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Honda CR-V IV vs Honda CR-V V: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Honda CR-V IV (8,2 frente a 8,0 del Honda CR-V V, una ventaja de +0,2 puntos). Ve a ver el 2.0 de gasolina, con cambio manual o automático: es la mecánica más duradera de esta generación y la que menos sorpresas da. El 1.6 diésel solo encaja si haces carretera a diario; en uso urbano el filtro de partículas se colmata. Antes de comprar uno, prueba el automático de cinco marchas en frío y deja el aire acondicionado funcionando con el coche parado. El Honda CR-V V sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Prioriza el 2.0 híbrido con historial de mantenimiento en la red Honda, que es el que mejor encaja con casi cualquier uso. Si te tienta el 1.5 de gasolina, comprueba en frío que el nivel de aceite no ha subido ni huele a gasolina: en trayectos cortos diluye y ese motor ya viene con lastre. El 1.6 diésel solo tiene sentido si haces carretera, así que revisa que el filtro de partículas no esté tapado. Antes de comprar uno, prueba el climatizador y el portón eléctrico si la unidad lo trae.).

Ficha frente a ficha

CriterioHonda CR-V IVHonda CR-V V
Nota hoy (sobre 10)8,2 / 108,0 / 10
Nota cuando salió7,9 / 108,2 / 10
Envejecimiento+0,3 puntos-0,2 puntos
Años de producción2012–20182016–2023
SegmentoSUVSUV
Etiqueta DGTCECO / C
Precio usado orientativo9.000–16.000 €14.000–26.000 €
Motores disponibles2.0 i-VTEC, 2.4 i-VTEC, 1.6 i-DTEC1.5 VTEC Turbo, 2.0 i-MMD Hybrid, 1.6 i-DTEC
Qué versión comprarVe a ver el 2.0 de gasolina, con cambio manual o automático: es la mecánica más duradera de esta generación y la que menos sorpresas da. El 1.6 diésel solo encaja si haces carretera a diario; en uso urbano el filtro de partículas se colmata. Antes de comprar uno, prueba el automático de cinco marchas en frío y deja el aire acondicionado funcionando con el coche parado.Prioriza el 2.0 híbrido con historial de mantenimiento en la red Honda, que es el que mejor encaja con casi cualquier uso. Si te tienta el 1.5 de gasolina, comprueba en frío que el nivel de aceite no ha subido ni huele a gasolina: en trayectos cortos diluye y ese motor ya viene con lastre. El 1.6 diésel solo tiene sentido si haces carretera, así que revisa que el filtro de partículas no esté tapado. Antes de comprar uno, prueba el climatizador y el portón eléctrico si la unidad lo trae.

Honda CR-V IV →

La cuarta generación del CR-V apuesta por el espacio y la comodidad antes que por la emoción al volante. El gasolina atmosférico cubre el uso familiar sin complicaciones y el diésel pequeño convive para quien acumula kilómetros. El maletero es enorme y la boca de carga queda baja, algo que se agradece a diario. Dinámicamente no es el SUV más ágil del momento.

Pros del CR-V IV

  • Los gasolina atmosféricos de esta generación tienen fama ganada de duraderos.
  • El interior es amplio y el espacio está muy bien aprovechado.
  • En viaje se muestra cómodo y transmite seguridad.
  • El mantenimiento es predecible y el recambio se encuentra sin dificultad.
  • El maletero es enorme y la boca de carga queda baja.

Contras del CR-V IV

  • El diésel en uso urbano sale penalizado por el filtro de partículas, como cualquier diésel de su época.
  • El diseño es conservador y ya delata que pertenece a la década pasada.
  • Las versiones de entrada vienen con un equipamiento justo.
  • No es el SUV más dinámico del mercado.

Problemas a vigilar

  • El 1.6 diésel de ciudad colmata el filtro de partículas y ensucia la válvula de gases si no ve carretera.
  • El automático de cinco marchas cambia de forma tosca hasta que coge temperatura.
  • El aire acondicionado puede dejar de enfriar; conviene comprobarlo con el coche parado.

Cómo ha envejecido

Ha ganado tres décimas porque el 2.0 de gasolina se ha convertido en una de las compras más razonables del segmento, con mantenimiento predecible y recambio accesible. El diésel de ciudad con el filtro de partículas colmatado se queda fuera de esa revalorización.

Honda CR-V V →

Relevó al CR-V de 2012 con más maletero y más silencio de marcha, y en 2018 añadió un híbrido de 2.0 que acabó dejando al diésel en un segundo plano. El 1.5 de gasolina tiene un punto débil conocido: en uso urbano diluye el aceite con gasolina. A pesar del formato SUV, es un coche de carretera pensado para familia, no un 4x4 para salir del asfalto.

Pros del CR-V V

  • El 2.0 híbrido gasta poco y usa una mecánica ya probada en otros Honda.
  • El interior es amplio y el maletero traga el equipaje de una familia sin problema.
  • En autovía va cómodo y predecible, sin nervios ni ruidos extraños.
  • El mantenimiento del gasolina y del híbrido es predecible y se cubre en la red Honda.
  • Retiene valor mejor que muchos SUV coreanos de los mismos años.

Contras del CR-V V

  • El 1.5 de gasolina no encaja con quien solo hace trayectos cortos, por la dilución de aceite.
  • El 1.6 diésel queda fuera de lugar si el uso es casi todo urbano.
  • La carrocería es conservadora y ya se nota al lado de rivales más nuevos.
  • Las versiones de entrada salen con un equipamiento bastante justo.

Problemas a vigilar

  • En el 1.5 turbo hay que mirar el nivel y el color del aceite: si ha subido, es que está diluyendo gasolina.
  • El 1.6 diésel ensucia la válvula de gases y tapa el filtro de partículas cuando la unidad solo ha hecho ciudad.
  • La batería del híbrido necesita un informe de estado en las unidades de muchos kilómetros.

Cómo ha envejecido

Ha bajado solo unas décimas porque el 1.5 de gasolina diluye aceite en ciudad y el diésel urbano tapa el filtro de partículas. El 2.0 híbrido sigue siendo un SUV familiar que aguanta kilómetros sin sustos; una unidad de 1.5 con el aceite subido no vale el precio del anuncio.

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