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Honda CR-V (3ª gen.) vs Honda CR-V IV: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 8,2 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Honda CR-V (3ª gen.) busca Si hay que elegir, quédate con el 2.0 de gasolina, con cambio manual o con automático: es el equilibrio de la gama. Antes de comprar uno con el automático de cinco marchas, pruébalo en frío, porque cambia con poca suavidad y es el detalle que más unidades deja a medias. El 2.2 diésel solo entra si el volante bimasa no tiene holgura, y el 2.4 conviene descartarlo si te preocupa lo que gasta. En el Honda CR-V IV prioriza Ve a ver el 2.0 de gasolina, con cambio manual o automático: es la mecánica más duradera de esta generación y la que menos sorpresas da. El 1.6 diésel solo encaja si haces carretera a diario; en uso urbano el filtro de partículas se colmata. Antes de comprar uno, prueba el automático de cinco marchas en frío y deja el aire acondicionado funcionando con el coche parado.

Ficha frente a ficha

CriterioHonda CR-V (3ª gen.)Honda CR-V IV
Nota hoy (sobre 10)8,2 / 108,2 / 10
Nota cuando salió7,8 / 107,9 / 10
Envejecimiento+0,4 puntos+0,3 puntos
Años de producción2007–20122012–2018
SegmentoSUVSUV
Etiqueta DGTCC
Precio usado orientativo5.000–10.000 €9.000–16.000 €
Motores disponibles2.0 i-VTEC, 2.4 i-VTEC, 2.2 i-CTDi2.0 i-VTEC, 2.4 i-VTEC, 1.6 i-DTEC
Qué versión comprarSi hay que elegir, quédate con el 2.0 de gasolina, con cambio manual o con automático: es el equilibrio de la gama. Antes de comprar uno con el automático de cinco marchas, pruébalo en frío, porque cambia con poca suavidad y es el detalle que más unidades deja a medias. El 2.2 diésel solo entra si el volante bimasa no tiene holgura, y el 2.4 conviene descartarlo si te preocupa lo que gasta.Ve a ver el 2.0 de gasolina, con cambio manual o automático: es la mecánica más duradera de esta generación y la que menos sorpresas da. El 1.6 diésel solo encaja si haces carretera a diario; en uso urbano el filtro de partículas se colmata. Antes de comprar uno, prueba el automático de cinco marchas en frío y deja el aire acondicionado funcionando con el coche parado.

Honda CR-V (3ª gen.) →

Tercera generación del CR-V, el SUV familiar de Honda de antes de que el segmento se llenara de motores pequeños con turbo: aquí la gasolina es atmosférica y de fiabilidad contrastada. El habitáculo es de los más amplios y prácticos de su época. En el mercado de ocasión todavía no ha subido como un RAV4 equivalente, y buena parte de su interés está ahí.

Pros del CR-V

  • Los motores de gasolina i-VTEC están entre los más razonables y duraderos del segmento.
  • El interior es amplio y muy práctico para una familia.
  • La fiabilidad Honda viene contrastada por las generaciones anteriores del modelo.
  • El recambio está disponible y la mecánica no esconde artificios raros.
  • En carretera se comporta cómodo y seguro.

Contras del CR-V

  • Las asistencias a la conducción y la seguridad activa se han quedado atrás frente a un SUV actual.
  • El 2.4 de gasolina gasta más de lo razonable para lo que ofrece.
  • El salpicadero y los plásticos delatan que es un coche de la década pasada.
  • El 2.2 diésel sale más caro de mantener que los gasolina.

Problemas a vigilar

  • En el 2.2 diésel de uso urbano, el volante bimasa y la válvula de gases son lo primero que da la cara.
  • El filtro de partículas del i-CTDi acaba colmatándose en unidades que solo hacen ciudad.
  • El automático de cinco marchas se muestra brusco al cambiar con el motor frío.

Cómo ha envejecido

Ha ganado cuatro décimas porque el mercado ha redescubierto el 2.0 de gasolina como SUV familiar fiable, y su precio todavía no ha seguido la escalada de un RAV4 equivalente. Lo que no acompaña esa revalorización es el 2.2 diésel con el volante bimasa holgado.

Honda CR-V IV →

La cuarta generación del CR-V apuesta por el espacio y la comodidad antes que por la emoción al volante. El gasolina atmosférico cubre el uso familiar sin complicaciones y el diésel pequeño convive para quien acumula kilómetros. El maletero es enorme y la boca de carga queda baja, algo que se agradece a diario. Dinámicamente no es el SUV más ágil del momento.

Pros del CR-V IV

  • Los gasolina atmosféricos de esta generación tienen fama ganada de duraderos.
  • El interior es amplio y el espacio está muy bien aprovechado.
  • En viaje se muestra cómodo y transmite seguridad.
  • El mantenimiento es predecible y el recambio se encuentra sin dificultad.
  • El maletero es enorme y la boca de carga queda baja.

Contras del CR-V IV

  • El diésel en uso urbano sale penalizado por el filtro de partículas, como cualquier diésel de su época.
  • El diseño es conservador y ya delata que pertenece a la década pasada.
  • Las versiones de entrada vienen con un equipamiento justo.
  • No es el SUV más dinámico del mercado.

Problemas a vigilar

  • El 1.6 diésel de ciudad colmata el filtro de partículas y ensucia la válvula de gases si no ve carretera.
  • El automático de cinco marchas cambia de forma tosca hasta que coge temperatura.
  • El aire acondicionado puede dejar de enfriar; conviene comprobarlo con el coche parado.

Cómo ha envejecido

Ha ganado tres décimas porque el 2.0 de gasolina se ha convertido en una de las compras más razonables del segmento, con mantenimiento predecible y recambio accesible. El diésel de ciudad con el filtro de partículas colmatado se queda fuera de esa revalorización.

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