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Honda CR-V II vs Toyota RAV4 II: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Toyota RAV4 II (7,2 frente a 6,8 del Honda CR-V II, una ventaja de +0,4 puntos). Busca el 2.0 VVT-i de cadena con cambio manual, que es la unidad con menos mantenimiento de la gama. Si te tira el diésel, exige factura de la correa de distribución y revisa inyectores y filtro de partículas antes de comprar uno. En la prueba, pásalo por un badén: los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y se notan al golpear. El Honda CR-V II sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Ve a por el 2.0 i-VTEC con cambio manual: es la unidad más fácil de recomendar. El 2.2 i-CDTi solo encaja si haces carretera; en uso urbano mira el filtro de partículas y el turbo antes de comprar uno. En la prueba, escucha la suspensión en baches y nota si el embrague coge muy arriba: en unidades intensivas delata los kilómetros.).

Ficha frente a ficha

CriterioHonda CR-V IIToyota RAV4 II
Nota hoy (sobre 10)6,8 / 107,2 / 10
Nota cuando salió7,6 / 107,8 / 10
Envejecimiento-0,8 puntos-0,6 puntos
Años de producción2001–20062000–2006
SegmentoSUVSUV
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo2.500–5.500 €2.500–6.000 €
Motores disponibles2.0 i-VTEC, 2.2 i-CDTi2.0 VVT-i, 2.0 D-4D
Qué versión comprarVe a por el 2.0 i-VTEC con cambio manual: es la unidad más fácil de recomendar. El 2.2 i-CDTi solo encaja si haces carretera; en uso urbano mira el filtro de partículas y el turbo antes de comprar uno. En la prueba, escucha la suspensión en baches y nota si el embrague coge muy arriba: en unidades intensivas delata los kilómetros.Busca el 2.0 VVT-i de cadena con cambio manual, que es la unidad con menos mantenimiento de la gama. Si te tira el diésel, exige factura de la correa de distribución y revisa inyectores y filtro de partículas antes de comprar uno. En la prueba, pásalo por un badén: los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y se notan al golpear.

Honda CR-V II →

La segunda generación del CR-V quedó como un SUV familiar más que como un todoterreno, con mucho espacio útil y mecánica Honda conocida. El gasolina atmosférico cubre el día a día sin complicarse; el diésel está pensado para carretera. Diseño y tecnología ya pertenecen a otra década, pero su precio actual encaja con esa edad.

Pros del CR-V II

  • El 2.0 i-VTEC es un gasolina atmosférico robusto y muy conocido.
  • Con un mantenimiento básico, la fiabilidad Honda sigue estando de su lado.
  • El habitáculo y el maletero son generosos para un SUV de esos años.
  • En ocasión se paga poco, y eso compensa buena parte del desgaste propio de la edad.
  • El recambio continúa disponible y alrededor del modelo hay una comunidad activa.

Contras del CR-V II

  • El diseño y la tecnología del interior se notan ya de otra época.
  • Las versiones de gasolina gastan más de lo que hoy parece razonable en un SUV.
  • El 2.2 i-CDTi solo tiene sentido fuera de la ciudad; si no ve carretera, lo penaliza el filtro de partículas.

Problemas a vigilar

  • La suspensión y los silentblocks se resienten cuando la unidad acumula muchos kilómetros.
  • El embrague suele llegar gastado en coches de uso intensivo, con el punto de cogida muy alto.
  • En el 2.2 i-CDTi urbano, el filtro de partículas y el turbo se tapan si el coche no estira en carretera.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi un punto porque el formato ya pesa y la edad se nota en consumo, tacto y equipamiento. El i-CDTi de ciudad es el que más ha sufrido, con filtro de partículas y turbo castigados. Un 2.0 i-VTEC manual bien cuidado sigue siendo útil y barato; un diésel de cortos trayectos no merece el viaje.

Toyota RAV4 II →

Todocamino de principios de los años 2000 con una tracción total de acoplamiento viscoso pensada para asfalto mojado y nieve, no para hacer el trabajo de un Land Cruiser. El gasolina lleva distribución por cadena y el diésel, por correa, así que el mantenimiento cambia mucho según la versión. El recambio se encuentra sin rareza.

Pros del RAV4 II

  • El 2.0 gasolina lleva cadena de distribución y el mantenimiento es previsible.
  • El habitáculo es el de un SUV familiar de su época, usable a diario.
  • La tracción total viscosa cubre asfalto mojado y nieve sin necesidad de reductora.
  • El precio de ocasión es bajo para lo que ofrece.
  • El recambio se encuentra sin rareza en cualquier taller.

Contras del RAV4 II

  • El diésel obliga a seguir de cerca la correa, el filtro de partículas y el turbo.
  • La tecnología y el interior son los de un todocamino del año 2000, y se notan.
  • El gasolina con tracción total consume más de lo que sugieren los anuncios.

Problemas a vigilar

  • El D-4D necesita la correa de distribución a tiempo y puede fallar de inyectores.
  • El filtro de partículas y el turbo del diésel se tapan o se cansan en unidades de ciudad.
  • Los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y delatan holguras en la prueba.

Cómo ha envejecido

Ha perdido seis décimas porque ya es un SUV de más de veinte años y el diésel de correa ya acusa un mantenimiento descuidado. El gasolina de cadena con historial en regla sigue siendo una compra razonable; un D-4D con la distribución pendiente no vale lo que piden por él.

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