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Honda CR-V II vs Honda CR-V IV: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Honda CR-V IV (8,2 frente a 6,8 del Honda CR-V II, una ventaja de +1,4 puntos). Ve a ver el 2.0 de gasolina, con cambio manual o automático: es la mecánica más duradera de esta generación y la que menos sorpresas da. El 1.6 diésel solo encaja si haces carretera a diario; en uso urbano el filtro de partículas se colmata. Antes de comprar uno, prueba el automático de cinco marchas en frío y deja el aire acondicionado funcionando con el coche parado. El Honda CR-V II sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Ve a por el 2.0 i-VTEC con cambio manual: es la unidad más fácil de recomendar. El 2.2 i-CDTi solo encaja si haces carretera; en uso urbano mira el filtro de partículas y el turbo antes de comprar uno. En la prueba, escucha la suspensión en baches y nota si el embrague coge muy arriba: en unidades intensivas delata los kilómetros.).

Ficha frente a ficha

CriterioHonda CR-V IIHonda CR-V IV
Nota hoy (sobre 10)6,8 / 108,2 / 10
Nota cuando salió7,6 / 107,9 / 10
Envejecimiento-0,8 puntos+0,3 puntos
Años de producción2001–20062012–2018
SegmentoSUVSUV
Etiqueta DGTC / BC
Precio usado orientativo2.500–5.500 €9.000–16.000 €
Motores disponibles2.0 i-VTEC, 2.2 i-CDTi2.0 i-VTEC, 2.4 i-VTEC, 1.6 i-DTEC
Qué versión comprarVe a por el 2.0 i-VTEC con cambio manual: es la unidad más fácil de recomendar. El 2.2 i-CDTi solo encaja si haces carretera; en uso urbano mira el filtro de partículas y el turbo antes de comprar uno. En la prueba, escucha la suspensión en baches y nota si el embrague coge muy arriba: en unidades intensivas delata los kilómetros.Ve a ver el 2.0 de gasolina, con cambio manual o automático: es la mecánica más duradera de esta generación y la que menos sorpresas da. El 1.6 diésel solo encaja si haces carretera a diario; en uso urbano el filtro de partículas se colmata. Antes de comprar uno, prueba el automático de cinco marchas en frío y deja el aire acondicionado funcionando con el coche parado.

Honda CR-V II →

La segunda generación del CR-V quedó como un SUV familiar más que como un todoterreno, con mucho espacio útil y mecánica Honda conocida. El gasolina atmosférico cubre el día a día sin complicarse; el diésel está pensado para carretera. Diseño y tecnología ya pertenecen a otra década, pero su precio actual encaja con esa edad.

Pros del CR-V II

  • El 2.0 i-VTEC es un gasolina atmosférico robusto y muy conocido.
  • Con un mantenimiento básico, la fiabilidad Honda sigue estando de su lado.
  • El habitáculo y el maletero son generosos para un SUV de esos años.
  • En ocasión se paga poco, y eso compensa buena parte del desgaste propio de la edad.
  • El recambio continúa disponible y alrededor del modelo hay una comunidad activa.

Contras del CR-V II

  • El diseño y la tecnología del interior se notan ya de otra época.
  • Las versiones de gasolina gastan más de lo que hoy parece razonable en un SUV.
  • El 2.2 i-CDTi solo tiene sentido fuera de la ciudad; si no ve carretera, lo penaliza el filtro de partículas.

Problemas a vigilar

  • La suspensión y los silentblocks se resienten cuando la unidad acumula muchos kilómetros.
  • El embrague suele llegar gastado en coches de uso intensivo, con el punto de cogida muy alto.
  • En el 2.2 i-CDTi urbano, el filtro de partículas y el turbo se tapan si el coche no estira en carretera.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi un punto porque el formato ya pesa y la edad se nota en consumo, tacto y equipamiento. El i-CDTi de ciudad es el que más ha sufrido, con filtro de partículas y turbo castigados. Un 2.0 i-VTEC manual bien cuidado sigue siendo útil y barato; un diésel de cortos trayectos no merece el viaje.

Honda CR-V IV →

La cuarta generación del CR-V apuesta por el espacio y la comodidad antes que por la emoción al volante. El gasolina atmosférico cubre el uso familiar sin complicaciones y el diésel pequeño convive para quien acumula kilómetros. El maletero es enorme y la boca de carga queda baja, algo que se agradece a diario. Dinámicamente no es el SUV más ágil del momento.

Pros del CR-V IV

  • Los gasolina atmosféricos de esta generación tienen fama ganada de duraderos.
  • El interior es amplio y el espacio está muy bien aprovechado.
  • En viaje se muestra cómodo y transmite seguridad.
  • El mantenimiento es predecible y el recambio se encuentra sin dificultad.
  • El maletero es enorme y la boca de carga queda baja.

Contras del CR-V IV

  • El diésel en uso urbano sale penalizado por el filtro de partículas, como cualquier diésel de su época.
  • El diseño es conservador y ya delata que pertenece a la década pasada.
  • Las versiones de entrada vienen con un equipamiento justo.
  • No es el SUV más dinámico del mercado.

Problemas a vigilar

  • El 1.6 diésel de ciudad colmata el filtro de partículas y ensucia la válvula de gases si no ve carretera.
  • El automático de cinco marchas cambia de forma tosca hasta que coge temperatura.
  • El aire acondicionado puede dejar de enfriar; conviene comprobarlo con el coche parado.

Cómo ha envejecido

Ha ganado tres décimas porque el 2.0 de gasolina se ha convertido en una de las compras más razonables del segmento, con mantenimiento predecible y recambio accesible. El diésel de ciudad con el filtro de partículas colmatado se queda fuera de esa revalorización.

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