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Honda Civic 10ª vs Renault Mégane RS IV: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Honda Civic 10ª (7,8 frente a 7,7 del Renault Mégane RS IV, una ventaja de +0,1 puntos). Si hay que quedarse con una unidad, el 1.5 VTEC Turbo manual o el híbrido i-MMD. Antes de comprar uno, saca la varilla del 1.5: si huele a gasolina o el nivel sube, el aceite se diluye por los trayectos cortos. El 1.0 va justo cuando el coche carga. En un manual, prueba el embrague en ciudad: los urbanos castigados lo delatan, junto con los rodamientos. El Renault Mégane RS IV sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Si hay que elegir, el Trophy con palanca es la compra más interesante: el Clio RS IV no daba esa opción. Antes de comprar uno, prueba la caja automática en atasco y en maniobra, porque los tirones delatan embragues cansados, y en el manual comprueba que el pedal no muerde muy arriba. Mira turbo, frenos y cualquier señal de uso en circuito. El Trophy-R cotiza aparte.).

Ficha frente a ficha

CriterioHonda Civic 10ªRenault Mégane RS IV
Nota hoy (sobre 10)7,8 / 107,7 / 10
Nota cuando salió8,5 / 108,4 / 10
Envejecimiento-0,7 puntos-0,7 puntos
Años de producción2016–20212018–2023
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTECO / CC
Precio usado orientativo12.000–22.000 €22.000–38.000 €
Motores disponibles1.0 VTEC Turbo, 1.5 VTEC Turbo, 2.0 i-VTEC, 2.0 i-MMD Hybrid1.8 TCe (280–300 CV)
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una unidad, el 1.5 VTEC Turbo manual o el híbrido i-MMD. Antes de comprar uno, saca la varilla del 1.5: si huele a gasolina o el nivel sube, el aceite se diluye por los trayectos cortos. El 1.0 va justo cuando el coche carga. En un manual, prueba el embrague en ciudad: los urbanos castigados lo delatan, junto con los rodamientos.Si hay que elegir, el Trophy con palanca es la compra más interesante: el Clio RS IV no daba esa opción. Antes de comprar uno, prueba la caja automática en atasco y en maniobra, porque los tirones delatan embragues cansados, y en el manual comprueba que el pedal no muerde muy arriba. Mira turbo, frenos y cualquier señal de uso en circuito. El Trophy-R cotiza aparte.

Honda Civic 10ª →

Décima generación del Civic, la del diseño radical que enfrenta a todo el que lo mira. Pese al gesto de coupé, el habitáculo es amplio y el chasis está muy por encima de la media del segmento. La gama europea va del 1.0 VTEC Turbo, corto de empuje con carga, al 1.5 VTEC Turbo y el híbrido i-MMD, pasando por el 2.0 i-VTEC. Nada que ver con el hatch angular de la octava generación.

Pros del Civic 10ª

  • El chasis es rígido y el comportamiento queda por encima de la media del segmento.
  • El 1.5 VTEC Turbo responde con ganas cuando se le pide.
  • El híbrido i-MMD es eficiente y mantiene fama de fiable.
  • El habitáculo es amplio pese a la silueta de coupé.
  • Honda conserva en esta generación su prestigio de fiabilidad.

Contras del Civic 10ª

  • La caja de cambios manual tiene un tacto discutible.
  • El interior es plastificado y la ergonomía resulta discutible.
  • El 1.0 turbo va justo de empuje cuando el coche carga.
  • Las piezas y el taller especializado salen más caros que en un Golf.

Problemas a vigilar

  • El 1.5 turbo diluye el aceite con gasolina en trayectos cortos; la varilla que sube de nivel o huele a gasolina es la señal.
  • El embrague se resiente en los manuales urbanos castigados y se nota al soltar el pedal en marchas cortas.
  • Los rodamientos de esas unidades de ciudad también acusan el uso y suenan antes de lo esperado.

Cómo ha envejecido

Ha perdido siete décimas porque la dilución de aceite del 1.5 VTEC Turbo pesa ya en los anuncios y en el taller. Da igual la carrocería y el origen: lo que cuenta es el historial. Un 1.5 o un i-MMD con papeles claros sigue teniendo sentido; una unidad que huele a gasolina en la varilla, no.

Renault Mégane RS IV →

Es la versión de Renault Sport sobre el Mégane IV, con un 1.8 turbo de gasolina que ronda los 300 CV según la versión. La gran diferencia frente al Clio RS de la misma época es que aquí sí se pudo pedir con cambio manual, además del automático de doble embrague. El Trophy suma el eje trasero direccional (4CONTROL) y el Trophy-R es la variante radical de circuito, también en precio.

Pros del Mégane RS IV

  • El 1.8 turbo de gasolina entrega 280 o 300 CV en un compacto que todavía se usa a diario.
  • El Trophy monta el eje trasero direccional 4CONTROL y cambia por completo el apoyo en curva.
  • Se puede elegir entre palanca y doble embrague, algo que el Clio RS IV no ofrecía.
  • La depreciación fuerte ya está hecha respecto al precio que tuvo de nuevo.
  • Los frenos del Trophy están pensados para circuito, no para un compacto corriente.

Contras del Mégane RS IV

  • El precio sigue siendo alto frente al de un Mégane RS III con el 2.0 turbo.
  • El uso en pista castiga el turbo y la caja automática más de lo que dice el cuentakilómetros.
  • El seguro del Trophy es elevado para tratarse de un compacto.
  • El Trophy-R tiene precio de coleccionista y ya no es una compra razonable para el día a día.

Problemas a vigilar

  • El turbo del 1.8 exige vigilar el nivel de aceite y la temperatura en una prueba larga.
  • La caja automática de doble embrague puede dañar los discos internos en unidades muy exigidas o de circuito.
  • Los track days desgastan frenos y discos mucho antes de lo que sugiere el anuncio.

Cómo ha envejecido

Ha perdido menos de un punto porque el precio ya es el de un RS moderno de segunda mano y porque la caja automática tiene fama de delicada. Un Trophy con palanca, de particular y con el turbo en orden, aguanta bien los años; una unidad de circuito o una caja que da tirones convierte cualquier ganga en factura de taller.

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