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Ford Streetka vs Nissan Almera N16: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 5,8 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Ford Streetka busca Busca el 1.6 manual y dedica la visita entera a la capota: lona, mecanismo y sellados. Si el interior huele a humedad o las moquetas están hinchadas, el techo ya ha fallado y el arreglo sale caro. Antes de comprar uno, comprueba que la correa de distribución está al día y prueba que el embrague no patina en la salida. En el Nissan Almera N16 prioriza Quédate con el 1.8 de gasolina y cambio manual, que es la mecánica más sencilla de la gama. El motor QG lleva correa de distribución con intervalo por tiempo: exige los papeles del cambio, no vale fiarse del kilómetro. El 2.2 dCi solo tiene sentido si ha hecho carretera; en uno urbano, cuenta con turbo y filtro de partículas. A estos precios el estado de la unidad manda mucho más que lo que diga el anuncio.

Ficha frente a ficha

CriterioFord StreetkaNissan Almera N16
Nota hoy (sobre 10)5,8 / 105,8 / 10
Nota cuando salió7,2 / 106,8 / 10
Envejecimiento-1,4 puntos-1,0 puntos
Años de producción2003–20062000–2006
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo3.000–7.000 €1.500–4.000 €
Motores disponibles1.6 Duratec1.5/1.8/2.2 gasolina, 2.2 dCi
Qué versión comprarBusca el 1.6 manual y dedica la visita entera a la capota: lona, mecanismo y sellados. Si el interior huele a humedad o las moquetas están hinchadas, el techo ya ha fallado y el arreglo sale caro. Antes de comprar uno, comprueba que la correa de distribución está al día y prueba que el embrague no patina en la salida.Quédate con el 1.8 de gasolina y cambio manual, que es la mecánica más sencilla de la gama. El motor QG lleva correa de distribución con intervalo por tiempo: exige los papeles del cambio, no vale fiarse del kilómetro. El 2.2 dCi solo tiene sentido si ha hecho carretera; en uno urbano, cuenta con turbo y filtro de partículas. A estos precios el estado de la unidad manda mucho más que lo que diga el anuncio.

Ford Streetka →

Es el descapotable de dos plazas que Ford construyó sobre la base del Ka, con diseño de Pininfarina y un maletero mínimo. Solo se vendió con el 1.6 Duratec, una mecánica que comparte recambio con el Ka de aquellos años. Lo que deja unidades irrecuperables no es el motor: es la capota de lona.

Pros del Streetka

  • Un descapotable con diseño de Pininfarina todavía se consigue a un precio razonable.
  • El 1.6 Duratec es un motor sencillo que cualquier taller Ford conoce.
  • El chasis del Ka lo hace maniobrable y ágil en ciudad.
  • Hay una comunidad de aficionados activa, útil para capotas y recambio.
  • Las piezas de motor y tren siguen siendo accesibles en la red Ford.

Contras del Streetka

  • La capota sufre desgaste y fugas, y sustituirla tiene un coste elevado.
  • Solo ofrece dos plazas reales y un maletero mínimo.
  • Las unidades enteras y secas son cada vez más difíciles de encontrar.

Problemas a vigilar

  • La capota falla de mecanismo, lona y sellados, y el agua acaba dentro del habitáculo.
  • El 1.6 acusa el embrague y la distribución con la edad, y hay que verlos con papeles.
  • Cuando el sellado de la capota se ha ido, aparecen humedades en moquetas y asientos.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de un punto porque la capota se ha convertido en un recambio caro y las unidades secas escasean. El carácter y la rareza todavía aguantan el precio de un Streetka entero; uno con el techo poroso es una compra emocional que sale cara de mantener.

Nissan Almera N16 →

Sustituto del Almera N15 en el cambio de milenio, un compacto de cinco plazas sin pretensiones que hoy se mueve en precios mínimos y no retiene valor residual. La gama va del 1.5 al 2.2 de gasolina, con el 2.2 dCi como opción diésel pensada para carretera. Los acabados interiores eran mediocres ya cuando salió y casi todas las unidades que quedan superan los 20 años.

Pros del Almera N16

  • El precio de ocasión es muy bajo para un compacto de cinco plazas.
  • El 1.8 de gasolina es una mecánica sencilla y conocida en cualquier taller.
  • El recambio es barato y la mecánica resulta accesible para un taller independiente.
  • El consumo se mantiene contenido en los gasolina si se conduce con calma.
  • El espacio interior es correcto para la época y el segmento.

Contras del Almera N16

  • Casi todas las unidades superan los 20 años y el óxido ya empieza a aparecer.
  • La calidad de los acabados es mediocre incluso para un compacto de su época.
  • El 2.2 dCi usado en ciudad acumula desgaste de filtro de partículas y turbo.
  • No retiene valor residual y la reventa se complica con los años.

Problemas a vigilar

  • La correa de distribución del motor QG llega muchas veces sin respetar el intervalo por tiempo.
  • El filtro de partículas se atasca en un 2.2 dCi que solo ha hecho recorridos urbanos.
  • El embrague y la suspensión acusan la edad y los kilómetros acumulados.

Cómo ha envejecido

Ha perdido un punto porque el tiempo pasa factura por todos lados: correas sin cambiar, diésel de ciudad castigado y un parque que ya supera los 20 años con óxido asomando. Un 1.8 manual con la distribución al día todavía sirve de transporte barato; un 2.2 dCi urbano no justifica ni el precio mínimo del anuncio.

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