Ford Ka I vs Ford Ka II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Ford Ka I | Ford Ka II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,4 / 10 | 5,9 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 7,0 / 10 |
| Envejecimiento | -2,2 puntos | -1,1 puntos |
| Años de producción | 1996–2008 | 2008–2016 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 1.500–4.000 € | 3.000–6.000 € |
| Motores disponibles | 1.3 Endura-E, 1.3 i-Diesel | 1.2/1.3 Duratec |
| Qué versión comprar | Busca el 1.3 de gasolina con cambio manual: es la mecánica sencilla de la gama y la más barata de mantener. El 1.3 i-Diesel solo si la correa de distribución está cambiada y el turbo no tiene holgura; si echa humo o silba de más, déjalo. Las piezas cruzan con el Fiesta de la época, así que el recambio se encuentra sin drama, y a estos precios conviene mirar más el estado general que el cuentakilómetros. | Busca el 1.2 con cambio manual y exige la correa de distribución cambiada con papeles; si no hay factura, descuenta el cambio. Al ser un Fiat por dentro, el recambio de motor cruza con el 500 y el Panda, así que se encuentra sin problema. Antes de comprar uno, acciona los elevalunas y las cerraduras varias veces: fallan con el uso. El 1.3 Duratec es la otra gasolina de la gama. |
Ford Ka I →
El primer Ka fue la prueba de que Ford sabía hacer un urbano con chasis: sobre base del Fiesta de la época, ofrecía una dirección y un aplomo que el segmento no conocía. El 1.3 de gasolina es el motor corriente y el que mejor ha envejecido; el diésel añade correa y turbo a vigilar. Atrás no cabe un adulto a gusto y el maletero es de compra diaria.
Pros del Ka I
- El chasis y la dirección estaban entre los mejores del segmento cuando salió.
- El 1.3 de gasolina es un motor sencillo y barato de mantener.
- El precio de ocasión es mínimo para un coche que todavía se mueve.
- Comparte base con el Fiesta de entonces, y las piezas abundan en cualquier taller.
- Su tamaño y su maniobrabilidad encajan de lleno con el uso de ciudad.
Contras del Ka I
- El interior y los plásticos acumulan más de veinte años y se notan al abrir la puerta.
- Las plazas traseras y el maletero son de urbano puro: atrás no viaja un adulto a gusto.
- El 1.3 i-Diesel acusa la distribución y el turbo con la edad y estrecha mucho la elección.
Problemas a vigilar
- En el 1.3 i-Diesel hay que comprobar que la correa de distribución esté cambiada y que el turbo no tenga holgura.
- El embrague y la suspensión se gastan deprisa en unidades que han hecho vida urbana intensiva.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de dos puntos porque de urbano nuevo ha pasado a supervivencia de los noventa: plásticos, aislamiento y seguridad son de otra era. Un 1.3 de gasolina entero todavía resuelve la ciudad por cuatro duros; un diésel sin la correa al día o con el turbo holgado no vale ni el precio simbólico del anuncio.
Ford Ka II →
Bajo la carrocería Ford hay un Fiat 500: mismo chasis y mecánica de gasolina de origen Fire, la del 500 y del Panda. El 1.2 es el motor más sencillo de la gama y lleva correa de distribución, no cadena. Es ágil en ciudad, pero no tiene la fama de fiabilidad de un Toyota Aygo, y el interior es pequeño con un maletero mínimo.
Pros del Ka II
- El chasis es ágil y la dirección, más comunicativa de lo habitual en un urbano de este tamaño.
- El 1.2 es una mecánica sencilla con correa de distribución, fácil de presupuestar en el taller.
- Las piezas de motor se comparten con el Fiat 500 y el Panda, y eso facilita el recambio.
- El tamaño contenido le permite aparcar en cualquier hueco del casco urbano.
- El precio de ocasión es razonable para un coche de ciudad de tres puertas.
Contras del Ka II
- El interior es pequeño y el maletero, mínimo: atrás no viaja un adulto a gusto.
- La calidad de montaje es irregular de una unidad a otra, y se nota en las más viejas.
- No alcanza la fiabilidad de un Toyota Aygo: aparecen averías eléctricas menores con los años.
Problemas a vigilar
- Los elevalunas y las cerraduras fallan con el uso urbano intensivo y hay que probarlos uno a uno.
- La correa de distribución exige cambio en plazo; si se rompe, se lleva el motor por delante.
- El embrague se desgasta en unidades de ciudad y pide sustitución con los kilómetros.
Cómo ha envejecido
Ha bajado más de un punto porque, aunque sigue siendo simpático de conducir, no tiene la robustez de un Toyota y la parte eléctrica ya acusa los años. Un 1.2 con la correa al día todavía sirve para moverse por ciudad; uno con los elevalunas muertos o la correa vencida no vale el precio del anuncio.
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