Ford Fusion vs Nissan Almera Tino: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Ford Fusion | Nissan Almera Tino |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,2 / 10 | 5,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,2 / 10 | 6,6 / 10 |
| Envejecimiento | -2,0 puntos | -1,4 puntos |
| Años de producción | 2002–2012 | 2000–2006 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 1.500–4.500 € | 1.500–4.000 € |
| Motores disponibles | 1.4/1.6 Duratec, 1.4/1.6 TDCi | 1.8, 2.0, 2.2 dCi |
| Qué versión comprar | Busca el 1.4 TDCi con cambio manual, que es el diésel más sencillo de la gama y el que menos guerra da. El 1.6 TDCi solo encaja si vas a hacer carretera, porque en uso urbano el filtro de partículas se colmata; antes de comprar uno, escucha el volante bimasa al ralentí y duda si traquetea. Los Duratec de gasolina cubren a quien hace pocos kilómetros. | Busca el 2.0 de gasolina con cambio manual, que es la mecánica sencilla de la gama. Si te tienta el 2.2 dCi, comprueba el turbo y la válvula de gases antes de comprar uno, sobre todo si la unidad ha vivido en ciudad. Con más de veinte años encima, exige papeles de distribución y embrague y palpa los silentblocks traseros, que delatan los kilómetros en el primer badén. |
Ford Fusion →
Un monovolumen pequeño levantado sobre la base del Fiesta, de la época anterior al B-Max y a la fiebre del SUV. Su argumento era y sigue siendo la altura y el espacio que saca de unas medidas de utilitario. La gama se reparte entre los Duratec de gasolina y los TDCi diésel, con el 1.4 como el más sencillo y el 1.6 lastrado por el filtro de partículas en ciudad.
Pros del Fusion
- El espacio interior y la altura útil son muy buenos para lo que mide por fuera.
- La base Fiesta deja un chasis sólido y piezas baratas en cualquier desguace.
- El 1.4 TDCi manual es un motor fiable y económico de mantener.
- Encaja como familiar de coste mínimo cuando la unidad viene de particular.
Contras del Fusion
- La estética y la seguridad son de hace dos décadas y se notan al lado de un B-Max.
- Los diésel sufren con el filtro de partículas y la válvula de gases si se usan en ciudad.
- La reventa es casi nula porque el monovolumen compacto ya no se busca.
Problemas a vigilar
- En el 1.6 TDCi el filtro de partículas, la válvula de gases y el turbo se colmatan y acaban averiados con el uso urbano.
- El embrague y el volante bimasa se gastan en los diésel de muchos kilómetros y se delatan con vibración al ralentí.
Cómo ha envejecido
Ha perdido dos puntos porque el monovolumen compacto murió como segmento y este coche ya tiene edad encima. Un 1.4 TDCi manual de particular todavía sirve de familiar barato; un 1.6 de ciudad con el filtro de partículas colmatado no vale el precio del anuncio.
Nissan Almera Tino →
Es el monovolumen que Nissan montó sobre el compacto Almera N16, con seis plazas en un formato que hoy ha desaparecido del mercado. El 2.0 de gasolina es la mecánica sencilla y accesible; el 2.2 dCi era el que cubría los kilómetros. A día de hoy queda como un familiar barato de más de veinte años, pensado para quien prioriza plazas y espacio sobre imagen.
Pros del Almera Tino
- El precio de entrada está entre los más bajos que se anuncian en el mercado de ocasión.
- Monta seis plazas en formato familiar, algo que el Almera N16 del que deriva no ofrecía.
- El 2.0 de gasolina es un motor sencillo que cualquier taller independiente puede mantener.
- El recambio de Nissan sigue estando disponible para esta generación.
- El espacio interior sigue siendo útil para una familia que no mira la imagen.
Contras del Almera Tino
- Casi todas las unidades superan los 20 años y el óxido ya empieza a aparecer.
- El segmento monovolumen ha muerto y la reventa de este coche se complica.
- Los acabados corresponden a un Nissan de principios de los 2000, sin alardes.
- El 2.2 dCi arrastra turbo y filtro de partículas como pega típica del diésel urbano.
Problemas a vigilar
- La distribución y el embrague acusan los muchos kilómetros y conviene verlos con papeles.
- El 2.2 dCi sufre el turbo y la válvula de gases cuando el uso ha sido de ciudad.
- Los silentblocks de la suspensión trasera se gastan y golpetean al pasar por baches.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de un punto porque el segmento murió y el coche ya supera los veinte años, con el óxido llamando a la puerta. Un 2.0 manual conserva las seis plazas y la mecánica sencilla que lo hacían interesante; un 2.2 dCi de ciudad con el turbo cansado no deja margen ni al precio muy bajo al que se anuncia.
