Ford Focus Mk4 vs Renault Mégane III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Ford Focus Mk4 | Renault Mégane III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,4 / 10 | 7,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,3 / 10 | 7,9 / 10 |
| Envejecimiento | -0,9 puntos | -0,5 puntos |
| Años de producción | 2018–2024 | 2008–2016 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 10.000–20.000 € | 3.000–7.000 € |
| Motores disponibles | 1.0 EcoBoost, 1.5 EcoBoost, 1.5 EcoBlue, ST/RS | 1.2 TCe, 1.4/1.6 TCe, 1.5/1.9 dCi |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con uno, el 1.5 EcoBlue con cambio manual: gasta poco y cubre kilómetros sin dramas. Si vas a por el 1.0 EcoBoost, comprueba el nivel de refrigerante y busca fugas, porque la correa va bañada en aceite y algunas unidades pierden líquido sin avisar. Del EcoBlue, mira que el AdBlue y el filtro de partículas estén al día. La automática Powershift, de embragues en seco, es mejor dejarla pasar. El 1.5 EcoBoost es la gasolina con más empuje de la gama. | Si hay que quedarse con una, el 1.5 dCi con cambio manual es la unidad a buscar: gasta poco y el recambio se encuentra sin problema. Antes de comprar uno, prueba el arranque con la tarjeta varias veces, porque sigue fallando aunque menos que en el Mégane II. Del 1.2 TCe de gasolina exige historial de aceite: un turbo descuidado echa humos. En las últimas unidades comprueba que el R-Link responde con soltura. |
Ford Focus Mk4 →
Es el último Focus que Ford fabricó para Europa, y también uno de los compactos con mejor chasis de su época. La gama va del pequeño 1.0 de tres cilindros al ST y al RS, pasando por un diésel pensado para hacer kilómetros. Ford dejó de producirlo en 2024, así que el recambio a medio plazo es un factor a tener en cuenta en su compra. Por dentro queda algo por debajo del Golf de la misma generación.
Pros del Focus Mk4
- El chasis está entre los mejores del segmento y se nota en cuanto sales de ciudad.
- El 1.5 EcoBlue gasta poco y resulta fiable cuando el AdBlue está al día.
- El habitáculo es amplio y el maletero, correcto para un compacto de cinco puertas.
- El ST tiene carácter de sobra sin llegar a las exigencias de mantenimiento de un RS.
- El equipamiento y la seguridad son modernos para un compacto generalista.
Contras del Focus Mk4
- El 1.0 EcoBoost monta correa bañada en aceite y arrastra pérdidas de refrigerante documentadas.
- La Powershift lleva embragues en seco y su mecatrónica sale cara de reparar.
- El interior resulta algo plastificado al lado de un Golf de la misma generación.
- Ford dejó de fabricarlo en Europa y el recambio a medio plazo es una incógnita.
- El ST y el RS cuestan bastante más de mantener que un EcoBlue de uso diario.
Problemas a vigilar
- El 1.0 EcoBoost pierde refrigerante y la correa bañada en aceite se degrada: hay que mirar nivel y fugas, porque no siempre avisan.
- El embrague del 1.0 turbo se castiga mucho en el uso urbano.
- El AdBlue y el filtro de partículas dan guerra en el EcoBlue que solo hace ciudad.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi un punto porque Ford lo retiró de Europa y el 1.0 de correa bañada ha dejado unidades marcadas por las pérdidas de refrigerante. El chasis sigue siendo su gran virtud. Un EcoBlue manual con el AdBlue y el filtro de partículas en orden sirve para cada día; un 1.0 que pierde líquido o una Powershift que da tirones se come la ventaja del precio.
Renault Mégane III →
Es la generación que corrigió la electrónica conflictiva del Mégane II sin renunciar a un buen chasis. La tarjeta de arranque sigue presente, aunque más fiable, y las últimas tandas estrenaron el sistema R-Link. Se vendió también como Coupé de tres puertas y como familiar Sport Tourer, y el RS de Renault Sport monta un 2.0 TCe específico que es otra historia de precio y mantenimiento.
Pros del Mégane III
- La electrónica es más estable que la del Mégane II y la UCH da muchos menos disgustos.
- El 1.5 dCi resulta barato de mantener y su recambio aparece en cualquier taller.
- El confort de marcha y el habitáculo son amplios para un compacto de aquellos años.
- El diseño todavía no parece un fósil en un anuncio de ocasión.
- Precio y equipamiento van equilibrados en las versiones medias de la gama.
Contras del Mégane III
- Los plásticos del interior son mejorables y se notan en cuanto se abre la puerta.
- El 1.2 TCe de gasolina puede dar guerra de turbo y aceite en unidades de ciudad.
- El R-Link funciona lento en algunas unidades y cansa en el uso diario.
- La tarjeta de arranque sigue existiendo, así que hay que probarla antes de comprar.
Problemas a vigilar
- El 1.5 dCi acusa el volante bimasa y la válvula de gases cuando ha hecho mucha ciudad.
- El 1.2 TCe puede fallar de turbo y echar humos si se ha descuidado el aceite.
- La tarjeta y su antena pueden dejar el coche sin arranque cuando están tocadas.
Cómo ha envejecido
Ha perdido algo menos de medio punto por los TCe de ciudad con el turbo justo, por un R-Link que envejeció lento y por los dCi urbanos con bimasa. A cambio, la electrónica da menos guerra que en el Mégane II. Un 1.5 dCi manual de particular con historial aguanta bien el precio; un TCe sin papeles no lo hace.
