Ford Edge vs Nissan Navara D23: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Ford Edge | Nissan Navara D23 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -0,6 puntos | -0,6 puntos |
| Años de producción | 2016–2021 | 2014–2022 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 15.000–30.000 € | 14.000–28.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 EcoBoost, 2.0 TDCi, 2.7 V6 EcoBoost | 2.3 dCi, 2.5 dCi |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con uno, el 2.0 TDCi automático con historial completo de mantenimiento: la caja de cambios necesita sus cambios de aceite en regla, así que exige facturas. Antes de comprar uno, comprueba que el depósito de AdBlue está al nivel y que el coche no viene de trayectos cortos, porque el filtro de partículas se resiente. El V6 gasta y cuesta de mantener como un seis cilindros, y Ford ya no lo vende aquí: asegúrate de tener un taller que lo conozca cerca. | Busca el 2.3 dCi manual con tracción total y papeles en regla, que la vida anterior de una pick-up rara vez queda documentada. Si ha trabajado en ciudad, comprueba que el filtro de partículas y la válvula de gases no están tapados; el turbo sufre con ese uso. En la prueba engrana la caja de transferencia y escucha si hace ruido o no entra. Mira el bastidor por debajo antes de hablar de precio. Es el gemelo del Renault Alaskan, así que parte del recambio se comparte. |
Ford Edge →
El Edge es un SUV mediano pensado para Estados Unidos y adaptado a Europa, con trato más refinado y más equipo que un Kuga. El diésel es la mecánica que encaja con su peso en carretera; las gasolinas, sobre todo el V6, son una rareza en una marca generalista. Ford lo retiró del catálogo europeo, y eso condiciona recambio y reventa.
Pros del Edge
- El habitáculo es amplio y el maletero, generoso para un SUV de este tamaño.
- El 2.0 TDCi empuja con par y gasta de forma razonable en viaje.
- El equipamiento y las asistencias son de gama alta para una marca generalista.
- La conducción resulta refinada para el tamaño y el peso que mueve.
- Los precios de ocasión quedan por debajo de rivales premium equivalentes.
Contras del Edge
- El peso y el tamaño penalizan en ciudad y en cualquier aparcamiento de barrio.
- El V6 de gasolina tiene un consumo y un mantenimiento elevados.
- Ford dejó de venderlo en Europa y el recambio a medio plazo es una incógnita.
- La reventa es limitada porque en España es un coche de nicho.
Problemas a vigilar
- El 2.0 EcoBoost acusa la distribución y el turbo con la edad, así que conviene escucharlo en frío.
- En el TDCi de uso urbano el filtro de partículas, la válvula de gases y el AdBlue dan guerra por trayectos cortos.
- La transmisión automática necesita historial de aceite; sin él, el cambio empieza a dar tirones.
Cómo ha envejecido
Ha bajado seis décimas porque Ford ya no lo comercializa en Europa y el recambio a medio plazo pesa en la decisión. Un TDCi con el AdBlue al día y la caja con facturas es un SUV familiar con descuento frente al premium; un V6 barato y descuidado, una mala compra disfrazada de oportunidad.
Nissan Navara D23 →
El Navara de esta generación es más civilizado que la D40 a la que sustituyó, con un chasis y un confort que de verdad ganan en carretera. Sigue siendo una pick-up de caja abierta y bastidor, y lo hay en doble cabina amplia. Comparte desarrollo con el Renault Alaskan, con el que cambia poco más que la insignia. El 2.3 dCi es la mecánica habitual de la gama y la que mejor mueve el conjunto sin carga.
Pros del Navara D23
- El 2.3 dCi da potencia suficiente y un consumo razonable en carretera sin carga.
- El chasis y el confort mejoran de verdad respecto al antiguo D40.
- La tracción total es de trabajo y de campo de verdad, no un modo para asfalto mojado.
- Las versiones de doble cabina ofrecen un interior amplio para cinco ocupantes.
- El recambio de Nissan sigue disponible y buena parte se comparte con el Renault Alaskan.
Contras del Navara D23
- La vida anterior de una pick-up rara vez queda documentada, y eso pesa en su compra.
- El consumo sube mucho en cuanto se carga la caja o se arrastra un remolque.
- La ITV y el mantenimiento se vuelven exigentes con la edad y el uso duro.
- Las versiones con tracción total encarecen el seguro y los neumáticos.
Problemas a vigilar
- El turbo, el filtro de partículas y la válvula de gases del 2.3 dCi sufren en unidades de uso urbano.
- La suspensión trasera acusa las unidades que han trabajado con carga intensa.
- La caja de transferencia puede no engranar o hacer ruido durante la prueba, y hay que comprobarla.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de medio punto porque el mercado de pick-up obliga a revisar el bastidor unidad a unidad y los 2.3 dCi de ciudad llegan con el filtro de partículas cansado. Sigue siendo más civilizada que la D40 y conserva una cotización alta; una unidad de trabajo con el chasis tocado no merece lo que aún se pide por ella.

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