Fiat Cinquecento vs Peugeot iOn: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Fiat Cinquecento | Peugeot iOn |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 4,2 / 10 | 4,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 5,8 / 10 |
| Envejecimiento | -2,8 puntos | -1,6 puntos |
| Años de producción | 1991–1998 | 2010–2014 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | Sin etiqueta | CERO |
| Precio usado orientativo | 400–1.800 € | 3.000–7.000 € |
| Motores disponibles | 0.7, 0.9, 1.1 Fire, 1.1 ie | Eléctrico 49 kW |
| Qué versión comprar | Quédate con el 1.1 Fire de cambio manual, que es la mecánica sencilla de la gama y la que repara cualquier taller de barrio. El Sporting tiene más carácter, pero también más desgaste en el tren delantero, así que pruébalo en curva y escucha golpes. Antes de comprar uno, confirma con papeles que la distribución está cambiada y enciende luces, elevalunas y arranque, porque el cableado viejo da guerra eléctrica. Piensa en él como segundo coche, no como coche familiar. | Solo merece la pena una unidad con la batería de iones de litio medida por un diagnóstico de capacidad y que dé entre 80 y 100 km en una prueba real. Comprueba también que el cargador de a bordo carga a su ritmo normal, porque cuando falla la carga se vuelve lentísima o imposible. Recuerda que la carga rápida es por conector CHAdeMO, no CCS: mira qué puntos de ese tipo te quedan cerca. Sin diagnóstico de batería, no pagues el precio del anuncio. |
Fiat Cinquecento →
Es el microcarro urbano que Fiat vendió en los 90, previo al Seicento, con precio y cotas mínimas. Las versiones de 0.7 y 0.9 litros gastan una miseria; el 1.1 Fire es la mecánica más sencilla y el Sporting, la que tiene más carácter. La seguridad pasiva es la de su época, es decir, inexistente para estándares actuales, y el parque se ha reducido a unidades de supervivencia, muchas con óxido.
Pros del Cinquecento
- El tamaño mínimo le permite aparcar en cualquier hueco del centro.
- La mecánica Fire es sencilla y barata de reparar en un taller de barrio.
- El consumo de las versiones de 0.7 y 0.9 litros es ridículo.
- El precio de ocasión es mínimo para quien busca un segundo coche de ciudad.
- El carácter italiano de los 90 sigue despertando simpatía entre aficionados.
Contras del Cinquecento
- La seguridad pasiva es inexistente para los estándares actuales.
- La insonorización es nula y el confort, el mínimo de un microcarro de los 90.
- El parque se ha reducido a unidades de supervivencia, con chapa castigada y óxido de serie.
- La reventa depende de compradores muy concretos y el anuncio puede tardar meses en salir.
Problemas a vigilar
- La distribución y las correas se rompen si no se han cambiado por tiempo y kilómetros, y ahí se lleva el motor por delante.
- El cableado envejecido deja luces, arranque y elevalunas a merced de un falso contacto.
- El tren delantero del Sporting llega machacado si la unidad ha vivido de curva en curva.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi tres puntos porque es un urbano de los 90 y el parque se agota entre óxido y desguace. Un 1.1 Fire de particular todavía mueve a quien busca lo mínimo; un Sporting de circuito o una unidad con el cableado hecho polvo no valen el precio del anuncio.
Peugeot iOn →
Es el Mitsubishi i-MiEV con morro Peugeot, el mismo coche que el Citroën C-Zero: un urbano eléctrico de 49 kW con una batería de unos 16 kWh pensado para trayectos cortos. No tiene nada que ver con un e-208: ni la autonomía, que ronda los 80–100 km reales, ni la carga rápida por CHAdeMO coinciden con un eléctrico actual. Se compra muy barato, pero el estado de la batería lo decide todo.
Pros del iOn
- Tiene un precio de ocasión muy bajo para un eléctrico, de los más baratos del mercado.
- Su tamaño encaja en ciudad y entra en cualquier aparcamiento.
- Al no llevar motor de combustión, se ahorra buena parte del mantenimiento de un térmico.
- Consume muy poca energía en los trayectos urbanos para los que se pensó.
- Comparte conjunto con el Mitsubishi i-MiEV y el Citroën C-Zero, así que la información y parte del recambio se comparten entre los tres.
Contras del iOn
- La autonomía real se queda en 80–100 km en el mejor de los casos, insuficiente fuera de la ciudad.
- La producción terminó hace años y el soporte de la marca para este modelo es limitado.
- La carga rápida es CHAdeMO, un estándar con cada vez menos puntos en España.
- La seguridad y el confort corresponden a un urbano de 2010, muy por debajo de un eléctrico actual.
Problemas a vigilar
- La batería de iones de litio está degradada en muchas unidades de esta edad, así que hay que medir la capacidad restante antes de pagar.
- El cargador de a bordo falla en algunas unidades y limita la velocidad de carga o directamente impide cargar.
- La suspensión y los amortiguadores, con más de diez años a la espalda, golpetean y dejan el tren delantero flojo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido nota porque el mercado eléctrico lo ha dejado atrás: autonomía corta, el estándar CHAdeMO en retirada y baterías de 2010–2014 ya cansadas. Con la capacidad medida y un uso estrictamente urbano todavía puede servir como segundo coche barato; sin ese diagnóstico, es un urbano parado con enchufe.

