Dacia Sandero II vs Renault Clio IV: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Dacia Sandero II | Renault Clio IV |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,4 / 10 | 7,1 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | +0,4 puntos | -0,7 puntos |
| Años de producción | 2012–2020 | 2012–2019 |
| Segmento | Utilitario | Utilitario |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 4.500–9.000 € | 5.000–9.000 € |
| Motores disponibles | 0.9 TCe, 1.0 SCe, 1.2 16v, 1.5 dCi | 0.9 TCe, 1.2 TCe, 1.5 dCi |
| Qué versión comprar | Si vas a hacer kilómetros, busca el 1.5 dCi; si el uso es corto, el 1.0 SCe atmosférico. En el 0.9 TCe, mira la varilla en frío antes de comprar uno: si el nivel de aceite baja entre revisiones, ese no merece el descuento del anuncio. El mantenimiento sale barato con piezas Renault, así que una unidad descuidada no tiene excusa. | Si hay que quedarse con una, el 1.5 dCi con cambio manual: gasta poco y el recambio de este motor sigue encontrándose sin problema. Con el 0.9 TCe de tres cilindros, comprueba el nivel de aceite y escucha la cadena en frío; con el 1.2 TCe, vigila el turbo y el consumo de aceite. Deja el automático de doble embrague en seco (EDC) si da tirones o huele a embrague. El RS 200 y el RS 220 son el Renault Sport turbo de esta generación, solo con EDC. |
Dacia Sandero II →
Nació para vender espacio de compacto a precio de utilitario, con mecánica Renault heredada y sin el aislamiento de un Clio. Es el Sandero que Dacia vendió entre 2012 y 2020, con gasolina atmosférica o turbo y un diésel de kilómetros. Plásticos duros y ruido de carretera recuerdan lo que costaba nuevo.
Pros del Sandero II
- Comparte mecánica Renault, así que el recambio es barato y cualquier taller lo conoce.
- El 1.5 dCi aguanta muchos kilómetros si se le deja coger temperatura.
- Gana espacio interior por encima de lo que sugiere el precio de ocasión.
- Las reparaciones siguen siendo asequibles porque las piezas Dacia y Renault abundan.
- El 1.2 16v es otra mecánica atmosférica sencilla para quien huye del turbo.
Contras del Sandero II
- Los acabados y los plásticos duros dejan claro que es un modelo de acceso, no un Clio de precio recortado.
- El ruido de carretera entra en el habitáculo más de lo que el espacio interior hace esperar.
- La seguridad y las asistencias de aquella generación quedan por detrás de rivales más caros del mismo tamaño.
- La imagen de marca de acceso lastra la reventa frente a un Clio o un Polo de la misma época.
Problemas a vigilar
- El 0.9 TCe baja el nivel de aceite entre revisiones y hay que mirar la varilla en frío.
- La válvula de gases (EGR) del 1.5 dCi se carga de suciedad en unidades que solo hacen ciudad.
- El filtro de partículas del mismo 1.5 dCi se satura si el coche no sale a carretera con regularidad.
Cómo ha envejecido
La nota ha subido porque un utilitario simple de piezas Renault se ha vuelto más valioso frente a rivales más complejos y caros de mantener. Un 1.5 dCi o un 1.0 SCe de particular con el mantenimiento al día sigue moviendo gente barato; un 0.9 TCe que consume aceite no merece el precio del anuncio.
Renault Clio IV →
Es el Clio que modernizó al III por fuera y por dentro: techo bitono, pantallas de la época y una presentación interior más cuidada. La gama gira alrededor del 1.5 dCi y de dos gasolina pequeños, un 0.9 de tres cilindros y un 1.2, ambos con turbo. El cambio automático es un doble embrague en seco. El RS lleva el 1.6 turbo y ya no se vende con palanca de cambios.
Pros del Clio IV
- El precio de compra y el seguro se mantienen contenidos para un urbano de estos años.
- El 1.5 dCi gasta poco en carretera y su recambio sigue apareciendo en cualquier taller.
- Es un coche ágil y fácil de aparcar en ciudad.
- El interior resulta más alegre y mejor presentado que el del Clio III.
- El techo bitono y las pantallas le dan un aire más moderno que a muchos rivales de su época.
Contras del Clio IV
- El 0.9 TCe se queda justo de empuje y en algunas unidades consume aceite.
- El cambio automático de doble embrague en seco da tirones en los atascos.
- La insonorización y los materiales se quedan justos para un viaje largo.
- En autopista queda por detrás de un Polo de la misma generación.
Problemas a vigilar
- Los gasolina turbo pueden hacer ruido de cadena en frío y obligan a vigilar el nivel de aceite.
- El 1.2 TCe puede cansar el turbo si ha vivido con el aceite bajo o con mantenimiento escaso.
- El automático en seco da tirones, patina y huele a embrague en cuanto se calienta.
- Los elevalunas y los cierres de las puertas fallan con la edad.
Cómo ha envejecido
Ha bajado menos de un punto porque sigue siendo un urbano razonable y barato de mantener. Un 1.5 dCi manual de particular, con la válvula de gases limpia, aguanta bien su precio; un 0.9 TCe que bebe aceite o un automático que da tirones no valen lo que pide el anuncio.
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