Dacia Lodgy vs Toyota Proace City: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Dacia Lodgy | Toyota Proace City |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,5 / 10 |
| Envejecimiento | 0,0 puntos | -0,5 puntos |
| Años de producción | 2012–2022 | 2019– |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | CERO / C |
| Precio usado orientativo | 5.000–11.000 € | 10.000–20.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 TCe, 1.6 SCe, 1.5 dCi | 1.5 BlueHDi, Proace City Electric |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 1.5 dCi con cambio manual, que es el que mejor encaja para cargar kilómetros. El 1.6 SCe atmosférico vale cuando el coche va a hacer pocos. Antes de comprar un 1.2 TCe, saca la varilla: si el aceite baja entre revisiones, déjalo y busca otra unidad. En cualquiera de los tres, pide historial de mantenimiento. | Busca el 1.5 BlueHDi de correa con cambio manual y págalo a precio de Berlingo, no de Verso: es el mismo coche con otro logo. Si la unidad ha vivido en ciudad, comprueba que el filtro de partículas no está saturado y que el sistema AdBlue funciona. En el eléctrico, una diagnosis de la batería es imprescindible antes de comprar. Si aparece un PureTech de gasolina, la correa va bañada en aceite y hay que ver el intervalo cumplido. |
Dacia Lodgy →
Siete plazas con mecánica Renault y un precio de acceso: el Lodgy se compra por espacio, no por plásticos ni por tacto de familiar generalista. El 1.5 dCi es el diésel de la casa y el que cubre los kilómetros; el 1.6 SCe es el gasolina atmosférico, y el 1.2 TCe, el turbo de aquella generación Renault. Se fabricó entre 2012 y 2022.
Pros del Lodgy
- El habitáculo y las siete plazas reales están por encima de lo que pide el precio.
- El 1.5 dCi es un diésel Renault conocido y aguanta kilómetros de carretera.
- El 1.6 SCe atmosférico es de lo más simple que hay en la gama.
- Las piezas salen baratas y las reparaciones caben en un taller pequeño.
- El desembolso por metro y por plaza sigue siendo difícil de igualar en ocasión.
Contras del Lodgy
- Los acabados y los materiales son de acceso y no lo disimulan.
- El tacto de dirección y de tren es el de un monovolumen barato, no el de un familiar generalista.
- La seguridad y las asistencias quedan por detrás de lo que ofrecen rivales más caros.
Problemas a vigilar
- El 1.2 TCe baja el nivel de aceite entre revisiones; la varilla es la prueba antes de comprar uno.
- La válvula de gases del 1.5 dCi de ciudad se carga de carbonilla y el motor va irregular.
- El filtro de partículas del 1.5 dCi urbano se satura si el coche casi no sale a carretera.
Cómo ha envejecido
La nota no se ha movido en una década: aquí se paga espacio y una mecánica sencilla, no un tacto de marca generalista. Un 1.5 dCi o un 1.6 SCe con historial cubre el uso familiar sin sobresaltos; un 1.2 TCe que baja el aceite entre revisiones no vale el precio del anuncio.
Toyota Proace City →
Es el Berlingo, el Rifter y el Combo de PSA con el logo de Toyota, sobre la misma base y hecho en la misma planta, en formato familiar o furgón. La mecánica habitual es el 1.5 diésel de correa, y existe una versión eléctrica con etiqueta CERO. No hay que confundirlo con el Proace grande, que es una furgoneta de otro tamaño y otro precio.
Pros del Proace City
- El espacio interior, las puertas laterales correderas y el maletero son exactamente los de un Berlingo.
- El 1.5 BlueHDi es un motor muy conocido que cualquier taller sabe diagnosticar.
- La versión eléctrica cubre bien el uso urbano y lleva etiqueta CERO.
- Se ofrece como familiar de cinco o siete plazas o como furgón de reparto, según la carrocería.
- La red Toyota da diagnosis y recambio con más talleres que un PSA por separado.
Contras del Proace City
- El precio de segunda mano suele estar por encima del Berlingo gemelo sin ofrecer nada a cambio.
- La mecánica es PSA de correa, con su electrónica y su AdBlue, no un Toyota de cadena.
- Muchas unidades vienen de flotas de reparto y han tenido una vida dura de puerta a puerta.
- El sistema AdBlue y el filtro de partículas no encajan con un diésel que solo hace trayectos cortos.
Problemas a vigilar
- En el 1.5 diésel, la correa tiene intervalo cerrado y, en uso urbano, el filtro de partículas se satura y el AdBlue cristaliza o falla el sensor.
- La batería del eléctrico pierde capacidad con los años, y sin una diagnosis no se sabe cuánta autonomía real queda.
- En las unidades con motor PureTech de gasolina, la correa bañada en aceite se degrada y hay que cambiarla a tiempo o el motor lo paga.
Cómo ha envejecido
Ha perdido medio punto porque el mercado ya sabe que es un Berlingo con otro logo y no paga de más por él. Un 1.5 diésel de particular a precio de Berlingo sigue siendo una compra práctica; al precio de un Verso, el extra por el emblema Toyota no se justifica.
