Dacia Lodgy vs SEAT Alhambra II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Dacia Lodgy | SEAT Alhambra II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | 0,0 puntos | -0,8 puntos |
| Años de producción | 2012–2022 | 2010–2020 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 5.000–11.000 € | 8.000–16.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 TCe, 1.6 SCe, 1.5 dCi | 1.4 TSI, 2.0 TDI |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 1.5 dCi con cambio manual, que es el que mejor encaja para cargar kilómetros. El 1.6 SCe atmosférico vale cuando el coche va a hacer pocos. Antes de comprar un 1.2 TCe, saca la varilla: si el aceite baja entre revisiones, déjalo y busca otra unidad. En cualquiera de los tres, pide historial de mantenimiento. | Quédate con el 2.0 TDI, con palanca de cambios o con el automático de doble embrague bañado en aceite. En el 1.4 de gasolina hay que saber de antemano si la distribución es de cadena o de correa, porque depende del año: en duda, escúchala en frío. Si aparece la caja automática de embrague en seco de siete marchas, pruébala a fondo o pasa al siguiente anuncio. Antes de comprar uno, comprueba que el sistema AdBlue no tenga avisos pendientes en el cuadro. |
Dacia Lodgy →
Siete plazas con mecánica Renault y un precio de acceso: el Lodgy se compra por espacio, no por plásticos ni por tacto de familiar generalista. El 1.5 dCi es el diésel de la casa y el que cubre los kilómetros; el 1.6 SCe es el gasolina atmosférico, y el 1.2 TCe, el turbo de aquella generación Renault. Se fabricó entre 2012 y 2022.
Pros del Lodgy
- El habitáculo y las siete plazas reales están por encima de lo que pide el precio.
- El 1.5 dCi es un diésel Renault conocido y aguanta kilómetros de carretera.
- El 1.6 SCe atmosférico es de lo más simple que hay en la gama.
- Las piezas salen baratas y las reparaciones caben en un taller pequeño.
- El desembolso por metro y por plaza sigue siendo difícil de igualar en ocasión.
Contras del Lodgy
- Los acabados y los materiales son de acceso y no lo disimulan.
- El tacto de dirección y de tren es el de un monovolumen barato, no el de un familiar generalista.
- La seguridad y las asistencias quedan por detrás de lo que ofrecen rivales más caros.
Problemas a vigilar
- El 1.2 TCe baja el nivel de aceite entre revisiones; la varilla es la prueba antes de comprar uno.
- La válvula de gases del 1.5 dCi de ciudad se carga de carbonilla y el motor va irregular.
- El filtro de partículas del 1.5 dCi urbano se satura si el coche casi no sale a carretera.
Cómo ha envejecido
La nota no se ha movido en una década: aquí se paga espacio y una mecánica sencilla, no un tacto de marca generalista. Un 1.5 dCi o un 1.6 SCe con historial cubre el uso familiar sin sobresaltos; un 1.2 TCe que baja el aceite entre revisiones no vale el precio del anuncio.
SEAT Alhambra II →
Es el gemelo del Volkswagen Sharan de la misma época, con siete plazas de verdad y un precio más bajo que el del Volkswagen. No va sobre la plataforma del Golf 7, pero comparte mecánica y recambio con el grupo. Su punto fuerte es el confort de ruta, por encima de lo que ofrecía entonces cualquier SUV de siete plazas.
Pros del Alhambra II
- Las siete plazas son reales y entran adultos, no son asientos de emergencia.
- El 2.0 TDI de 140 o 150 CV cubre el viaje familiar con un consumo razonable.
- El precio queda por debajo del Sharan equivalente construido sobre la misma base.
- El recambio es el del grupo y se encuentra sin problema en cualquier desguace.
- El confort de marcha en ruta supera al de un SUV de siete plazas de su época.
Contras del Alhambra II
- El automático de embrague en seco da problemas con el tiempo, sobre todo montado en un gasolina de poco par.
- El AdBlue y el filtro de partículas complican la vida de los TDI Euro 6 que se usan por ciudad.
- El interior queda un paso por debajo de lo que ofrecía un monovolumen premium de esos años.
Problemas a vigilar
- El automático de doble embrague bañado en aceite conviene probarlo en atasco: si pega tirones al maniobrar, hay que cambiar el aceite de la caja.
- El automático de embrague en seco da tirones y la mecatrónica falla en cuanto se calienta.
- El AdBlue y el filtro de partículas se tapan en un TDI de uso urbano y dejan el coche en modo degradado.
- Los elevalunas y los sensores fallan con la edad y dejan puertas o radar sin respuesta.
Cómo ha envejecido
Ha bajado menos de un punto porque el TDI con cambio manual o con el automático de doble embrague bañado en aceite sigue cubriendo siete plazas de verdad. Lo que lastra la nota hoy es la electrónica de emisiones: el filtro de partículas y el AdBlue de los Euro 6 urbanos, y la caja de embrague en seco.
