Dacia Lodgy vs Peugeot Rifter: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Dacia Lodgy | Peugeot Rifter |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,5 / 10 |
| Envejecimiento | 0,0 puntos | -0,5 puntos |
| Años de producción | 2012–2022 | 2018– |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 5.000–11.000 € | 8.000–18.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 TCe, 1.6 SCe, 1.5 dCi | 1.2 PureTech, 1.5 BlueHDi, e-Rifter |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 1.5 dCi con cambio manual, que es el que mejor encaja para cargar kilómetros. El 1.6 SCe atmosférico vale cuando el coche va a hacer pocos. Antes de comprar un 1.2 TCe, saca la varilla: si el aceite baja entre revisiones, déjalo y busca otra unidad. En cualquiera de los tres, pide historial de mantenimiento. | Quédate con el 1.5 BlueHDi de 100 o 130 caballos con cambio manual: es de cadena y es el que menos sustos da en ciudad. Antes de comprar uno, comprueba que no haya testigo de AdBlue encendido y que el filtro de partículas no esté atascado de trayectos cortos. Si te tienta el 1.2 PureTech, exige factura de la correa bañada en aceite sustituida; en el eléctrico, pide diagnóstico de la batería. Muchas unidades han sido furgón de reparto: mira suspensión trasera y portones antes de pagar. |
Dacia Lodgy →
Siete plazas con mecánica Renault y un precio de acceso: el Lodgy se compra por espacio, no por plásticos ni por tacto de familiar generalista. El 1.5 dCi es el diésel de la casa y el que cubre los kilómetros; el 1.6 SCe es el gasolina atmosférico, y el 1.2 TCe, el turbo de aquella generación Renault. Se fabricó entre 2012 y 2022.
Pros del Lodgy
- El habitáculo y las siete plazas reales están por encima de lo que pide el precio.
- El 1.5 dCi es un diésel Renault conocido y aguanta kilómetros de carretera.
- El 1.6 SCe atmosférico es de lo más simple que hay en la gama.
- Las piezas salen baratas y las reparaciones caben en un taller pequeño.
- El desembolso por metro y por plaza sigue siendo difícil de igualar en ocasión.
Contras del Lodgy
- Los acabados y los materiales son de acceso y no lo disimulan.
- El tacto de dirección y de tren es el de un monovolumen barato, no el de un familiar generalista.
- La seguridad y las asistencias quedan por detrás de lo que ofrecen rivales más caros.
Problemas a vigilar
- El 1.2 TCe baja el nivel de aceite entre revisiones; la varilla es la prueba antes de comprar uno.
- La válvula de gases del 1.5 dCi de ciudad se carga de carbonilla y el motor va irregular.
- El filtro de partículas del 1.5 dCi urbano se satura si el coche casi no sale a carretera.
Cómo ha envejecido
La nota no se ha movido en una década: aquí se paga espacio y una mecánica sencilla, no un tacto de marca generalista. Un 1.5 dCi o un 1.6 SCe con historial cubre el uso familiar sin sobresaltos; un 1.2 TCe que baja el aceite entre revisiones no vale el precio del anuncio.
Peugeot Rifter →
Es el Citroën Berlingo con el logo del león, construido sobre la plataforma EMP2 del grupo y emparentado también con el Opel Combo. Se vende desde 2018 en versión familiar y en furgón, y el e-Rifter añade una variante eléctrica con etiqueta CERO para ciudad. El diésel de cadena cubre el uso mixto; el gasolina de tres cilindros arrastra el problema conocido de la correa bañada en aceite.
Pros del Rifter
- El espacio interior y las puertas laterales correderas lo hacen muy práctico para uso familiar.
- El 1.5 BlueHDi es de cadena y cualquier taller de la red Peugeot lo conoce.
- Existe en versión familiar y en furgón, así que hay oferta para casi cualquier uso.
- El e-Rifter consigue la etiqueta CERO y entra sin restricciones en las zonas de bajas emisiones.
- En el mercado de ocasión cuesta menos que un Ford Tourneo Connect equivalente.
Contras del Rifter
- En trayectos cortos el diésel puede atascar el filtro de partículas y cristalizar el AdBlue.
- El 1.2 PureTech lleva una correa bañada en aceite que exige control estricto de su estado.
- Buena parte de las unidades del mercado han trabajado como furgón de flota o de reparto.
- Al volante se nota lo que es: un monovolumen derivado de un vehículo comercial.
Problemas a vigilar
- Con uso urbano el filtro de partículas se atasca y el AdBlue cristaliza: salta el testigo y el coche pierde prestaciones.
- La correa bañada en aceite del PureTech se degrada, ensucia el circuito y el motor puede acabar consumiendo aceite.
- Las unidades de reparto llegan con la suspensión trasera hundida y los portones descuadrados del trato duro.
Cómo ha envejecido
Ha perdido medio punto porque los años han destapado el desgaste del PureTech, los problemas de AdBlue en uso urbano y la cantidad de unidades que han trabajado de furgón. Aun así sigue a la venta y un Rifter familiar con el diésel de cadena es una compra práctica; uno de reparto con el filtro atascado o un gasolina con la correa sin cambiar, no.
