Dacia Lodgy vs Mercedes-Benz Clase B (W246): cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Dacia Lodgy | Mercedes-Benz Clase B (W246) |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,7 / 10 |
| Envejecimiento | 0,0 puntos | -0,7 puntos |
| Años de producción | 2012–2022 | 2011–2018 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 5.000–11.000 € | 8.000–15.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 TCe, 1.6 SCe, 1.5 dCi | 1.6/2.0 CGI, 1.5/2.1 CDI |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 1.5 dCi con cambio manual, que es el que mejor encaja para cargar kilómetros. El 1.6 SCe atmosférico vale cuando el coche va a hacer pocos. Antes de comprar un 1.2 TCe, saca la varilla: si el aceite baja entre revisiones, déjalo y busca otra unidad. En cualquiera de los tres, pide historial de mantenimiento. | Quédate con el 1.6 de gasolina y cambio manual si la mayoría de los trayectos son cortos. Si la unidad lleva el automático de doble embrague (7G-DCT), pruébalo en frío: tiene que salir y cambiar sin tirones ni pausas. En diésel, el 2.1 es el más adecuado para viajar, pero necesita los inyectores piezoeléctricos revisados con factura; el 1.5 CDI es mecánica Renault, más sencilla. Antes de comprar uno, juega con los asientos traseros: deben correr y plegarse sin holguras. |
Dacia Lodgy →
Siete plazas con mecánica Renault y un precio de acceso: el Lodgy se compra por espacio, no por plásticos ni por tacto de familiar generalista. El 1.5 dCi es el diésel de la casa y el que cubre los kilómetros; el 1.6 SCe es el gasolina atmosférico, y el 1.2 TCe, el turbo de aquella generación Renault. Se fabricó entre 2012 y 2022.
Pros del Lodgy
- El habitáculo y las siete plazas reales están por encima de lo que pide el precio.
- El 1.5 dCi es un diésel Renault conocido y aguanta kilómetros de carretera.
- El 1.6 SCe atmosférico es de lo más simple que hay en la gama.
- Las piezas salen baratas y las reparaciones caben en un taller pequeño.
- El desembolso por metro y por plaza sigue siendo difícil de igualar en ocasión.
Contras del Lodgy
- Los acabados y los materiales son de acceso y no lo disimulan.
- El tacto de dirección y de tren es el de un monovolumen barato, no el de un familiar generalista.
- La seguridad y las asistencias quedan por detrás de lo que ofrecen rivales más caros.
Problemas a vigilar
- El 1.2 TCe baja el nivel de aceite entre revisiones; la varilla es la prueba antes de comprar uno.
- La válvula de gases del 1.5 dCi de ciudad se carga de carbonilla y el motor va irregular.
- El filtro de partículas del 1.5 dCi urbano se satura si el coche casi no sale a carretera.
Cómo ha envejecido
La nota no se ha movido en una década: aquí se paga espacio y una mecánica sencilla, no un tacto de marca generalista. Un 1.5 dCi o un 1.6 SCe con historial cubre el uso familiar sin sobresaltos; un 1.2 TCe que baja el aceite entre revisiones no vale el precio del anuncio.
Mercedes-Benz Clase B (W246) →
Comparte plataforma y mecánica con la Clase A W176, pero cambia la carrocería por una monovolumen: más altura de techo, mejor acceso y una posición de conducción elevada que facilita ver el tráfico. El espacio interior y los asientos traseros modulares son su argumento frente a un compacto. Lo que separa una buena unidad de una mala compra es la elección de motor y caja.
Pros del Clase B
- El espacio interior y la facilidad de acceso están entre los mejores de su clase.
- Desde los acabados medios llega el equipamiento que se espera de la marca de la estrella.
- La visibilidad y el tamaño contenido lo hacen más fácil de aparcar en ciudad de lo que sugiere.
- Los asientos traseros modulares multiplican la utilidad en uso familiar.
- En viaje ofrece más confort que un compacto equivalente.
Contras del Clase B
- El automático de doble embrague tiene fama de tirones y su mecatrónica es delicada con los años, así que limita las unidades válidas del anuncio.
- El 2.1 diésel arrastra mala fama por sus inyectores piezoeléctricos, caros de sustituir.
- La silueta de monovolumen resta imagen frente a un compacto y no convence a todos.
- Cualquier intervención se paga a precio Mercedes, también la mano de obra.
Problemas a vigilar
- Con el automático de doble embrague, el coche tarda en salir desde parado y los cambios se vuelven lentos cuando la mecatrónica empieza a fallar.
- En el 2.1 diésel, los inyectores piezoeléctricos fallan y su sustitución es una de las facturas más temidas de la gama.
- La suspensión y los silentblocks se resienten en unidades de muchos kilómetros; escucha golpes en firme roto.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque el automático de doble embrague y los inyectores del 2.1 diésel ya tienen mala fama en el mercado de ocasión. Como familiar alto sigue teniendo sentido: un 1.6 de gasolina con historial, o una caja que cambia suave, es una compra razonable; un 2.1 CDI sin inyectores revisados conviene dejarlo en el anuncio.
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