Mercedes-Benz Clase B (W246)
2011–2018 · Monovolumen
Motores: 1.6/2.0 CGI, 1.5/2.1 CDI
Precio usado orientativo: 8.000–15.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Quédate con el 1.6 de gasolina y cambio manual si la mayoría de los trayectos son cortos. Si la unidad lleva el automático de doble embrague (7G-DCT), pruébalo en frío: tiene que salir y cambiar sin tirones ni pausas. En diésel, el 2.1 es el viajero, pero necesita los inyectores piezoeléctricos revisados con factura; el 1.5 CDI es mecánica Renault, más sencilla. Antes de comprar uno, juega con los asientos traseros: deben correr y plegarse sin holguras.
Comparte plataforma y mecánica con la Clase A W176, pero cambia la carrocería por una monovolumen: más altura de techo, mejor acceso y una posición de conducción elevada que facilita ver el tráfico. El espacio interior y los asientos traseros modulares son su argumento frente a un compacto. Lo que separa una buena unidad de una mala compra es la elección de motor y caja.
Pros
- El espacio interior y la facilidad de acceso están entre los mejores de su clase.
- Desde los acabados medios llega el equipamiento que se espera de la marca de la estrella.
- La visibilidad y el tamaño contenido lo hacen más fácil de aparcar en ciudad de lo que sugiere.
- Los asientos traseros modulares multiplican la utilidad en uso familiar.
- En viaje ofrece más confort que un compacto equivalente.
Contras
- El automático de doble embrague tiene fama de tirones y su mecatrónica es delicada con los años, así que limita las unidades válidas del anuncio.
- El 2.1 diésel arrastra mala fama por sus inyectores piezoeléctricos, caros de sustituir.
- La silueta de monovolumen resta imagen frente a un compacto y no convence a todos.
- Cualquier intervención se paga a precio Mercedes, también la mano de obra.
Problemas habituales a vigilar
- Con el automático de doble embrague, el coche tarda en salir desde parado y los cambios se vuelven lentos cuando la mecatrónica empieza a fallar.
- En el 2.1 diésel, los inyectores piezoeléctricos fallan y su sustitución es una de las facturas más temidas de la gama.
- La suspensión y los silentblocks se resienten en unidades de muchos kilómetros; escucha golpes en firme roto.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque el automático de doble embrague y los inyectores del 2.1 diésel ya tienen mala fama en el mercado de ocasión. Como familiar alto sigue teniendo sentido: un 1.6 de gasolina con historial, o una caja que cambia suave, es una compra razonable; un 2.1 CDI sin inyectores revisados conviene dejarlo en el anuncio.