Dacia Lodgy vs Hyundai ix20: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Dacia Lodgy | Hyundai ix20 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,0 / 10 | 6,9 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,1 / 10 |
| Envejecimiento | 0,0 puntos | -0,2 puntos |
| Años de producción | 2012–2022 | 2010–2019 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 5.000–11.000 € | 4.500–9.500 € |
| Motores disponibles | 1.2 TCe, 1.6 SCe, 1.5 dCi | 1.4/1.6 CVVT, 1.4 CRDi |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 1.5 dCi con cambio manual, que es el que mejor encaja para cargar kilómetros. El 1.6 SCe atmosférico vale cuando el coche va a hacer pocos. Antes de comprar un 1.2 TCe, saca la varilla: si el aceite baja entre revisiones, déjalo y busca otra unidad. En cualquiera de los tres, pide historial de mantenimiento. | Busca el 1.4 CRDi con cambio manual y confirma que el filtro de partículas regenera bien: un diésel que solo ha visto ciudad acaba con el filtro colmatado. El gasolina va justo con cuatro ocupantes y maletero, así que déjalo para uso ligero. Prueba el embrague en una cuesta y deja el aire acondicionado funcionando un rato, porque en las unidades viejas deja de enfriar. |
Dacia Lodgy →
Siete plazas con mecánica Renault y un precio de acceso: el Lodgy se compra por espacio, no por plásticos ni por tacto de familiar generalista. El 1.5 dCi es el diésel de la casa y el que cubre los kilómetros; el 1.6 SCe es el gasolina atmosférico, y el 1.2 TCe, el turbo de aquella generación Renault. Se fabricó entre 2012 y 2022.
Pros del Lodgy
- El habitáculo y las siete plazas reales están por encima de lo que pide el precio.
- El 1.5 dCi es un diésel Renault conocido y aguanta kilómetros de carretera.
- El 1.6 SCe atmosférico es de lo más simple que hay en la gama.
- Las piezas salen baratas y las reparaciones caben en un taller pequeño.
- El desembolso por metro y por plaza sigue siendo difícil de igualar en ocasión.
Contras del Lodgy
- Los acabados y los materiales son de acceso y no lo disimulan.
- El tacto de dirección y de tren es el de un monovolumen barato, no el de un familiar generalista.
- La seguridad y las asistencias quedan por detrás de lo que ofrecen rivales más caros.
Problemas a vigilar
- El 1.2 TCe baja el nivel de aceite entre revisiones; la varilla es la prueba antes de comprar uno.
- La válvula de gases del 1.5 dCi de ciudad se carga de carbonilla y el motor va irregular.
- El filtro de partículas del 1.5 dCi urbano se satura si el coche casi no sale a carretera.
Cómo ha envejecido
La nota no se ha movido en una década: aquí se paga espacio y una mecánica sencilla, no un tacto de marca generalista. Un 1.5 dCi o un 1.6 SCe con historial cubre el uso familiar sin sobresaltos; un 1.2 TCe que baja el aceite entre revisiones no vale el precio del anuncio.
Hyundai ix20 →
Es el hermano de Hyundai del Kia Venga, mismo coche por debajo con un interior algo más cuidado, carrocería alta y planteamiento de minimonovolumen urbano. Comparte mecánica y recambio con el Venga, lo que facilita encontrar piezas. El diésel de la gama cubre los kilómetros si ve carretera; el gasolina pide viajar con poca carga. La conducción es correcta pero sin ninguna gracia.
Pros del ix20
- El motor y el cambio manual tienen la fiabilidad conocida de la casa coreana.
- El acabado interior da un paso por encima del Venga con el que comparte plataforma.
- El habitáculo alto facilita entrar y salir y resulta muy práctico en ciudad.
- El 1.4 CRDi gasta poco si no se pasa la vida entre semáforos.
- La garantía de fábrica larga de Hyundai todavía pesa en las unidades más recientes.
Contras del ix20
- La dirección no transmite nada y la conducción resulta anodina.
- La reventa es lenta frente a un Toyota o un Volkswagen del mismo tamaño.
- El gasolina se queda justo de fuerza con ocupantes y maletero lleno.
- Las versiones de entrada traen un equipamiento muy básico.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas del CRDi se atasca en unidades que solo hacen ciudad y no llegan a regenerar.
- El embrague del gasolina se desgasta antes de tiempo con los kilómetros urbanos.
- La pintura es fina y marca golpes y retoques desde los primeros años.
- El aire acondicionado deja de enfriar en unidades viejas sin mantenimiento.
Cómo ha envejecido
Ha bajado unas décimas porque el formato de minimonovolumen pequeño ya no interesa al comprador y los diésel de ciudad llegan con el filtro de partículas castigado. Un 1.4 CRDi manual de particular, con carretera en su historial, sigue siendo una compra razonable; un diésel puramente urbano con el filtro colmatado, mejor dejarlo en el anuncio.
