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Citroën Xsara Picasso vs Peugeot Boxer III: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,5 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën Xsara Picasso busca Quédate con el 2.0 HDi de cambio manual, que es el único que mueve el coche cargado sin ahogarse. Antes de comprar uno, acelera en frío y mira el retrovisor: si echa humo negro y no tira, la válvula de recirculación de gases está pegada y hay que dejarlo. Mira también la zaga de perfil; si va hundida, los silentblocks traseros están hechos. El 1.6 y el 1.8 de gasolina se quedan justos con familia y maletas. Prueba todos los elevalunas y las cerraduras, que fallan con los años. En el Peugeot Boxer III prioriza Quédate con el 2.2 HDi o el 2.0 BlueHDi, siempre con cambio manual y con los papeles de la correa o del AdBlue en regla. En el 2.2 HDi la correa se cambia por intervalo estricto: si el vendedor no acredita la sustitución, descuenta el kit o pasa al siguiente anuncio. En el BlueHDi comprueba que el testigo del AdBlue no está encendido y que el filtro de partículas regenera sin problemas; una vuelta por autovía lo saca todo a la luz.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën Xsara PicassoPeugeot Boxer III
Nota hoy (sobre 10)6,5 / 106,5 / 10
Nota cuando salió7,0 / 107,5 / 10
Envejecimiento-0,5 puntos-1,0 puntos
Años de producción1999–20102006–
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo1.000–3.500 €4.000–20.000 €
Motores disponibles1.6, 1.8, 2.0 HDi2.2/2.3 HDi, 2.0/2.2 BlueHDi
Qué versión comprarQuédate con el 2.0 HDi de cambio manual, que es el único que mueve el coche cargado sin ahogarse. Antes de comprar uno, acelera en frío y mira el retrovisor: si echa humo negro y no tira, la válvula de recirculación de gases está pegada y hay que dejarlo. Mira también la zaga de perfil; si va hundida, los silentblocks traseros están hechos. El 1.6 y el 1.8 de gasolina se quedan justos con familia y maletas. Prueba todos los elevalunas y las cerraduras, que fallan con los años.Quédate con el 2.2 HDi o el 2.0 BlueHDi, siempre con cambio manual y con los papeles de la correa o del AdBlue en regla. En el 2.2 HDi la correa se cambia por intervalo estricto: si el vendedor no acredita la sustitución, descuenta el kit o pasa al siguiente anuncio. En el BlueHDi comprueba que el testigo del AdBlue no está encendido y que el filtro de partículas regenera sin problemas; una vuelta por autovía lo saca todo a la luz.

Citroën Xsara Picasso →

Citroën plantó sobre la base del Xsara un monovolumen de techo alto, tres asientos individuales detrás y un maletero de furgoneta pequeña, y vendió millones. Hoy es de los coches más baratos por metro cúbico del mercado de ocasión. El gasóleo 2.0 HDi es el que tiene sentido con carga; los gasolina cubren ciudad y poco más. Lo que separa una unidad útil de una para dejar es el estado de la válvula de gases, el turbo y la suspensión trasera.

Pros del Xsara Picasso

  • El precio de compra es mínimo hoy para el espacio que entrega.
  • El habitáculo es enorme y alto, de monovolumen de verdad y no de compacto estirado.
  • El 2.0 HDi tiene empuje suficiente para cargar sillas, maletas y familia entera.
  • Es mecánica del grupo PSA que cualquier taller que haya visto un Xsara conoce bien.
  • Los tres asientos traseros individuales permiten configurar el interior de mil maneras, algo raro en su época.

Contras del Xsara Picasso

  • La conducción es blanda y alta, sin nada del aplomo de un compacto.
  • El acabado interior es plastoso y frágil, y se marca a las pocas temporadas de uso familiar.
  • La estética ha envejecido mal y la reventa es lenta y a la baja.
  • Los gasolina se quedan cortos en cuanto el coche va cargado, que es para lo que se compra.

Problemas a vigilar

  • La válvula de recirculación de gases del HDi se pega y provoca pérdida de potencia y humo negro; si echa humo, hay que dejar el anuncio.
  • La suspensión trasera se hunde o da golpes secos cuando los silentblocks están gastados, y a esta edad casi todos lo están.
  • Los elevalunas y las cerraduras fallan con frecuencia en unidades muy usadas.
  • El turbo del HDi acusa los años y conviene escucharlo en frío antes de soltar el dinero.

Cómo ha envejecido

Ha bajado media décima porque el espacio y el precio siguen ahí, pero la edad ya acusa: la válvula de gases, el turbo y la suspensión trasera son casi seguros a estas alturas. Un 2.0 HDi cuidado, sin humo y con la zaga en su sitio, todavía da servicio por cuatro duros; uno que echa humo o golpea atrás no vale ni el mínimo del anuncio.

Peugeot Boxer III →

Es el furgón grande del consorcio Sevel, gemelo del Fiat Ducato X250/X290 y del Citroën Jumper, pensado como espacio de trabajo o como base de camper. La gama cubre furgón, combi y versiones de hasta nueve plazas. La diferencia mecánica importante está en la generación: el 2.2 HDi vive de la correa de distribución hecha a tiempo y el BlueHDi añade AdBlue, que en uso urbano cristaliza o falla por el sensor.

Pros del Boxer III

  • El espacio y la altura de carga sirven tanto para trabajar como para montar una camper.
  • Comparte mecánica con el Ducato y el Jumper, así que el recambio abunda y cualquier taller lo conoce.
  • El 2.0 BlueHDi gasta poco en la generación actual.
  • El precio de ocasión queda por debajo de un Sprinter de la misma edad.
  • La gama cubre furgón, combi y versiones de hasta nueve plazas.

Contras del Boxer III

  • Muchas unidades proceden de flota y acumulan kilómetros de empresa, no de particular.
  • Los BlueHDi de uso urbano sufren con el AdBlue y el filtro de partículas.
  • La correa del 2.2 HDi tiene un intervalo crítico y no admite despistes del anterior dueño.

Problemas a vigilar

  • La correa de distribución del 2.2 HDi se rompe si se pasa el intervalo y se lleva el motor por delante.
  • El AdBlue cristaliza o el sensor falla en los BlueHDi de reparto urbano y el furgón acaba limitado.
  • El filtro de partículas de los BlueHDi de ciudad se satura y el coche entra en modo degradado, sin potencia.

Cómo ha envejecido

Ha bajado un punto porque el mercado está lleno de unidades de flota y los BlueHDi de reparto arrastran problemas de AdBlue y de filtro de partículas. Aun así, la fiebre camper sigue pidiendo este Sevel: un 2.2 HDi de particular con la correa al día sigue siendo una buena base, mientras que un BlueHDi de reparto con el filtro atascado no vale el precio del anuncio.

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