Citroën XM vs Renault Laguna I: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën XM | Renault Laguna I |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 4,8 / 10 | 4,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -2,8 puntos | -2,6 puntos |
| Años de producción | 1989–2000 | 1993–2001 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | Sin etiqueta | B / Sin etiqueta |
| Precio usado orientativo | 1.500–5.000 € | 800–3.000 € |
| Motores disponibles | 2.0, 3.0 V6, 2.1 TD, 2.5 TD | 1.8/2.0 gasolina, 2.0 16v, 2.2 dCi, 2.5 V6 |
| Qué versión comprar | Prioriza el 2.1 TD con cambio manual y no compres nada sin ver la suspensión funcionando: el coche tiene que subir y nivelarse con el motor en marcha, sin fugas en la bomba hidráulica. Antes de pagar, enciende todos los testigos y prueba la electricidad completa, porque la electrónica PSA falla a ratos. El 2.5 TD empuja más y el V6 pide otro presupuesto de consumo y recambio. Si no tienes un taller que conozca la hidráulica cerca, pasa de largo. | Busca el 2.0 atmosférico o el 2.2 diésel, ambos con cambio manual, y olvídate del V6 salvo que seas aficionado y asumas su consumo y su mantenimiento aparte. La correa de los gasolina se cambia por años aunque el coche duerma en garaje: exige factura o presupón tú la sustitución. Si te tienta el familiar Nevada, mira los bajos con atención, porque el óxido aparece donde menos se ve. |
Citroën XM →
La berlina grande de Citroën de los noventa, con suspensión hidroneumática, un habitáculo enorme y un diseño que todavía destaca al lado de cualquier rival alemana de su época. Su punto fuerte es el confort de marcha cuando la hidráulica nivela; su punto débil, que ese mismo sistema y la electricidad castigan las unidades baratas. Hoy se compra por muy poco dinero, pero exige un especialista cerca.
Pros del XM
- El confort de marcha con suspensión hidráulica es de referencia cuando el sistema nivela como debe.
- El habitáculo es enorme, con plazas traseras de berlina grande y no de compacto.
- El diseño sigue teniendo presencia y un carácter francés que ninguna berlina alemana de la época ofrece.
- El 2.1 TD mueve el coche con un consumo razonable para su tamaño.
- El precio de ocasión es mínimo para el espacio y el confort que ofrece.
Contras del XM
- La suspensión hidráulica dispara el coste si falla y exige un especialista que cada vez es más difícil de encontrar.
- La electricidad PSA tiene centralita y sensores delicados que fallan a ratos.
- El V6 suma consumo, mantenimiento y recambios caros para el uso que se le da hoy.
- La red de talleres que conoce la hidráulica de Citroën es cada vez más escasa.
Problemas a vigilar
- La hidráulica necesita esferas, bomba y líneas en buen estado; si fallan, la factura se come el precio del anuncio.
- La centralita y el cuadro de instrumentos encienden testigos intermitentes y dejan el coche a medias.
- Los sensores eléctricos fallan de forma irregular, lo que convierte el diagnóstico en una peregrinación de taller en taller.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi tres puntos porque la hidráulica y la electricidad ya acusan la edad ni el ahorro en mantenimiento. Un TD manual con las esferas en orden sigue siendo una berlina de viaje barata y muy confortable; una unidad comprada solo por el precio bajo, sin presupuesto para el sistema, sale cara enseguida.
Renault Laguna I →
Primera Laguna, la berlina de Renault de los noventa, con una electricidad mucho más simple que la de la Laguna II: aquí todavía no hay tarjeta manos libres, el sistema que hundió la fama de la siguiente. El grueso de la oferta se reparte entre el 2.0 atmosférico y el 2.2 diésel; el 2.5 V6 de origen PRV queda para quien busca algo distinto. Con carrocería familiar se llamó Nevada.
Pros del Laguna I
- El confort de marcha y el habitáculo son los de una berlina media de su época.
- El 2.0 atmosférico es sencillo de mantener y el recambio todavía aparece.
- El 2.2 diésel sirve para viajar con un consumo razonable para el tamaño del coche.
- El precio de entrada está entre los más bajos que quedan en el mercado de ocasión.
- El Nevada es la carrocería familiar, con un maletero de verdad detrás.
Contras del Laguna I
- La electricidad tiene más de veinte años y falla sin dar aviso previo.
- El 2.5 V6 de origen PRV exige asumir un consumo y un mantenimiento que no son los del 2.0.
- La seguridad pasiva está superada hoy y no aguanta un choque con estándares modernos.
- La reventa es casi nula por muy barato que esté el anuncio.
Problemas a vigilar
- La correa de distribución de los gasolina se cambia por años, no por kilómetros; sin factura reciente, hay que presupuestarla.
- El 2.2 diésel puede tapar la válvula de gases de escape y cansar el turbo en unidades que han vivido en ciudad.
- En el Nevada conviene inspeccionar los bajos, porque el óxido aparece en las zonas que no se ven a simple vista.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de dos puntos porque es una berlina de los noventa, con electricidad vieja y un mercado que ya no la busca. Un 2.0 o un 2.2 diésel de particular con la correa al día sigue siendo transporte barato; un V6 o una unidad con la distribución pendiente no compensan ni a estos precios.
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