Citroën Jumpy III vs Volkswagen Transporter T5: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën Jumpy III | Volkswagen Transporter T5 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,5 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | -0,7 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2016– | 2003–2015 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 8.000–20.000 € | 8.000–22.000 € |
| Motores disponibles | 1.6 BlueHDi (inicio), 2.0 BlueHDi, ë-Jumpy eléctrico | 2.0 TDI, 2.5 TDI, 3.2 VR6, 2.0 TSI |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro. | Si buscas un T5, quédate con el 2.0 TDI de common rail que llegó en 2009, con cambio manual y correa de distribución; es el diésel más razonable de la gama. Los primeros T5, hasta 2009, montan el 1.9 TDI o el 2.5 de cinco cilindros con bomba-inyector: en el 2.5, mira turbo e inyectores antes de pagar. El automático es el de doble embrague bañado en aceite (DSG DQ250), y merece revisión. Distingue furgón de flota de Caravelle de particular: su precio no es el mismo. |
Citroën Jumpy III →
Furgoneta media sobre la plataforma EMP2, gemela del Peugeot Expert y del Toyota Proace, con el Opel Vivaro de la misma familia mecánica. El 1.6 BlueHDi fue el motor de arranque de la gama y el 2.0 BlueHDi es el que cubre los kilómetros; el ë-Jumpy eléctrico está pensado para el reparto urbano. Se ofrece como furgón, combi y Spacetourer para familia. En su compra, el desgaste profesional pesa más que el año de matriculación.
Pros del Jumpy III
- El precio de ocasión suele quedar por debajo del de un Expert o un Proace equivalentes.
- El 2.0 BlueHDi se comparte con Expert, Vivaro y Proace, así que el recambio aparece sin problema.
- El ë-Jumpy eléctrico vale para reparto urbano con etiqueta CERO si se carga en la base.
- Hay versiones furgón, combi y Spacetourer para familia, no solo variantes de carga.
- El tamaño medio resulta manejable en ciudad y en el trabajo, sin necesidad de irse a un Jumper.
Contras del Jumpy III
- El AdBlue y el filtro de partículas son obligatorios en el diésel y se resienten en trayectos cortos de reparto.
- Muchas unidades proceden de flota y acumulan kilómetros profesionales que no siempre se declaran.
- La insonorización es de furgoneta comercial y cansa en un viaje largo por autovía.
Problemas a vigilar
- En los BlueHDi de reparto urbano el filtro de partículas se colmata y el testigo de AdBlue salta justo al pedir autovía.
- El turbo y los inyectores sufren en las unidades de flota y delatan el desgaste echando humo o perdiendo fuelle.
- En el Spacetourer conviene mirar la suspensión trasera, que se acusa en unidades cargadas a diario.
Cómo ha envejecido
Ha bajado siete décimas porque el uso profesional ya se nota en el AdBlue, el filtro de partículas y el turbo de muchas unidades. Un BlueHDi con el anticontaminación en orden sigue siendo una furgoneta seria y más barata que un Expert; uno de flota con el filtro colmatado trae una factura que el precio del anuncio no cubre.
Volkswagen Transporter T5 →
Es la quinta generación del Transporter y toda la gama lleva correa de distribución, no cadena. Hasta 2009 monta el 1.9 TDI o el cinco cilindros 2.5 de bomba-inyector; a partir de 2009 llega el 2.0 TDI de common rail. Caravelle, Multivan y California parten de esta misma base. El 3.2 VR6 y el 2.0 TSI de gasolina existieron en catálogo, pero casi todo lo que se vende de segunda mano es diésel.
Pros del Transporter T5
- El 2.0 TDI de common rail de 2009 a 2015 es el diésel más razonable de esta generación.
- La Caravelle ofrece plazas de verdad, con cristales y asientos de monovolumen.
- El automático de doble embrague bañado en aceite aguanta el par mejor que la caja de seco de otros Volkswagen.
- El recambio es enorme y sigue circulando en desguaces y recambistas de toda España.
- Sirve de base para California y Multivan, con oficios habituados a esa transformación.
Contras del Transporter T5
- El mercado está lleno de furgones de flota y de campers de aficionado, difíciles de valorar por igual.
- El 2.5 TDI de bomba-inyector gasta turbo e inyectores con el kilometraje.
- Toda la gama lleva correa de distribución, que hay que cambiar por tiempo aunque no corra.
- El restyling de 2009 cambia la mecánica diésel, y no todo el mundo sabe distinguir una fase de otra.
Problemas a vigilar
- Hay que confirmar que la correa se cambió por intervalo de años, no solo por kilómetros.
- El turbo del 2.5 de cinco cilindros silba o pierde presión con el kilometraje y el uso duro.
- La caja de doble embrague pide aceite; si se descuida, fallan la mecatrónica y los embragues.
- Los inyectores del 2.5 de bomba-inyector se cansan y el repuesto no es barato.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque el mercado se ha llenado de furgones de flota con historial dudoso y porque el 2.5 de bomba-inyector pasa factura de turbo e inyectores con los años. El 2.0 TDI de common rail posterior a 2009, en Caravelle de particular, es el que mejor ha aguantado el tiempo y el que todavía se vende rápido.

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