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Citroën Jumpy III vs Volkswagen Transporter T5: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,8 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën Jumpy III busca Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro. En el Volkswagen Transporter T5 prioriza Si buscas un T5, quédate con el 2.0 TDI de common rail que llegó en 2009, con cambio manual y correa de distribución; es el diésel más razonable de la gama. Los primeros T5, hasta 2009, montan el 1.9 TDI o el 2.5 de cinco cilindros con bomba-inyector: en el 2.5, mira turbo e inyectores antes de pagar. El automático es el de doble embrague bañado en aceite (DSG DQ250), y merece revisión. Distingue furgón de flota de Caravelle de particular: su precio no es el mismo.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën Jumpy IIIVolkswagen Transporter T5
Nota hoy (sobre 10)6,8 / 106,8 / 10
Nota cuando salió7,5 / 107,8 / 10
Envejecimiento-0,7 puntos-1,0 puntos
Años de producción2016–2003–2015
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTCC / B
Precio usado orientativo8.000–20.000 €8.000–22.000 €
Motores disponibles1.6 BlueHDi (inicio), 2.0 BlueHDi, ë-Jumpy eléctrico2.0 TDI, 2.5 TDI, 3.2 VR6, 2.0 TSI
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro.Si buscas un T5, quédate con el 2.0 TDI de common rail que llegó en 2009, con cambio manual y correa de distribución; es el diésel más razonable de la gama. Los primeros T5, hasta 2009, montan el 1.9 TDI o el 2.5 de cinco cilindros con bomba-inyector: en el 2.5, mira turbo e inyectores antes de pagar. El automático es el de doble embrague bañado en aceite (DSG DQ250), y merece revisión. Distingue furgón de flota de Caravelle de particular: su precio no es el mismo.

Citroën Jumpy III →

Furgoneta media sobre la plataforma EMP2, gemela del Peugeot Expert y del Toyota Proace, con el Opel Vivaro de la misma familia mecánica. El 1.6 BlueHDi fue el motor de arranque de la gama y el 2.0 BlueHDi es el que cubre los kilómetros; el ë-Jumpy eléctrico está pensado para el reparto urbano. Se ofrece como furgón, combi y Spacetourer para familia. En su compra, el desgaste profesional pesa más que el año de matriculación.

Pros del Jumpy III

  • El precio de ocasión suele quedar por debajo del de un Expert o un Proace equivalentes.
  • El 2.0 BlueHDi se comparte con Expert, Vivaro y Proace, así que el recambio aparece sin problema.
  • El ë-Jumpy eléctrico vale para reparto urbano con etiqueta CERO si se carga en la base.
  • Hay versiones furgón, combi y Spacetourer para familia, no solo variantes de carga.
  • El tamaño medio resulta manejable en ciudad y en el trabajo, sin necesidad de irse a un Jumper.

Contras del Jumpy III

  • El AdBlue y el filtro de partículas son obligatorios en el diésel y se resienten en trayectos cortos de reparto.
  • Muchas unidades proceden de flota y acumulan kilómetros profesionales que no siempre se declaran.
  • La insonorización es de furgoneta comercial y cansa en un viaje largo por autovía.

Problemas a vigilar

  • En los BlueHDi de reparto urbano el filtro de partículas se colmata y el testigo de AdBlue salta justo al pedir autovía.
  • El turbo y los inyectores sufren en las unidades de flota y delatan el desgaste echando humo o perdiendo fuelle.
  • En el Spacetourer conviene mirar la suspensión trasera, que se acusa en unidades cargadas a diario.

Cómo ha envejecido

Ha bajado siete décimas porque el uso profesional ya se nota en el AdBlue, el filtro de partículas y el turbo de muchas unidades. Un BlueHDi con el anticontaminación en orden sigue siendo una furgoneta seria y más barata que un Expert; uno de flota con el filtro colmatado trae una factura que el precio del anuncio no cubre.

Volkswagen Transporter T5 →

Es la quinta generación del Transporter y toda la gama lleva correa de distribución, no cadena. Hasta 2009 monta el 1.9 TDI o el cinco cilindros 2.5 de bomba-inyector; a partir de 2009 llega el 2.0 TDI de common rail. Caravelle, Multivan y California parten de esta misma base. El 3.2 VR6 y el 2.0 TSI de gasolina existieron en catálogo, pero casi todo lo que se vende de segunda mano es diésel.

Pros del Transporter T5

  • El 2.0 TDI de common rail de 2009 a 2015 es el diésel más razonable de esta generación.
  • La Caravelle ofrece plazas de verdad, con cristales y asientos de monovolumen.
  • El automático de doble embrague bañado en aceite aguanta el par mejor que la caja de seco de otros Volkswagen.
  • El recambio es enorme y sigue circulando en desguaces y recambistas de toda España.
  • Sirve de base para California y Multivan, con oficios habituados a esa transformación.

Contras del Transporter T5

  • El mercado está lleno de furgones de flota y de campers de aficionado, difíciles de valorar por igual.
  • El 2.5 TDI de bomba-inyector gasta turbo e inyectores con el kilometraje.
  • Toda la gama lleva correa de distribución, que hay que cambiar por tiempo aunque no corra.
  • El restyling de 2009 cambia la mecánica diésel, y no todo el mundo sabe distinguir una fase de otra.

Problemas a vigilar

  • Hay que confirmar que la correa se cambió por intervalo de años, no solo por kilómetros.
  • El turbo del 2.5 de cinco cilindros silba o pierde presión con el kilometraje y el uso duro.
  • La caja de doble embrague pide aceite; si se descuida, fallan la mecatrónica y los embragues.
  • Los inyectores del 2.5 de bomba-inyector se cansan y el repuesto no es barato.

Cómo ha envejecido

Ha perdido un punto porque el mercado se ha llenado de furgones de flota con historial dudoso y porque el 2.5 de bomba-inyector pasa factura de turbo e inyectores con los años. El 2.0 TDI de common rail posterior a 2009, en Caravelle de particular, es el que mejor ha aguantado el tiempo y el que todavía se vende rápido.

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