Citroën Jumpy III vs Nissan Cube: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën Jumpy III | Nissan Cube |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,5 / 10 | 6,6 / 10 |
| Envejecimiento | -0,7 puntos | +0,2 puntos |
| Años de producción | 2016– | 2008–2011 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 8.000–20.000 € | 2.500–6.000 € |
| Motores disponibles | 1.6 BlueHDi (inicio), 2.0 BlueHDi, ë-Jumpy eléctrico | 1.5/1.6, 1.5 dCi |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro. | Si hay que quedarse con una, el 1.6 de gasolina con cambio manual: es la mecánica más sencilla del coche. El 1.5 dCi acaba necesitando inyectores y turbo con muchos kilómetros, y la automática CVT hay que probarla en rampa y en atasco; si zumba o tira, déjala. Antes de comprar uno, enciende el aire acondicionado y comprueba que enfría de verdad. Es una compra de nicho por la carrocería: no pagues recargo de rareza si la caja no está fina. |
Citroën Jumpy III →
Furgoneta media sobre la plataforma EMP2, gemela del Peugeot Expert y del Toyota Proace, con el Opel Vivaro de la misma familia mecánica. El 1.6 BlueHDi fue el motor de arranque de la gama y el 2.0 BlueHDi es el que cubre los kilómetros; el ë-Jumpy eléctrico está pensado para el reparto urbano. Se ofrece como furgón, combi y Spacetourer para familia. En su compra, el desgaste profesional pesa más que el año de matriculación.
Pros del Jumpy III
- El precio de ocasión suele quedar por debajo del de un Expert o un Proace equivalentes.
- El 2.0 BlueHDi se comparte con Expert, Vivaro y Proace, así que el recambio aparece sin problema.
- El ë-Jumpy eléctrico vale para reparto urbano con etiqueta CERO si se carga en la base.
- Hay versiones furgón, combi y Spacetourer para familia, no solo variantes de carga.
- El tamaño medio resulta manejable en ciudad y en el trabajo, sin necesidad de irse a un Jumper.
Contras del Jumpy III
- El AdBlue y el filtro de partículas son obligatorios en el diésel y se resienten en trayectos cortos de reparto.
- Muchas unidades proceden de flota y acumulan kilómetros profesionales que no siempre se declaran.
- La insonorización es de furgoneta comercial y cansa en un viaje largo por autovía.
Problemas a vigilar
- En los BlueHDi de reparto urbano el filtro de partículas se colmata y el testigo de AdBlue salta justo al pedir autovía.
- El turbo y los inyectores sufren en las unidades de flota y delatan el desgaste echando humo o perdiendo fuelle.
- En el Spacetourer conviene mirar la suspensión trasera, que se acusa en unidades cargadas a diario.
Cómo ha envejecido
Ha bajado siete décimas porque el uso profesional ya se nota en el AdBlue, el filtro de partículas y el turbo de muchas unidades. Un BlueHDi con el anticontaminación en orden sigue siendo una furgoneta seria y más barata que un Expert; uno de flota con el filtro colmatado trae una factura que el precio del anuncio no cubre.
Nissan Cube →
Monovolumen japonés de planta casi cuadrada que en España apenas se vendió y hoy es pieza de buscador paciente. Por dentro es más alto y aprovechado que cualquier utilitario de su precio, y el 1.6 de gasolina es un motor sencillo sin trucos. Quien lo busca lo hace por la forma, no por el motor: no hay nada igual en el ránking de ocasión.
Pros del Cube
- El espacio interior y la altura de la carrocería resultan muy aprovechables en ciudad.
- El 1.6 de gasolina es un motor sencillo y el recambio se encuentra sin dificultad.
- El diseño retiene a un comprador de nicho dispuesto a pagar por esa forma concreta.
- La conducción es cómoda y la visibilidad, buena en el tráfico urbano.
- El precio de ocasión se mantiene contenido frente a monovolumen más modernos.
Contras del Cube
- La electrónica y los plásticos del interior delatan que es un coche de 2008.
- La mayoría de las unidades ha perdido casi todo su valor residual.
- La seguridad y el equipamiento son de otra época, sin ayudas modernas.
- La oferta es pequeña y la demanda, de nicho: revenderlo cuesta lo suyo.
- El 1.5 dCi queda por detrás del 1.6 de gasolina en esta carrocería.
Problemas a vigilar
- El 1.5 dCi acaba necesitando inyectores y turbo cuando acumula muchos kilómetros.
- La CVT zumba o tira si está cansada: hay que probarla en rampa y en ciudad antes de comprar.
- El aire acondicionado pierde rendimiento con los años y una recarga no siempre lo arregla.
Cómo ha envejecido
Ha subido dos décimas porque el mercado de ocasión premia lo distinto y el Cube ya es una rareza con parque mínimo. Un 1.6 manual sigue siendo un urbano perfectamente usable; una CVT que zumba o un diésel con el turbo cansado no justifican el extra que se paga por la forma.

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