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Citroën Jumpy III vs Mazda 5 (CW): cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,8 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën Jumpy III busca Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro. En el Mazda 5 (CW) prioriza Prioriza el 2.0 de gasolina con cambio manual: es la unidad más sencilla y la que menos sorpresas da. Si aparece un 2.0 CD, exige historial y comprueba que el filtro de partículas no esté colmatado; prueba también embrague y volante bimasa. Con las siete plazas ocupadas, deja el aire acondicionado funcionando un rato antes de comprar uno.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën Jumpy IIIMazda 5 (CW)
Nota hoy (sobre 10)6,8 / 106,8 / 10
Nota cuando salió7,5 / 107,2 / 10
Envejecimiento-0,7 puntos-0,4 puntos
Años de producción2016–2010–2015
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTCC
Precio usado orientativo8.000–20.000 €3.000–7.500 €
Motores disponibles1.6 BlueHDi (inicio), 2.0 BlueHDi, ë-Jumpy eléctrico1.8/2.0, 1.6/2.0 CD
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro.Prioriza el 2.0 de gasolina con cambio manual: es la unidad más sencilla y la que menos sorpresas da. Si aparece un 2.0 CD, exige historial y comprueba que el filtro de partículas no esté colmatado; prueba también embrague y volante bimasa. Con las siete plazas ocupadas, deja el aire acondicionado funcionando un rato antes de comprar uno.

Citroën Jumpy III →

Furgoneta media sobre la plataforma EMP2, gemela del Peugeot Expert y del Toyota Proace, con el Opel Vivaro de la misma familia mecánica. El 1.6 BlueHDi fue el motor de arranque de la gama y el 2.0 BlueHDi es el que cubre los kilómetros; el ë-Jumpy eléctrico está pensado para el reparto urbano. Se ofrece como furgón, combi y Spacetourer para familia. En su compra, el desgaste profesional pesa más que el año de matriculación.

Pros del Jumpy III

  • El precio de ocasión suele quedar por debajo del de un Expert o un Proace equivalentes.
  • El 2.0 BlueHDi se comparte con Expert, Vivaro y Proace, así que el recambio aparece sin problema.
  • El ë-Jumpy eléctrico vale para reparto urbano con etiqueta CERO si se carga en la base.
  • Hay versiones furgón, combi y Spacetourer para familia, no solo variantes de carga.
  • El tamaño medio resulta manejable en ciudad y en el trabajo, sin necesidad de irse a un Jumper.

Contras del Jumpy III

  • El AdBlue y el filtro de partículas son obligatorios en el diésel y se resienten en trayectos cortos de reparto.
  • Muchas unidades proceden de flota y acumulan kilómetros profesionales que no siempre se declaran.
  • La insonorización es de furgoneta comercial y cansa en un viaje largo por autovía.

Problemas a vigilar

  • En los BlueHDi de reparto urbano el filtro de partículas se colmata y el testigo de AdBlue salta justo al pedir autovía.
  • El turbo y los inyectores sufren en las unidades de flota y delatan el desgaste echando humo o perdiendo fuelle.
  • En el Spacetourer conviene mirar la suspensión trasera, que se acusa en unidades cargadas a diario.

Cómo ha envejecido

Ha bajado siete décimas porque el uso profesional ya se nota en el AdBlue, el filtro de partículas y el turbo de muchas unidades. Un BlueHDi con el anticontaminación en orden sigue siendo una furgoneta seria y más barata que un Expert; uno de flota con el filtro colmatado trae una factura que el precio del anuncio no cubre.

Mazda 5 (CW) →

Monovolumen compacto de la época Nagare: seis o siete plazas reales en una carrocería baja y un chasis más serio de lo habitual en el segmento. El 2.0 de gasolina es la mecánica conocida; los CD diésel exigen mirar el filtro de partículas si han hecho ciudad. El formato ha quedado raro porque el monovolumen está en retirada.

Pros del 5

  • El chasis Mazda deja un comportamiento por encima de los rivales del segmento.
  • Hay seis o siete plazas en una configuración familiar de verdad.
  • El 2.0 de gasolina es un motor fiable con mantenimiento conocido.
  • El diseño Nagare sigue gustando años después de salir.
  • El espacio interior y la versatilidad son correctos para el formato.

Contras del 5

  • Con la edad, la electrónica y los plásticos muestran los años.
  • El 2.0 CD cansa filtro de partículas e inyectores cuando el coche acumula años.
  • El valor residual es bajo y el anuncio puede alargarse.
  • Los acabados quedan por debajo de un Touran equivalente.
  • Hay poca oferta de unidades bien cuidadas.

Problemas a vigilar

  • En el 2.0 CD, el filtro de partículas se colmata si el coche solo hace ciudad.
  • El embrague y el volante bimasa se gastan en los diésel de muchos kilómetros.
  • El aire acondicionado pierde rendimiento cuando van ocupadas las siete plazas.

Cómo ha envejecido

Ha caído un poco porque el monovolumen está en retirada y las unidades cuidadas escasean. Un 2.0 de gasolina manual todavía cubre a una familia sin dramas; un CD de ciudad con el filtro de partículas colmatado convierte el precio del anuncio en factura de taller.

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