Citroën Jumpy III vs Honda FR-V: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën Jumpy III | Honda FR-V |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,5 / 10 | 7,0 / 10 |
| Envejecimiento | -0,7 puntos | -0,2 puntos |
| Años de producción | 2016– | 2004–2009 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 8.000–20.000 € | 2.500–6.000 € |
| Motores disponibles | 1.6 BlueHDi (inicio), 2.0 BlueHDi, ë-Jumpy eléctrico | 1.7 ES, 2.0 i-VTEC |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro. | Si hay que quedarse con una mecánica, el 2.0 i-VTEC con cambio manual: funciona con cadena y el recambio es el de cualquier Honda de esos años. El 1.7 lleva correa y conviene exigir factura de la distribución antes de pagar. Antes de comprar uno, siéntate en la tercera fila: vale para niños o trayectos cortos, no para tres adultos hasta Madrid. |
Citroën Jumpy III →
Furgoneta media sobre la plataforma EMP2, gemela del Peugeot Expert y del Toyota Proace, con el Opel Vivaro de la misma familia mecánica. El 1.6 BlueHDi fue el motor de arranque de la gama y el 2.0 BlueHDi es el que cubre los kilómetros; el ë-Jumpy eléctrico está pensado para el reparto urbano. Se ofrece como furgón, combi y Spacetourer para familia. En su compra, el desgaste profesional pesa más que el año de matriculación.
Pros del Jumpy III
- El precio de ocasión suele quedar por debajo del de un Expert o un Proace equivalentes.
- El 2.0 BlueHDi se comparte con Expert, Vivaro y Proace, así que el recambio aparece sin problema.
- El ë-Jumpy eléctrico vale para reparto urbano con etiqueta CERO si se carga en la base.
- Hay versiones furgón, combi y Spacetourer para familia, no solo variantes de carga.
- El tamaño medio resulta manejable en ciudad y en el trabajo, sin necesidad de irse a un Jumper.
Contras del Jumpy III
- El AdBlue y el filtro de partículas son obligatorios en el diésel y se resienten en trayectos cortos de reparto.
- Muchas unidades proceden de flota y acumulan kilómetros profesionales que no siempre se declaran.
- La insonorización es de furgoneta comercial y cansa en un viaje largo por autovía.
Problemas a vigilar
- En los BlueHDi de reparto urbano el filtro de partículas se colmata y el testigo de AdBlue salta justo al pedir autovía.
- El turbo y los inyectores sufren en las unidades de flota y delatan el desgaste echando humo o perdiendo fuelle.
- En el Spacetourer conviene mirar la suspensión trasera, que se acusa en unidades cargadas a diario.
Cómo ha envejecido
Ha bajado siete décimas porque el uso profesional ya se nota en el AdBlue, el filtro de partículas y el turbo de muchas unidades. Un BlueHDi con el anticontaminación en orden sigue siendo una furgoneta seria y más barata que un Expert; uno de flota con el filtro colmatado trae una factura que el precio del anuncio no cubre.
Honda FR-V →
Seis plazas repartidas en dos filas de tres, con el asiento central Magic Seat que se abate o se desplaza según lo que haya que cargar, en una carrocería más corta y baja que la de un monovolumen grande. Es el hermano alto del Civic de su época, no un Zafira con otro morro, y se mueve más ágil que el Opel en carretera. El formato de seis asientos en 3+3 casi ha desaparecido del mercado.
Pros del FR-V
- El Magic Seat permite una modularidad que pocos rivales de entonces igualaban.
- El 2.0 i-VTEC es una mecánica Honda conocida, y su recambio todavía aparece sin problema.
- Tres filas de asientos caben en un coche que no ocupa plaza de furgoneta.
- En carretera se mueve con más agilidad que un Zafira pesado de la misma época.
- El recambio de Honda de esos años sigue siendo razonable de precio.
Contras del FR-V
- La tercera fila solo sirve para niños o para trayectos cortos.
- Casi todas las unidades superan los quince años y eso se nota en chapa y plásticos.
- El diseño de seis asientos en dos filas de tres ya no tiene demanda, y eso se pagará al revenderlo.
- La insonorización y el confort quedan lejos de un Touran posterior.
Problemas a vigilar
- El 1.7 lleva correa de distribución y hay que ver papeles; si se rompe, se lleva el motor por delante.
- El embrague se gasta en unidades de ciudad y de semáforo a semáforo, y el cambio sale caro.
- Los silentblocks de la suspensión delantera acaban reventados con los kilómetros y se notan en las primeras curvas.
Cómo ha envejecido
Ha bajado poco porque la mecánica Honda sigue en pie, pero el mercado de monovolúmenes de seis plazas se ha secado y las unidades superan los quince años. Un 2.0 i-VTEC de particular con la cadena en orden aún sirve como coche de familia; uno oxidado o con la tercera fila rota no justifica el anuncio.

