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Citroën Jumpy III vs Ford S-Max II: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,8 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën Jumpy III busca Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro. En el Ford S-Max II prioriza Quédate con el 2.0 EcoBlue de cambio manual y deja la PowerShift: si tira al salir o huele a embrague, el arreglo se come el precio. El 1.5 EcoBoost lleva correa bañada en aceite, así que pide el historial de lubricante al día. El filtro de partículas y el AdBlue del diésel urbano solo se comprueban en una prueba larga, no en el parking del anuncio.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën Jumpy IIIFord S-Max II
Nota hoy (sobre 10)6,8 / 106,8 / 10
Nota cuando salió7,5 / 107,9 / 10
Envejecimiento-0,7 puntos-1,1 puntos
Años de producción2016–2015–2023
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTCC
Precio usado orientativo8.000–20.000 €10.000–20.000 €
Motores disponibles1.6 BlueHDi (inicio), 2.0 BlueHDi, ë-Jumpy eléctrico1.5/2.0 EcoBoost, 2.0 TDCi/EcoBlue
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro.Quédate con el 2.0 EcoBlue de cambio manual y deja la PowerShift: si tira al salir o huele a embrague, el arreglo se come el precio. El 1.5 EcoBoost lleva correa bañada en aceite, así que pide el historial de lubricante al día. El filtro de partículas y el AdBlue del diésel urbano solo se comprueban en una prueba larga, no en el parking del anuncio.

Citroën Jumpy III →

Furgoneta media sobre la plataforma EMP2, gemela del Peugeot Expert y del Toyota Proace, con el Opel Vivaro de la misma familia mecánica. El 1.6 BlueHDi fue el motor de arranque de la gama y el 2.0 BlueHDi es el que cubre los kilómetros; el ë-Jumpy eléctrico está pensado para el reparto urbano. Se ofrece como furgón, combi y Spacetourer para familia. En su compra, el desgaste profesional pesa más que el año de matriculación.

Pros del Jumpy III

  • El precio de ocasión suele quedar por debajo del de un Expert o un Proace equivalentes.
  • El 2.0 BlueHDi se comparte con Expert, Vivaro y Proace, así que el recambio aparece sin problema.
  • El ë-Jumpy eléctrico vale para reparto urbano con etiqueta CERO si se carga en la base.
  • Hay versiones furgón, combi y Spacetourer para familia, no solo variantes de carga.
  • El tamaño medio resulta manejable en ciudad y en el trabajo, sin necesidad de irse a un Jumper.

Contras del Jumpy III

  • El AdBlue y el filtro de partículas son obligatorios en el diésel y se resienten en trayectos cortos de reparto.
  • Muchas unidades proceden de flota y acumulan kilómetros profesionales que no siempre se declaran.
  • La insonorización es de furgoneta comercial y cansa en un viaje largo por autovía.

Problemas a vigilar

  • En los BlueHDi de reparto urbano el filtro de partículas se colmata y el testigo de AdBlue salta justo al pedir autovía.
  • El turbo y los inyectores sufren en las unidades de flota y delatan el desgaste echando humo o perdiendo fuelle.
  • En el Spacetourer conviene mirar la suspensión trasera, que se acusa en unidades cargadas a diario.

Cómo ha envejecido

Ha bajado siete décimas porque el uso profesional ya se nota en el AdBlue, el filtro de partículas y el turbo de muchas unidades. Un BlueHDi con el anticontaminación en orden sigue siendo una furgoneta seria y más barata que un Expert; uno de flota con el filtro colmatado trae una factura que el precio del anuncio no cubre.

Ford S-Max II →

Heredó el chasis del Focus y también la PowerShift; sigue siendo de los monovolúmenes más agradables de conducir del segmento. Hay 1.5 y 2.0 EcoBoost y diésel 2.0 TDCi/EcoBlue; el maletero, con siete plazas montadas, pierde frente al Galaxy. Los asientos individuales de la segunda fila marcan la cabina, como en el anterior.

Pros del S-Max II

  • La dirección y el comportamiento siguen por encima de la media del segmento.
  • El 2.0 EcoBlue manual cubre los kilómetros familiares con un consumo contenido.
  • El interior es amplio y lleva asientos individuales en la segunda fila.
  • El diseño no recuerda a los monovolúmenes caja de los 2000.
  • El equipamiento y la seguridad ya son de generación moderna.

Contras del S-Max II

  • La PowerShift deja averías caras y un parque manchado.
  • El EcoBoost monta correa de distribución bañada en aceite y consume aceite en algunas unidades.
  • El precio de ocasión sigue elevado frente al S-Max I.
  • El maletero es inferior al del Galaxy en configuración de siete plazas.

Problemas a vigilar

  • La PowerShift da tirones al arrancar y huele a embrague.
  • El EcoBlue de ciudad colmata el DPF y cristaliza el AdBlue.
  • El 1.5 EcoBoost come aceite y estira la correa bañada si se alargan los cambios.

Cómo ha envejecido

Baja más de un punto por la PowerShift y por el EcoBoost de correa bañada, no por el chasis. Un EcoBlue manual de particular sigue siendo un monovolumen agradable de conducir; una PowerShift que tira convierte el placer en factura de taller.

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