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Citroën Jumper III vs Ford B-Max: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,2 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën Jumper III busca Busca el 2.2 HDi o el 2.0 BlueHDi con cambio manual. En el HDi la correa de distribución tiene que estar hecha y con factura: si se rompe, se lleva el motor por delante. En el BlueHDi prueba el depósito de AdBlue y el filtro de partículas, que sufren en diésel de trayectos cortos. Desconfía de las unidades de flota con turbo e inyectores cansados; el recambio Sevel se comparte con Boxer y Ducato. En el Ford B-Max prioriza Busca el 1.0 EcoBoost o el 1.4 TDCi, siempre con cambio manual, y deja la Powershift a un lado. En el EcoBoost la correa va bañada en aceite: comprueba que los intervalos de mantenimiento no se hayan alargado. Si el 1.6 TDCi ha vivido en ciudad, mira el filtro de partículas. Ford retiró el modelo y el recambio de carrocería no es el de un Fiesta.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën Jumper IIIFord B-Max
Nota hoy (sobre 10)6,2 / 106,2 / 10
Nota cuando salió7,3 / 107,4 / 10
Envejecimiento-1,1 puntos-1,2 puntos
Años de producción2006–2012–2017
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo4.000–18.000 €5.000–10.000 €
Motores disponibles2.2/2.3 HDi, 2.0/2.2 BlueHDi1.0 EcoBoost, 1.4/1.6 TDCi
Qué versión comprarBusca el 2.2 HDi o el 2.0 BlueHDi con cambio manual. En el HDi la correa de distribución tiene que estar hecha y con factura: si se rompe, se lleva el motor por delante. En el BlueHDi prueba el depósito de AdBlue y el filtro de partículas, que sufren en diésel de trayectos cortos. Desconfía de las unidades de flota con turbo e inyectores cansados; el recambio Sevel se comparte con Boxer y Ducato.Busca el 1.0 EcoBoost o el 1.4 TDCi, siempre con cambio manual, y deja la Powershift a un lado. En el EcoBoost la correa va bañada en aceite: comprueba que los intervalos de mantenimiento no se hayan alargado. Si el 1.6 TDCi ha vivido en ciudad, mira el filtro de partículas. Ford retiró el modelo y el recambio de carrocería no es el de un Fiesta.

Citroën Jumper III →

Furgón grande construido sobre la plataforma Sevel, el mismo vehículo que el Peugeot Boxer y el Fiat Ducato con otro morro. Ese parentesco es su mejor argumento: cualquier taller que vea Ducato conoce esta mecánica. Se ofrece como furgón de carga, combi de plazas y en la versión Spacetourer pensada para familia, así que no todo lo que hay en los anuncios viene de reparto.

Pros del Jumper III

  • Comparte plataforma con el Ducato y el Boxer, y eso salva el recambio en casi cualquier taller.
  • El precio de ocasión suele quedar por debajo de un Boxer equivalente de la misma época.
  • El 2.0 BlueHDi tiene un consumo razonable en la generación actual.
  • Hay versiones furgón, combi y Spacetourer, así que también sirve como vehículo familiar.
  • La red de desguaces y talleres que trabajan con furgones Sevel está muy extendida en España.

Contras del Jumper III

  • El HDi antiguo lleva correa de distribución y el intervalo de cambio es crítico para el motor.
  • En los BlueHDi de uso urbano y reparto corto, el AdBlue y el filtro de partículas sufren de forma crónica.
  • La imagen comercial es más dura que en las versiones Peugeot del mismo furgón.

Problemas a vigilar

  • La correa de distribución del 2.2 HDi tiene un intervalo crítico; si se rompe, se lleva el motor por delante.
  • En el BlueHDi de reparto corto, el AdBlue cristaliza en el depósito y el filtro de partículas se colmata.
  • Las unidades que vienen de flota suelen llegar con el turbo y los inyectores al límite, y conviene pedir historial.

Cómo ha envejecido

Ha bajado más de un punto porque envejece igual que el Boxer y el Ducato con los que comparte todo: el uso profesional manda y muchas unidades llegan fundidas de reparto. Un Jumper con la correa o el AdBlue al día todavía da trabajo; uno de flota con el filtro colmatado no compensa el ahorro del anuncio.

Ford B-Max →

Es el monovolumen que Ford montó sobre la base del Fiesta, con puertas correderas y sin pilar central en el acceso trasero, algo que ningún rival de su tamaño ofrecía entonces. Debajo del capó conviven el 1.0 EcoBoost de gasolina y los TDCi de 1.4 y 1.6. La marca lo sacó de la gama sin sucesor y eso ha hundido la reventa.

Pros del B-Max

  • Las puertas correderas y la ausencia de pilar central dan un acceso trasero excelente.
  • El 1.0 EcoBoost manual es eficiente y tiene más personalidad que un diésel de este tamaño.
  • El chasis de Fiesta aporta una dinámica superior a la del segmento de monovolúmenes.
  • El espacio interior está bien aprovechado para lo que miden las cotas exteriores.
  • Los precios de ocasión ya han bajado porque el mercado lo ha olvidado.

Contras del B-Max

  • La Powershift es una caja de doble embrague con mala fama desde que salió.
  • El 1.0 EcoBoost lleva la correa bañada en aceite y eso condiciona su mantenimiento.
  • El 1.6 TDCi encaja mal con la ciudad porque el filtro de partículas se tapa en trayectos cortos.
  • Ford canceló el modelo y la reventa es baja: cuesta encontrar comprador después.

Problemas a vigilar

  • La Powershift pega tirones y acumula fallos de mecatrónica y de embrague doble.
  • El 1.0 EcoBoost consume aceite y el turbo se toca cuando el mantenimiento se ha escatimado.
  • El filtro de partículas y la válvula de gases del 1.6 TDCi se tapan en el ciclo urbano.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de un punto porque Ford lo retiró sin relevo y la Powershift asusta al mercado de segunda mano. Un EcoBoost o un 1.4 TDCi manual con la correa al día sigue sirviendo de familiar urbano; una unidad con automático que da tirones se lleva por delante el ahorro del anuncio.

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