Citroën C8 vs Nissan NV400: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C8 | Nissan NV400 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 7,2 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -1,7 puntos |
| Años de producción | 2002–2014 | 2010–2021 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 2.000–6.500 € | 5.000–14.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.2 gasolina, 2.0/2.2 HDi | 2.0/2.3 dCi |
| Qué versión comprar | Quédate con el 2.0 HDi con cambio manual y pruébalo en frío: si el embrague patina o el volante bimasa suena al apagar el motor, esa reparación se acerca al precio del anuncio. Comprueba después la centralita BSI, con todos los testigos del cuadro, y abre y cierra las puertas correderas varias veces, porque en raíles y cierre fallan con el uso. Con el 2.2 HDi aplica la misma revisión, que en las unidades de muchos kilómetros el bimasa va justo. | Busca el 2.3 dCi con cambio manual y mira el historial antes que el aspecto: muchas unidades vienen de flota y el turbo y los inyectores delatan ese trato de empresa. En las tardías, comprueba que el AdBlue no ha cristalizado y que el filtro de partículas no está tapado. Si es una combi, fíjate en la suspensión trasera: si ha ido siempre cargada, estará baja y tocada. |
Citroën C8 →
Monovolumen de siete plazas con puertas correderas que Citroën fabricó junto al Peugeot 807 y el Fiat Ulysse, sus gemelos de carrocería y mecánica. De la gama, el 2.0 HDi es el que cubre kilómetros con mecánica conocida en cualquier taller PSA; el 2.2 HDi empuja más pero castiga antes embrague y volante bimasa. La electrónica de a bordo es su punto delicado.
Pros del C8
- El espacio interior cunde de verdad, con siete plazas pensadas para uso familiar y no de emergencia.
- El 2.0 HDi tiene empuje suficiente y es una mecánica que cualquier taller del grupo PSA conoce bien.
- El confort de marcha en viaje largo es aceptable, bastante mejor que el de una furgoneta pelada.
- El precio de ocasión es bajo frente a un S-Max equivalente de la misma época.
- Las puertas correderas son muy prácticas en aparcamientos estrechos, donde un rival de puertas convencionales no puede abrir.
Contras del C8
- La electricidad del grupo PSA de esos años lleva centralita y sensores delicados que fallan a ratos y sin avisar.
- El 2.2 HDi suma volante bimasa y embrague, una reparación con un coste elevado para lo que vale el coche.
- La calidad de los acabados queda por debajo de la de los rivales alemanes de la época.
- El consumo es alto en los gasolina y también en los HDi cuando el coche viaja cargado con siete ocupantes.
- El valor residual es mínimo, así que cuesta salir de él cuando llega el momento de cambiar de coche.
Problemas a vigilar
- En los 2.0 y 2.2 HDi con muchos kilómetros sufren el volante bimasa, el embrague y el turbo, y los tres se notan en la prueba.
- La centralita BSI y el cuadro encienden testigos intermitentes y pueden dejar el coche funcionando a medias.
- Las puertas correderas fallan en raíles y cierre en las unidades que han hecho vida de uso intensivo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque ha envejecido como lo que es: un monovolumen de trabajo familiar, con el volante bimasa y la centralita BSI siempre por delante. Un 2.0 HDi manual con el bimasa en orden todavía sirve para hacer kilómetros en familia; uno con el bimasa agotado o la electrónica dando guerra se gasta en recambio lo que cuesta el anuncio.
Nissan NV400 →
Es el Renault Master con el logo de Nissan, hermano también del Opel Movano: debajo comparten chasis, mecánica y recambio. Se vendió como furgón de carga y como combi de pasajeros, y en las unidades tardías ya monta AdBlue. Su argumento de ocasión es el precio, claramente por debajo de lo que cuesta un Transit equivalente, aunque la reventa acompaña en la misma proporción.
Pros del NV400
- El precio de ocasión es muy contenido frente a lo que cuesta un Transit equivalente.
- El espacio de carga es el de una furgoneta grande de verdad, no el de un compacto alargado.
- El 2.3 dCi se comparte con el Master y el Movano, y eso facilita la vida en cualquier taller.
- Existe en furgón de carga y en combi de pasajeros, así que cubre trabajo y familia numerosa.
- El recambio es el de la plataforma Renault, fácil de encontrar y a precio razonable.
Contras del NV400
- La imagen comercial de Nissan y su red están menos orientadas a furgonetas que las de Ford o Renault.
- Las unidades tardías con AdBlue y filtro de partículas sufren si se usan solo en ciudad.
- La reventa queda por debajo de la de un Ford Transit o de un Volkswagen, y venderlo cuesta más.
Problemas a vigilar
- En los dCi tardíos de uso urbano el AdBlue cristaliza y el filtro de partículas se tapa.
- El turbo y los inyectores acusan el trato de flota: si tira poco o humea, el historial pesaba.
- La suspensión de las combis de trabajo queda baja y cansada si ha ido siempre cargada a tope.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque es un furgón de trabajo ya viejo, con poco tirón fuera del uso profesional y una reventa débil. Que el recambio sea el de Renault ayuda a mantenerlo barato, pero el AdBlue cristalizado y el filtro de partículas colmatado se comen con creces el precio bajo del anuncio.
