Citroën C8 vs Mazda Premacy: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C8 | Mazda Premacy |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 6,8 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -1,3 puntos |
| Años de producción | 2002–2014 | 1999–2005 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | B |
| Precio usado orientativo | 2.000–6.500 € | 1.500–4.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.2 gasolina, 2.0/2.2 HDi | 1.8/2.0, 2.0 DI |
| Qué versión comprar | Quédate con el 2.0 HDi con cambio manual y pruébalo en frío: si el embrague patina o el volante bimasa suena al apagar el motor, esa reparación se acerca al precio del anuncio. Comprueba después la centralita BSI, con todos los testigos del cuadro, y abre y cierra las puertas correderas varias veces, porque en raíles y cierre fallan con el uso. Con el 2.2 HDi aplica la misma revisión, que en las unidades de muchos kilómetros el bimasa va justo. | Si hay que elegir, el 2.0 de gasolina con cambio manual: es el motor más sencillo de la gama y el que menos sustos da. En el 2.0 DI, arranca el coche en frío y escucha el turbo y los inyectores; si no se ha cuidado el mantenimiento, fallan. Pisa el embrague durante la prueba, porque las unidades de ciudad lo delatan. |
Citroën C8 →
Monovolumen de siete plazas con puertas correderas que Citroën fabricó junto al Peugeot 807 y el Fiat Ulysse, sus gemelos de carrocería y mecánica. De la gama, el 2.0 HDi es el que cubre kilómetros con mecánica conocida en cualquier taller PSA; el 2.2 HDi empuja más pero castiga antes embrague y volante bimasa. La electrónica de a bordo es su punto delicado.
Pros del C8
- El espacio interior cunde de verdad, con siete plazas pensadas para uso familiar y no de emergencia.
- El 2.0 HDi tiene empuje suficiente y es una mecánica que cualquier taller del grupo PSA conoce bien.
- El confort de marcha en viaje largo es aceptable, bastante mejor que el de una furgoneta pelada.
- El precio de ocasión es bajo frente a un S-Max equivalente de la misma época.
- Las puertas correderas son muy prácticas en aparcamientos estrechos, donde un rival de puertas convencionales no puede abrir.
Contras del C8
- La electricidad del grupo PSA de esos años lleva centralita y sensores delicados que fallan a ratos y sin avisar.
- El 2.2 HDi suma volante bimasa y embrague, una reparación con un coste elevado para lo que vale el coche.
- La calidad de los acabados queda por debajo de la de los rivales alemanes de la época.
- El consumo es alto en los gasolina y también en los HDi cuando el coche viaja cargado con siete ocupantes.
- El valor residual es mínimo, así que cuesta salir de él cuando llega el momento de cambiar de coche.
Problemas a vigilar
- En los 2.0 y 2.2 HDi con muchos kilómetros sufren el volante bimasa, el embrague y el turbo, y los tres se notan en la prueba.
- La centralita BSI y el cuadro encienden testigos intermitentes y pueden dejar el coche funcionando a medias.
- Las puertas correderas fallan en raíles y cierre en las unidades que han hecho vida de uso intensivo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque ha envejecido como lo que es: un monovolumen de trabajo familiar, con el volante bimasa y la centralita BSI siempre por delante. Un 2.0 HDi manual con el bimasa en orden todavía sirve para hacer kilómetros en familia; uno con el bimasa agotado o la electrónica dando guerra se gasta en recambio lo que cuesta el anuncio.
Mazda Premacy →
Un monovolumen compacto de finales de los noventa que hoy casi nadie busca, y por eso cuesta lo que cuesta. El argumento sigue siendo el espacio interior y el acceso, que eran buenos ya en 1999. Con más de veinte años encima, es la unidad concreta y su historial lo que decide si merece el precio del anuncio, no el modelo en sí.
Pros del Premacy
- El espacio interior y el acceso son amplios para un monovolumen de 1999.
- El 2.0 de gasolina es un motor sencillo y conocido en cualquier taller.
- El precio de ocasión es mínimo para el volumen que ofrece.
- El recambio sigue disponible en desguace y en el catálogo general.
- Resulta maniobrable para un monovolumen de este tamaño.
Contras del Premacy
- La mayoría de unidades supera ya los veinte años.
- Los acabados y la seguridad son de otra época y se notan.
- El 2.0 DI cansa inyectores y turbo cuando el coche tiene años.
- La reventa es casi nula y el anuncio se alarga.
Problemas a vigilar
- En el 2.0 DI, el turbo y los inyectores fallan si no se ha respetado el mantenimiento.
- El embrague se desgasta en conducción urbana intensa.
- La suspensión delantera acusa silentblocks gastados.
Cómo ha envejecido
La nota baja por la edad y porque casi nadie lo busca. Una unidad de gasolina cuidada todavía sirve como monovolumen barato; un DI de ciudad con turbo e inyectores pendientes convierte el precio mínimo en factura de taller.

