Citroën C8 vs Ford C-Max I: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C8 | Ford C-Max I |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -1,9 puntos |
| Años de producción | 2002–2014 | 2003–2010 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 2.000–6.500 € | 2.000–5.500 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.2 gasolina, 2.0/2.2 HDi | 1.6/1.8/2.0 Duratec, 1.6/2.0 TDCi |
| Qué versión comprar | Quédate con el 2.0 HDi con cambio manual y pruébalo en frío: si el embrague patina o el volante bimasa suena al apagar el motor, esa reparación se acerca al precio del anuncio. Comprueba después la centralita BSI, con todos los testigos del cuadro, y abre y cierra las puertas correderas varias veces, porque en raíles y cierre fallan con el uso. Con el 2.2 HDi aplica la misma revisión, que en las unidades de muchos kilómetros el bimasa va justo. | Busca el 1.6 TDCi con cambio manual, que es el diésel más sencillo de la gama y el más barato de mantener. El 2.0 TDCi solo vale si el coche ha vivido en carretera, porque en ciudad el filtro de partículas se tapa y no regenera. Antes de comprar uno, déjalo al ralentí y escucha el volante bimasa: si golpea, el presupuesto de la reparación se come lo que cuesta el coche. En gasolina, los Duratec de 1.6, 1.8 y 2.0 litros son la opción sin filtros que tapar. |
Citroën C8 →
Monovolumen de siete plazas con puertas correderas que Citroën fabricó junto al Peugeot 807 y el Fiat Ulysse, sus gemelos de carrocería y mecánica. De la gama, el 2.0 HDi es el que cubre kilómetros con mecánica conocida en cualquier taller PSA; el 2.2 HDi empuja más pero castiga antes embrague y volante bimasa. La electrónica de a bordo es su punto delicado.
Pros del C8
- El espacio interior cunde de verdad, con siete plazas pensadas para uso familiar y no de emergencia.
- El 2.0 HDi tiene empuje suficiente y es una mecánica que cualquier taller del grupo PSA conoce bien.
- El confort de marcha en viaje largo es aceptable, bastante mejor que el de una furgoneta pelada.
- El precio de ocasión es bajo frente a un S-Max equivalente de la misma época.
- Las puertas correderas son muy prácticas en aparcamientos estrechos, donde un rival de puertas convencionales no puede abrir.
Contras del C8
- La electricidad del grupo PSA de esos años lleva centralita y sensores delicados que fallan a ratos y sin avisar.
- El 2.2 HDi suma volante bimasa y embrague, una reparación con un coste elevado para lo que vale el coche.
- La calidad de los acabados queda por debajo de la de los rivales alemanes de la época.
- El consumo es alto en los gasolina y también en los HDi cuando el coche viaja cargado con siete ocupantes.
- El valor residual es mínimo, así que cuesta salir de él cuando llega el momento de cambiar de coche.
Problemas a vigilar
- En los 2.0 y 2.2 HDi con muchos kilómetros sufren el volante bimasa, el embrague y el turbo, y los tres se notan en la prueba.
- La centralita BSI y el cuadro encienden testigos intermitentes y pueden dejar el coche funcionando a medias.
- Las puertas correderas fallan en raíles y cierre en las unidades que han hecho vida de uso intensivo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque ha envejecido como lo que es: un monovolumen de trabajo familiar, con el volante bimasa y la centralita BSI siempre por delante. Un 2.0 HDi manual con el bimasa en orden todavía sirve para hacer kilómetros en familia; uno con el bimasa agotado o la electrónica dando guerra se gasta en recambio lo que cuesta el anuncio.
Ford C-Max I →
Monovolumen compacto asentado sobre la base del Focus, de la época en la que este formato era la solución familiar y todavía no había llegado el SUV a comérselo. La herencia del Focus se nota en el chasis y en la abundancia de piezas. El diésel pequeño es la mecánica menos complicada; el grande arrastra un filtro de partículas que sufre en ciudad. El espacio y la modularidad interior siguen siendo su argumento principal.
Pros del C-Max I
- El espacio interior y la modularidad son muy buenos para el tamaño del coche.
- La base del Focus deja un chasis sólido y piezas abundantes en cualquier desguace.
- El 1.6 TDCi manual es un motor fiable y barato de mantener.
- Los Duratec de gasolina son una alternativa sencilla para quien hace pocos kilómetros.
- Encaja como familiar de presupuesto ajustado cuando la unidad viene de particular.
Contras del C-Max I
- La estética y la seguridad son de hace dos décadas y se notan al lado de un C-Max II.
- El 2.0 TDCi con filtro de partículas sufre en ciudad y pide regeneraciones que no siempre llegan.
- La reventa es casi nula porque el monovolumen compacto ya no se busca.
Problemas a vigilar
- El 2.0 TDCi tapa el filtro de partículas y la válvula de gases de escape en el uso urbano.
- El turbo del 2.0 de ciudad acusa el mismo trato y acaba cansado antes de tiempo.
- El embrague y el volante bimasa golpean en los diésel de muchos kilómetros, y se escucha al ralentí.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque el monovolumen murió como segmento y este coche ya tiene edad encima. Un 1.6 TDCi manual de particular todavía sirve como familiar barato y honesto; un 2.0 de ciudad con el filtro de partículas colmatado o el bimasa holgado no vale el precio del anuncio.

