Citroën C5 II vs Citroën C6: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C5 II | Citroën C6 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,0 / 10 | 6,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 8,5 / 10 |
| Envejecimiento | -1,6 puntos | -2,3 puntos |
| Años de producción | 2008–2017 | 2005–2012 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 4.000–10.000 € | 4.000–12.000 € |
| Motores disponibles | 1.6 THP, 1.6/2.0 HDi, 3.0 V6 HDi | 2.7 HDi, 3.0 HDi V6, 2.2 HDi, 3.0 V6 gasolina |
| Qué versión comprar | Prioriza el 2.0 HDi con cambio manual y suspensión convencional si quieres vida fácil. Si la unidad lleva hidroneumática, mira que el coche se quede nivelado en parado: si baja de un lado, esferas y compresor salen caros. En el 1.6 THP de gasolina, si el nivel de aceite baja entre revisiones o la cadena traquetea en frío, mejor dejarlo. El Tourer es el familiar. El 3.0 V6 HDi empuja mucho, pero su mantenimiento es otro presupuesto. | El 3.0 HDi V6 es el de carácter y el 2.2 HDi el más sencillo de mantener; decide antes de mirar anuncios. Al ver el coche, comprueba esferas, compresor y electrónica de la suspensión: si baja de un lado, deja el anuncio. Pregunta también por el precio de la luneta trasera curva, cuyo recambio puede superar lo que pagas por el coche, y ten localizado un taller que conozca la hidroneumática. |
Citroën C5 II →
Berlina francesa que apostó por el confort por encima de todo, con suspensión hidroneumática en buena parte de la gama y convencional de muelles en el resto. La carrocería familiar se llama Tourer y su maletero es el de un familiar de verdad. El 2.0 HDi cubre viaje sin despeinarse y el 1.6 HDi se queda más corto. El 1.6 THP de gasolina, compartido con otros PSA de la época, es el que concentra el riesgo mecánico.
Pros del C5 II
- El confort de marcha está entre los mejores que ha dado la berlina media de esos años.
- El habitáculo es amplio y los asientos son cómodos de verdad para viaje largo.
- El 2.0 HDi manual es eficiente y cualquier taller del grupo PSA lo conoce.
- El precio de ocasión es muy bajo para el espacio y el silencio que ofrece.
- El Tourer tiene un maletero de familiar serio, no el de una berlina con portón.
Contras del C5 II
- La suspensión hidroneumática suma esferas, compresor y altura variable, y cada elemento tiene su coste.
- El 1.6 THP acumula fama de cadena, carbonilla y consumo de aceite que encarecen su compra.
- La electricidad Citroën tiene centralitas y sensores delicados que fallan a ratos.
- La imagen de marca es débil y el valor residual mínimo: cuando lo vendas, cuesta salir de él.
Problemas a vigilar
- Con la hidroneumática el coche puede bajar de un lado, el compresor entrar en bucle o saltar el aviso de suspensión en el cuadro.
- El 1.6 THP hay que vigilarlo en cadena, carbonilla y holgura del turbo; un silbido al acelerar es la primera señal.
- En los HDi la válvula de gases se pega con el hollín y el filtro de partículas sufre en trayectos cortos.
Cómo ha envejecido
Ha perdido punto y medio porque el confort sigue ahí, pero la hidráulica condiciona cada unidad y el THP lastra la gama de gasolina. Un 2.0 HDi con suspensión convencional, o con la hidroneumática al día, sigue siendo una berlina muy aprovechable por lo que cuesta; un THP que consuma aceite o una unidad que se quede baja de un lado hay que descartarlos.
Citroën C6 →
La última berlina grande de Citroën con suspensión hidroneumática, un diseño sin rival en su época y una luneta trasera curva que hoy es su talón de Aquiles. Es un coche de aficionado, no una ganga: la hidráulica y el cristal concentran los costes que el anuncio no cuenta. El 3.0 HDi V6 es el motor que mejor le sienta, con empuje y consumo contenido para su tamaño.
Pros del C6
- El diseño es único y su presencia en carretera no tenía rival en su época.
- El confort de marcha con la suspensión hidroneumática sigue estando entre los mejores del mercado.
- El interior es premium, con laminado de cristal y acabados por encima de un C5.
- El 3.0 HDi V6 combina empuje y consumo contenido para el tamaño del coche.
- La cotización sube entre coleccionistas que buscan una unidad en estado de revista.
Contras del C6
- La suspensión hidroneumática tiene un coste de mantenimiento elevado y necesita un especialista.
- Los recambios son caros y muchos talleres no quieren tocar esta berlina.
- La electrónica es compleja, con centralitas y sensores delicados que fallan a ratos.
- La reventa es lenta y el valor residual, impredecible fuera del círculo de aficionados.
- El consumo y el mantenimiento del V6 no hacen concesiones en el uso diario.
Problemas a vigilar
- La hidroneumática desgasta esferas y compresor y la altura varía: si el coche baja de un lado, la factura se dispara.
- El 3.0 HDi sufre inyectores, turbo y volante bimasa en unidades descuidadas.
- La luneta trasera curva tiene un coste de sustitución desproporcionado respecto al precio del coche.
Cómo ha envejecido
Ha pasado de berlina insignia a curiosidad con culto, y la nota cae por el mantenimiento, no por el confort. Un 3.0 HDi con la hidroneumática en orden todavía se puede plantear con un taller de confianza; uno que baja de un lado arrastra una factura de esferas y cristal que el precio del anuncio no cubre.
