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Citroën C4 Picasso II vs Volkswagen Transporter T5: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,8 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën C4 Picasso II busca Si hay que quedarse con una, el diésel de 120 CV (BlueHDi) es la unidad a buscar. El 1.2 de gasolina solo entra si la correa bañada en aceite está cambiada y con papeles; el 1.6 turbo exige escuchar la cadena en frío y mirar el nivel de aceite, porque algunos beben. En el Grand, mide la tercera fila con sillas antes de comprar uno. Y en el diésel, pide un trayecto por autovía: si el testigo del AdBlue aparece, el depósito ha vivido en ciudad. En el Volkswagen Transporter T5 prioriza Si buscas un T5, quédate con el 2.0 TDI de common rail que llegó en 2009, con cambio manual y correa de distribución; es el diésel más razonable de la gama. Los primeros T5, hasta 2009, montan el 1.9 TDI o el 2.5 de cinco cilindros con bomba-inyector: en el 2.5, mira turbo e inyectores antes de pagar. El automático es el de doble embrague bañado en aceite (DSG DQ250), y merece revisión. Distingue furgón de flota de Caravelle de particular: su precio no es el mismo.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën C4 Picasso IIVolkswagen Transporter T5
Nota hoy (sobre 10)6,8 / 106,8 / 10
Nota cuando salió7,8 / 107,8 / 10
Envejecimiento-1,0 puntos-1,0 puntos
Años de producción2013–20182003–2015
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo7.000–14.000 €8.000–22.000 €
Motores disponibles1.2 PureTech, 1.6 THP, 1.6 BlueHDi2.0 TDI, 2.5 TDI, 3.2 VR6, 2.0 TSI
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una, el diésel de 120 CV (BlueHDi) es la unidad a buscar. El 1.2 de gasolina solo entra si la correa bañada en aceite está cambiada y con papeles; el 1.6 turbo exige escuchar la cadena en frío y mirar el nivel de aceite, porque algunos beben. En el Grand, mide la tercera fila con sillas antes de comprar uno. Y en el diésel, pide un trayecto por autovía: si el testigo del AdBlue aparece, el depósito ha vivido en ciudad.Si buscas un T5, quédate con el 2.0 TDI de common rail que llegó en 2009, con cambio manual y correa de distribución; es el diésel más razonable de la gama. Los primeros T5, hasta 2009, montan el 1.9 TDI o el 2.5 de cinco cilindros con bomba-inyector: en el 2.5, mira turbo e inyectores antes de pagar. El automático es el de doble embrague bañado en aceite (DSG DQ250), y merece revisión. Distingue furgón de flota de Caravelle de particular: su precio no es el mismo.

Citroën C4 Picasso II →

Monovolumen de cinco o siete plazas que apuesta por el espacio acristalado y el confort Citroën, con una visibilidad que muchos SUV de la época no igualan. El Grand ofrece siete plazas de verdad, no asientos de emergencia. La gama se divide entre los gasolina, que piden historial de distribución y aceite, y un diésel pensado para acumular kilómetros.

Pros del C4 Picasso II

  • El habitáculo y la visibilidad siguen siendo de referencia: es un familiar de verdad, no un SUV con promesas.
  • El diésel, con trayectos mixtos, es eficiente y cualquier taller del grupo PSA lo conoce.
  • El confort de suspensión Citroën se nota en viaje largo y al pasar un badén cargado.
  • El Grand de siete plazas ofrece espacio real para siete ocupantes, no dos asientos plegables de emergencia.

Contras del C4 Picasso II

  • El 1.2 de gasolina monta la misma correa bañada en aceite que el 208 y el C3 de esos años, con sus mismos riesgos.
  • El 1.6 turbo de origen Prince acumula cadena, consumo de aceite y carbonilla, y eso encarece su compra.
  • La electrónica y los sensores tienen más historial de averías que un Scenic equivalente de la época.

Problemas a vigilar

  • En el 1.2 la correa bañada en aceite tiene que estar cambiada y documentada; si no lo está, hay que dejar el coche.
  • En el 1.6 turbo hay que vigilar la cadena, la bomba de agua y el nivel de aceite con frecuencia, porque algunos lo consumen.
  • El AdBlue y el filtro de partículas sufren en los diésel muy urbanos, y el testigo suele aparecer al pedirles autovía.

Cómo ha envejecido

Ha perdido un punto porque el espacio no ha envejecido y los gasolina sí: la correa del 1.2 y la cadena del turbo pesan más hoy que en 2013. Un diésel con el AdBlue en orden es de las mejores compras de siete plazas usadas; un turbo que consume aceite o un 1.2 sin historial de correa no valen el precio del anuncio.

Volkswagen Transporter T5 →

Es la quinta generación del Transporter y toda la gama lleva correa de distribución, no cadena. Hasta 2009 monta el 1.9 TDI o el cinco cilindros 2.5 de bomba-inyector; a partir de 2009 llega el 2.0 TDI de common rail. Caravelle, Multivan y California parten de esta misma base. El 3.2 VR6 y el 2.0 TSI de gasolina existieron en catálogo, pero casi todo lo que se vende de segunda mano es diésel.

Pros del Transporter T5

  • El 2.0 TDI de common rail de 2009 a 2015 es el diésel más razonable de esta generación.
  • La Caravelle ofrece plazas de verdad, con cristales y asientos de monovolumen.
  • El automático de doble embrague bañado en aceite aguanta el par mejor que la caja de seco de otros Volkswagen.
  • El recambio es enorme y sigue circulando en desguaces y recambistas de toda España.
  • Sirve de base para California y Multivan, con oficios habituados a esa transformación.

Contras del Transporter T5

  • El mercado está lleno de furgones de flota y de campers de aficionado, difíciles de valorar por igual.
  • El 2.5 TDI de bomba-inyector gasta turbo e inyectores con el kilometraje.
  • Toda la gama lleva correa de distribución, que hay que cambiar por tiempo aunque no corra.
  • El restyling de 2009 cambia la mecánica diésel, y no todo el mundo sabe distinguir una fase de otra.

Problemas a vigilar

  • Hay que confirmar que la correa se cambió por intervalo de años, no solo por kilómetros.
  • El turbo del 2.5 de cinco cilindros silba o pierde presión con el kilometraje y el uso duro.
  • La caja de doble embrague pide aceite; si se descuida, fallan la mecatrónica y los embragues.
  • Los inyectores del 2.5 de bomba-inyector se cansan y el repuesto no es barato.

Cómo ha envejecido

Ha perdido un punto porque el mercado se ha llenado de furgones de flota con historial dudoso y porque el 2.5 de bomba-inyector pasa factura de turbo e inyectores con los años. El 2.0 TDI de common rail posterior a 2009, en Caravelle de particular, es el que mejor ha aguantado el tiempo y el que todavía se vende rápido.

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