Citroën C4 Picasso II vs Toyota Previa: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C4 Picasso II | Toyota Previa |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -1,0 puntos | -0,6 puntos |
| Años de producción | 2013–2018 | 2000–2006 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 7.000–14.000 € | 3.500–8.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 PureTech, 1.6 THP, 1.6 BlueHDi | 2.4 VVT-i, 2.0/2.4 D-4D |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el diésel de 120 CV (BlueHDi) es la unidad a buscar. El 1.2 de gasolina solo entra si la correa bañada en aceite está cambiada y con papeles; el 1.6 turbo exige escuchar la cadena en frío y mirar el nivel de aceite, porque algunos beben. En el Grand, mide la tercera fila con sillas antes de comprar uno. Y en el diésel, pide un trayecto por autovía: si el testigo del AdBlue aparece, el depósito ha vivido en ciudad. | Busca el 2.4 de gasolina, con cambio manual o automático: es la mecánica con menos sobresaltos de la gama. Antes de comprar uno, acciona las puertas correderas varias veces: si alguna se atasca o no cierra, las guías y el motor de la puerta salen caros. Con el 2.0 D-4D, exige la correa de distribución cambiada a tiempo; si se rompe, se lleva el motor por delante. |
Citroën C4 Picasso II →
Monovolumen de cinco o siete plazas que apuesta por el espacio acristalado y el confort Citroën, con una visibilidad que muchos SUV de la época no igualan. El Grand ofrece siete plazas de verdad, no asientos de emergencia. La gama se divide entre los gasolina, que piden historial de distribución y aceite, y un diésel pensado para acumular kilómetros.
Pros del C4 Picasso II
- El habitáculo y la visibilidad siguen siendo de referencia: es un familiar de verdad, no un SUV con promesas.
- El diésel, con trayectos mixtos, es eficiente y cualquier taller del grupo PSA lo conoce.
- El confort de suspensión Citroën se nota en viaje largo y al pasar un badén cargado.
- El Grand de siete plazas ofrece espacio real para siete ocupantes, no dos asientos plegables de emergencia.
Contras del C4 Picasso II
- El 1.2 de gasolina monta la misma correa bañada en aceite que el 208 y el C3 de esos años, con sus mismos riesgos.
- El 1.6 turbo de origen Prince acumula cadena, consumo de aceite y carbonilla, y eso encarece su compra.
- La electrónica y los sensores tienen más historial de averías que un Scenic equivalente de la época.
Problemas a vigilar
- En el 1.2 la correa bañada en aceite tiene que estar cambiada y documentada; si no lo está, hay que dejar el coche.
- En el 1.6 turbo hay que vigilar la cadena, la bomba de agua y el nivel de aceite con frecuencia, porque algunos lo consumen.
- El AdBlue y el filtro de partículas sufren en los diésel muy urbanos, y el testigo suele aparecer al pedirles autovía.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque el espacio no ha envejecido y los gasolina sí: la correa del 1.2 y la cadena del turbo pesan más hoy que en 2013. Un diésel con el AdBlue en orden es de las mejores compras de siete plazas usadas; un turbo que consume aceite o un 1.2 sin historial de correa no valen el precio del anuncio.
Toyota Previa →
Esta generación del Previa dejó atrás el motor central del modelo de 1990–1999 y pasó a un esquema de motor delantero con puertas correderas; en otros mercados se vendió como Estima. Ofrece siete plazas y un maletero que crece al plegar las traseras. El 2.4 de gasolina distribuye con cadena, mientras que los diésel van a correa.
Pros del Previa
- El 2.4 de gasolina distribuye con cadena, así que no hay correa de distribución que vigilar.
- Las siete plazas y las puertas correderas le dan una practicidad de monovolumen de verdad.
- En carretera resulta más estable que un Voyager de la misma época.
- El maletero crece de forma notable al plegar las plazas traseras.
- El recambio del 2.4 de gasolina es abundante y fácil de encontrar.
Contras del Previa
- No existe ninguna unidad con menos de dieciocho años a sus espaldas.
- Las puertas correderas salen caras de reparar cuando fallan las guías o el motor.
- El diésel exige un mantenimiento de correa y filtro de partículas del que el 2.4 de gasolina está libre.
- Con siete ocupantes, el 2.4 de gasolina gasta bastante.
Problemas a vigilar
- Las guías y los motores de las puertas correderas se desgastan hasta que la puerta deja de cerrar.
- Si el diésel no lleva la correa de distribución cambiada a tiempo y esta se rompe, se lleva el motor por delante.
- El filtro de partículas y el turbo del diésel fallan en unidades que solo han hecho ciudad.
Cómo ha envejecido
Ha bajado de nota porque ninguna unidad baja ya de los dieciocho años y las correderas acusan el paso del tiempo. Un 2.4 de gasolina con las puertas en orden sigue sirviendo a una familia; un diésel con la correa pendiente o unas guías rotas convierte el anuncio en una factura segura.
