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Citroën C4 Picasso II vs Honda FR-V: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,8 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën C4 Picasso II busca Si hay que quedarse con una, el diésel de 120 CV (BlueHDi) es la unidad a buscar. El 1.2 de gasolina solo entra si la correa bañada en aceite está cambiada y con papeles; el 1.6 turbo exige escuchar la cadena en frío y mirar el nivel de aceite, porque algunos beben. En el Grand, mide la tercera fila con sillas antes de comprar uno. Y en el diésel, pide un trayecto por autovía: si el testigo del AdBlue aparece, el depósito ha vivido en ciudad. En el Honda FR-V prioriza Si hay que quedarse con una mecánica, el 2.0 i-VTEC con cambio manual: funciona con cadena y el recambio es el de cualquier Honda de esos años. El 1.7 lleva correa y conviene exigir factura de la distribución antes de pagar. Antes de comprar uno, siéntate en la tercera fila: vale para niños o trayectos cortos, no para tres adultos hasta Madrid.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën C4 Picasso IIHonda FR-V
Nota hoy (sobre 10)6,8 / 106,8 / 10
Nota cuando salió7,8 / 107,0 / 10
Envejecimiento-1,0 puntos-0,2 puntos
Años de producción2013–20182004–2009
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo7.000–14.000 €2.500–6.000 €
Motores disponibles1.2 PureTech, 1.6 THP, 1.6 BlueHDi1.7 ES, 2.0 i-VTEC
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una, el diésel de 120 CV (BlueHDi) es la unidad a buscar. El 1.2 de gasolina solo entra si la correa bañada en aceite está cambiada y con papeles; el 1.6 turbo exige escuchar la cadena en frío y mirar el nivel de aceite, porque algunos beben. En el Grand, mide la tercera fila con sillas antes de comprar uno. Y en el diésel, pide un trayecto por autovía: si el testigo del AdBlue aparece, el depósito ha vivido en ciudad.Si hay que quedarse con una mecánica, el 2.0 i-VTEC con cambio manual: funciona con cadena y el recambio es el de cualquier Honda de esos años. El 1.7 lleva correa y conviene exigir factura de la distribución antes de pagar. Antes de comprar uno, siéntate en la tercera fila: vale para niños o trayectos cortos, no para tres adultos hasta Madrid.

Citroën C4 Picasso II →

Monovolumen de cinco o siete plazas que apuesta por el espacio acristalado y el confort Citroën, con una visibilidad que muchos SUV de la época no igualan. El Grand ofrece siete plazas de verdad, no asientos de emergencia. La gama se divide entre los gasolina, que piden historial de distribución y aceite, y un diésel pensado para acumular kilómetros.

Pros del C4 Picasso II

  • El habitáculo y la visibilidad siguen siendo de referencia: es un familiar de verdad, no un SUV con promesas.
  • El diésel, con trayectos mixtos, es eficiente y cualquier taller del grupo PSA lo conoce.
  • El confort de suspensión Citroën se nota en viaje largo y al pasar un badén cargado.
  • El Grand de siete plazas ofrece espacio real para siete ocupantes, no dos asientos plegables de emergencia.

Contras del C4 Picasso II

  • El 1.2 de gasolina monta la misma correa bañada en aceite que el 208 y el C3 de esos años, con sus mismos riesgos.
  • El 1.6 turbo de origen Prince acumula cadena, consumo de aceite y carbonilla, y eso encarece su compra.
  • La electrónica y los sensores tienen más historial de averías que un Scenic equivalente de la época.

Problemas a vigilar

  • En el 1.2 la correa bañada en aceite tiene que estar cambiada y documentada; si no lo está, hay que dejar el coche.
  • En el 1.6 turbo hay que vigilar la cadena, la bomba de agua y el nivel de aceite con frecuencia, porque algunos lo consumen.
  • El AdBlue y el filtro de partículas sufren en los diésel muy urbanos, y el testigo suele aparecer al pedirles autovía.

Cómo ha envejecido

Ha perdido un punto porque el espacio no ha envejecido y los gasolina sí: la correa del 1.2 y la cadena del turbo pesan más hoy que en 2013. Un diésel con el AdBlue en orden es de las mejores compras de siete plazas usadas; un turbo que consume aceite o un 1.2 sin historial de correa no valen el precio del anuncio.

Honda FR-V →

Seis plazas repartidas en dos filas de tres, con el asiento central Magic Seat que se abate o se desplaza según lo que haya que cargar, en una carrocería más corta y baja que la de un monovolumen grande. Es el hermano alto del Civic de su época, no un Zafira con otro morro, y se mueve más ágil que el Opel en carretera. El formato de seis asientos en 3+3 casi ha desaparecido del mercado.

Pros del FR-V

  • El Magic Seat permite una modularidad que pocos rivales de entonces igualaban.
  • El 2.0 i-VTEC es una mecánica Honda conocida, y su recambio todavía aparece sin problema.
  • Tres filas de asientos caben en un coche que no ocupa plaza de furgoneta.
  • En carretera se mueve con más agilidad que un Zafira pesado de la misma época.
  • El recambio de Honda de esos años sigue siendo razonable de precio.

Contras del FR-V

  • La tercera fila solo sirve para niños o para trayectos cortos.
  • Casi todas las unidades superan los quince años y eso se nota en chapa y plásticos.
  • El diseño de seis asientos en dos filas de tres ya no tiene demanda, y eso se pagará al revenderlo.
  • La insonorización y el confort quedan lejos de un Touran posterior.

Problemas a vigilar

  • El 1.7 lleva correa de distribución y hay que ver papeles; si se rompe, se lleva el motor por delante.
  • El embrague se gasta en unidades de ciudad y de semáforo a semáforo, y el cambio sale caro.
  • Los silentblocks de la suspensión delantera acaban reventados con los kilómetros y se notan en las primeras curvas.

Cómo ha envejecido

Ha bajado poco porque la mecánica Honda sigue en pie, pero el mercado de monovolúmenes de seis plazas se ha secado y las unidades superan los quince años. Un 2.0 i-VTEC de particular con la cadena en orden aún sirve como coche de familia; uno oxidado o con la tercera fila rota no justifica el anuncio.

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