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Citroën C4 Picasso II vs Dacia Dokker: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,8 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën C4 Picasso II busca Si hay que quedarse con una, el diésel de 120 CV (BlueHDi) es la unidad a buscar. El 1.2 de gasolina solo entra si la correa bañada en aceite está cambiada y con papeles; el 1.6 turbo exige escuchar la cadena en frío y mirar el nivel de aceite, porque algunos beben. En el Grand, mide la tercera fila con sillas antes de comprar uno. Y en el diésel, pide un trayecto por autovía: si el testigo del AdBlue aparece, el depósito ha vivido en ciudad. En el Dacia Dokker prioriza Busca el 1.5 dCi con cambio manual; si el coche va a hacer pocos kilómetros, el 1.6 SCe atmosférico es la opción sencilla. Con el 1.2 TCe hay que comprobar el nivel de aceite entre revisiones, porque algunas unidades lo consumen. El embrague delata el uso comercial, así que filtra los furgones de reparto. El Stepway añade altura sin complicar nada.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën C4 Picasso IIDacia Dokker
Nota hoy (sobre 10)6,8 / 106,8 / 10
Nota cuando salió7,8 / 106,8 / 10
Envejecimiento-1,0 puntos0,0 puntos
Años de producción2013–20182012–2021
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo7.000–14.000 €4.500–9.500 €
Motores disponibles1.2 PureTech, 1.6 THP, 1.6 BlueHDi1.2 TCe, 1.6 SCe, 1.5 dCi
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una, el diésel de 120 CV (BlueHDi) es la unidad a buscar. El 1.2 de gasolina solo entra si la correa bañada en aceite está cambiada y con papeles; el 1.6 turbo exige escuchar la cadena en frío y mirar el nivel de aceite, porque algunos beben. En el Grand, mide la tercera fila con sillas antes de comprar uno. Y en el diésel, pide un trayecto por autovía: si el testigo del AdBlue aparece, el depósito ha vivido en ciudad.Busca el 1.5 dCi con cambio manual; si el coche va a hacer pocos kilómetros, el 1.6 SCe atmosférico es la opción sencilla. Con el 1.2 TCe hay que comprobar el nivel de aceite entre revisiones, porque algunas unidades lo consumen. El embrague delata el uso comercial, así que filtra los furgones de reparto. El Stepway añade altura sin complicar nada.

Citroën C4 Picasso II →

Monovolumen de cinco o siete plazas que apuesta por el espacio acristalado y el confort Citroën, con una visibilidad que muchos SUV de la época no igualan. El Grand ofrece siete plazas de verdad, no asientos de emergencia. La gama se divide entre los gasolina, que piden historial de distribución y aceite, y un diésel pensado para acumular kilómetros.

Pros del C4 Picasso II

  • El habitáculo y la visibilidad siguen siendo de referencia: es un familiar de verdad, no un SUV con promesas.
  • El diésel, con trayectos mixtos, es eficiente y cualquier taller del grupo PSA lo conoce.
  • El confort de suspensión Citroën se nota en viaje largo y al pasar un badén cargado.
  • El Grand de siete plazas ofrece espacio real para siete ocupantes, no dos asientos plegables de emergencia.

Contras del C4 Picasso II

  • El 1.2 de gasolina monta la misma correa bañada en aceite que el 208 y el C3 de esos años, con sus mismos riesgos.
  • El 1.6 turbo de origen Prince acumula cadena, consumo de aceite y carbonilla, y eso encarece su compra.
  • La electrónica y los sensores tienen más historial de averías que un Scenic equivalente de la época.

Problemas a vigilar

  • En el 1.2 la correa bañada en aceite tiene que estar cambiada y documentada; si no lo está, hay que dejar el coche.
  • En el 1.6 turbo hay que vigilar la cadena, la bomba de agua y el nivel de aceite con frecuencia, porque algunos lo consumen.
  • El AdBlue y el filtro de partículas sufren en los diésel muy urbanos, y el testigo suele aparecer al pedirles autovía.

Cómo ha envejecido

Ha perdido un punto porque el espacio no ha envejecido y los gasolina sí: la correa del 1.2 y la cadena del turbo pesan más hoy que en 2013. Un diésel con el AdBlue en orden es de las mejores compras de siete plazas usadas; un turbo que consume aceite o un 1.2 sin historial de correa no valen el precio del anuncio.

Dacia Dokker →

La respuesta de Dacia al Berlingo: una furgoneta convertida en monovolumen familiar, con mucho espacio, precio bajo y mecánica Renault conocida en cualquier taller. El diésel trabaja mejor con carga y el gasolina atmosférico es el de mantenimiento más simple. El Stepway eleva la carrocería. El punto a vigilar es la procedencia: muchas unidades vienen del reparto.

Pros del Dokker

  • El espacio interior y el acceso lateral son muy prácticos para familia y para bultos.
  • El 1.5 dCi gasta poco y es barato de mantener, con recambio Renault conocido.
  • El precio de compra es muy contenido para el espacio que entrega.
  • Las piezas Dacia son baratas y la red de talleres que los conoce es amplia.
  • Las versiones Stepway ganan altura sin añadir complicaciones mecánicas.

Contras del Dokker

  • La conducción recuerda a una furgoneta: es blanda, alta y no tiene el aplomo de un compacto.
  • Muchas unidades comerciales llegan castigadas por el uso, con el embrague y los laterales justos.
  • El 1.2 TCe puede consumir aceite y conviene vigilar el nivel entre revisiones.
  • El acabado interior es básico y frágil, con plásticos que se marcan enseguida.

Problemas a vigilar

  • El 1.2 TCe puede bajar el nivel de aceite entre revisiones y hay que medirlo en frío.
  • La válvula de gases y el filtro de partículas se ensucian en los dCi de trayectos cortos, y el testigo salta al pedirle autovía.
  • El embrague acusa el uso de reparto: si patina o el pedal está duro, esa unidad ha trabajado cargada.

Cómo ha envejecido

La nota se mantiene porque el planteamiento no ha envejecido: sigue ofreciendo mucho espacio por poco dinero, sin disimular el origen comercial. Un dCi de particular con el embrague en orden cubre familia y carga sin dramas; uno de reparto con el filtro de partículas sucio, o un TCe que bebe aceite, no valen el precio del anuncio.

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