Citroën C4 III vs Opel Ampera: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C4 III | Opel Ampera |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,5 / 10 | 6,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | -1,3 puntos | -1,3 puntos |
| Años de producción | 2020– | 2011–2015 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 14.000–24.000 € | 6.000–14.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 PureTech, 1.5 BlueHDi, ë-C4 | 1.4 range-extender + eléctrico (150 CV) |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 1.5 BlueHDi: con el manual va fino, y con el automático de ocho marchas solo si cambia sin tirones en la prueba. El 1.2 de gasolina solo entra si la correa bañada en aceite está cambiada y con factura. En el diésel, comprueba que el sistema AdBlue no da avisos, y en el eléctrico acude con un diagnóstico de batería hecho. Si la climatización o el cierre fallan a ratos durante la visita, deja el anuncio. | Antes de comprar uno, exige una diagnosis de la batería y una prueba de autonomía eléctrica real en tu ruta habitual: el 1.4 no mueve las ruedas, funciona como generador, así que el estado del pack lo decide todo. El recambio de módulos es escaso y caro, y necesitas localizar primero un taller que conozca el sistema del Chevrolet Volt, porque es su gemelo. |
Citroën C4 III →
Más que un compacto al uso, es un crossover de silueta coupé sobre la plataforma del grupo (EMP2), algo más alto que un C4 clásico y fiel al confort que anuncia la marca. Comparte base con otros PSA de su época y existe en versión eléctrica, el ë-C4. El maletero es accesible, aunque no el más grande del segmento, y el interior queda por debajo de un Golf.
Pros del C4 III
- El diseño es distintivo y el confort de marcha, superior al de muchos compactos rivales.
- La suspensión blanda filtra bien los badenes y hace la ciudad menos cansada.
- El 1.5 BlueHDi con el automático de ocho marchas es un diésel moderno y eficiente, conocido en cualquier taller del grupo.
- El equipo y la conectividad están al día para un compacto de esta generación.
- El ë-C4 cubre el uso urbano sin emisiones si se carga en casa.
Contras del C4 III
- El 1.2 de gasolina lleva la correa de distribución bañada en aceite, el punto débil conocido del grupo.
- La electrónica de la plataforma da fallos intermitentes en centralitas y sensores que no siempre se reproducen en taller.
- La sensación de calidad interior queda por debajo de un Golf de la misma época.
- El maletero es accesible, pero no el más grande del segmento compacto.
Problemas a vigilar
- La correa bañada del PureTech se degrada si no está cambiada y, si se rompe, se lleva el motor por delante.
- Los módulos de confort fallan de forma intermitente y dejan la climatización o el cierre funcionando a medias.
- El PureTech consume aceite con el kilometraje y el nivel hay que mirarlo entre revisiones.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto por la correa del PureTech y por la electrónica caprichosa, no por el confort, que sigue siendo su argumento. Un BlueHDi con el AdBlue en orden es todavía un compacto cómodo y con carácter; un PureTech con la correa sin cambiar trae una factura que el precio del anuncio no cubre.
Opel Ampera →
Es el Chevrolet Volt con el logo de Opel: un eléctrico enchufable cuyo motor de gasolina solo actúa como generador cuando la batería se agota. Fue pionero del enchufe en Europa en 2011, pero el parque español es mínimo y hoy todo depende del estado de una batería cuyos módulos se compran en especialistas, no en la red.
Pros del Ampera
- El extensor de autonomía elimina la ansiedad de quedarse tirado de un eléctrico puro de 2011.
- La autonomía eléctrica cubre el uso diario si el pack mide bien en la diagnosis.
- Tecnología que fue de vanguardia se compra hoy a precio de ocasión contenido.
- En modo eléctrico la conducción es silenciosa y agradable en ciudad.
- El diseño futurista todavía destaca entre los compactos de su época.
Contras del Ampera
- Las unidades en España se cuentan con los dedos y las piezas específicas escasean.
- Muy pocos talleres conocen el sistema del extensor, así que conviene tener uno localizado antes de comprar.
- Los módulos electrónicos son caros y difíciles de encontrar.
- La reventa se complica porque el nicho de compradores es muy estrecho.
Problemas a vigilar
- La batería llega degradada si no hay informe de estado ni historial de carga, y sin ella el coche pierde su razón de ser.
- La autonomía eléctrica real queda por debajo de la del anuncio si no se comprueba en ruta.
- El sistema del extensor exige un especialista en Volt y Ampera; un taller de barrio no lo diagnostica.
- La electrónica depende de módulos caros que cada vez aparecen menos en el mercado de recambio.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque el parque es mínimo, los módulos de recambio son caros y la batería ya está fuera de cualquier garantía razonable. Un ejemplar con el pack medido y un taller de confianza todavía merece una visita; sin diagnosis, ni el pionero del enchufe justifica el precio del anuncio.
%20front.jpg?width=480)