Citroën C3 Picasso vs Citroën Jumpy III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C3 Picasso | Citroën Jumpy III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,7 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,3 / 10 | 7,5 / 10 |
| Envejecimiento | -0,6 puntos | -0,7 puntos |
| Años de producción | 2009–2017 | 2016– |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 2.500–6.000 € | 8.000–20.000 € |
| Motores disponibles | 1.4/1.6 VTi, 1.6 e-HDi/HDi | 1.6 BlueHDi (inicio), 2.0 BlueHDi, ë-Jumpy eléctrico |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una versión, el 1.6 HDi o e-HDi con cambio manual y el filtro de partículas en orden. Antes de comprar uno, prueba el embrague si es gasolina, porque con uso urbano patina, y comprueba que el aire acondicionado y los elevalunas funcionan. En el diésel, un FAP colmatado por vida de ciudad se nota en regeneraciones fallidas; que no te lo vendan sin probarlo en marcha. | Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro. |
Citroën C3 Picasso →
Monovolumen de tamaño contenido pensado para ciudad, con el habitáculo muy aprovechado para sillas y bultos y una visibilidad que hace las maniobras más fáciles que en un C3 de techo bajo. El diésel gasta poco y la gasolina cumple en llano, pero con carga y pendientes el peso deja claro que no sobra motor. Los asientos van altos, cómodos para el día a día.
Pros del C3 Picasso
- El tamaño es contenido y el habitáculo está muy bien aprovechado para sillas y bultos.
- La visibilidad es excelente y las maniobras resultan más fáciles que en un C3 de techo bajo.
- El 1.6 diésel gasta poco y sale barato de mantener cuando el filtro de partículas no está colmatado.
- El precio de segunda mano es bajo para un monovolumen que todavía se puede usar a diario.
- Los asientos elevados resultan cómodos tanto en ciudad como en el extrarradio.
Contras del C3 Picasso
- Los motores de gasolina se quedan justos con carga y pendientes y piden más marcha de la cuenta.
- La calidad interior es la de un generalista y los plásticos se marcan a las pocas temporadas.
- La reventa es lenta porque los monovolúmenes pequeños ya no están de moda.
- En autopista las versiones básicas de gasolina echan en falta empuje.
Problemas a vigilar
- En el e-HDi la válvula de gases y el filtro de partículas provocan regeneraciones fallidas y consumo de aceite.
- El embrague de los gasolina sufre con uso urbano intensivo y patina en la prueba.
- El aire acondicionado y los elevalunas fallan en unidades viejas y dejan el coche a medias.
Cómo ha envejecido
Ha bajado seis décimas porque la gasolina justa de empuje y el filtro de partículas castigado por la ciudad ya pesan en la nota, aunque el espacio sigue ahí. Un diésel manual con el FAP limpio todavía merece la pena para uso urbano; una gasolina cargada en pendiente se queda sin empuje y no justifica el precio del anuncio.
Citroën Jumpy III →
Furgoneta media sobre la plataforma EMP2, gemela del Peugeot Expert y del Toyota Proace, con el Opel Vivaro de la misma familia mecánica. El 1.6 BlueHDi fue el motor de arranque de la gama y el 2.0 BlueHDi es el que cubre los kilómetros; el ë-Jumpy eléctrico está pensado para el reparto urbano. Se ofrece como furgón, combi y Spacetourer para familia. En su compra, el desgaste profesional pesa más que el año de matriculación.
Pros del Jumpy III
- El precio de ocasión suele quedar por debajo del de un Expert o un Proace equivalentes.
- El 2.0 BlueHDi se comparte con Expert, Vivaro y Proace, así que el recambio aparece sin problema.
- El ë-Jumpy eléctrico vale para reparto urbano con etiqueta CERO si se carga en la base.
- Hay versiones furgón, combi y Spacetourer para familia, no solo variantes de carga.
- El tamaño medio resulta manejable en ciudad y en el trabajo, sin necesidad de irse a un Jumper.
Contras del Jumpy III
- El AdBlue y el filtro de partículas son obligatorios en el diésel y se resienten en trayectos cortos de reparto.
- Muchas unidades proceden de flota y acumulan kilómetros profesionales que no siempre se declaran.
- La insonorización es de furgoneta comercial y cansa en un viaje largo por autovía.
Problemas a vigilar
- En los BlueHDi de reparto urbano el filtro de partículas se colmata y el testigo de AdBlue salta justo al pedir autovía.
- El turbo y los inyectores sufren en las unidades de flota y delatan el desgaste echando humo o perdiendo fuelle.
- En el Spacetourer conviene mirar la suspensión trasera, que se acusa en unidades cargadas a diario.
Cómo ha envejecido
Ha bajado siete décimas porque el uso profesional ya se nota en el AdBlue, el filtro de partículas y el turbo de muchas unidades. Un BlueHDi con el anticontaminación en orden sigue siendo una furgoneta seria y más barata que un Expert; uno de flota con el filtro colmatado trae una factura que el precio del anuncio no cubre.
