Citroën C-Zero vs Fiat Cinquecento: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C-Zero | Fiat Cinquecento |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 3,8 / 10 | 4,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 5,5 / 10 | 7,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,7 puntos | -2,8 puntos |
| Años de producción | 2010–2020 | 1991–1998 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | CERO | Sin etiqueta |
| Precio usado orientativo | 3.000–7.000 € | 400–1.800 € |
| Motores disponibles | Eléctrico 49 kW | 0.7, 0.9, 1.1 Fire, 1.1 ie |
| Qué versión comprar | Solo tiene sentido como segundo coche para uso urbano puro y con un diagnóstico de la batería en la mano: muchas unidades ya no pasan de 80 km reales. Mide la autonomía en la prueba, no la del anuncio, y comprueba que el cargador de a bordo carga a la velocidad que debe y que el conector está sano. Escucha también la suspensión en un badén, que acumula más de diez años. | Quédate con el 1.1 Fire de cambio manual, que es la mecánica sencilla de la gama y la que repara cualquier taller de barrio. El Sporting tiene más carácter, pero también más desgaste en el tren delantero, así que pruébalo en curva y escucha golpes. Antes de comprar uno, confirma con papeles que la distribución está cambiada y enciende luces, elevalunas y arranque, porque el cableado viejo da guerra eléctrica. Piensa en él como segundo coche, no como coche familiar. |
Citroën C-Zero →
Es el Mitsubishi i-MiEV con el chevrón delante y gemelo del Peugeot iOn: un urbano eléctrico de origen japonés con motor de 49 kW y una de las primeras ventas eléctricas en serie en Europa. La autonomía real se queda en 80 a 100 km, lo que lo confina a la ciudad. Salió de producción en 2020 y el soporte de recambio es hoy limitado.
Pros del C-Zero
- El precio de ocasión es de los más bajos que se pueden pagar por un eléctrico que aún se enchufa.
- El tamaño le permite aparcar en huecos de ciudad donde un compacto ya no entra.
- La mecánica es sencilla: no hay motor de combustión, embrague ni correa de distribución que vigilar.
- El gasto de energía es mínimo si se carga en casa o en el trabajo.
- El mantenimiento corriente es muy reducido frente a un térmico de la misma edad.
Contras del C-Zero
- La autonomía real no pasa de 80 a 100 km, así que cualquier salida de la ciudad queda descartada.
- La batería se degrada con los años y su recambio cuesta más que el propio coche.
- Está fuera de producción y el soporte oficial es limitado: algunas piezas tardan semanas.
- La seguridad y el confort quedan muy por debajo de un urbano eléctrico actual.
Problemas a vigilar
- La batería de muchas unidades está degradada y no alcanza los 80 km reales; sin diagnóstico del pack se compra a ciegas.
- El cargador de a bordo puede fallar o cargar lento: hay que comprobar velocidad de carga y estado del conector antes de pagar.
- Amortiguadores y silentblocks con más de diez años golpean en los badenes y se notan en el primer bache.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque el mercado eléctrico lo ha dejado atrás en autonomía y en recambio: por poco más ya hay opciones con el doble de kilómetros por carga. Como coche de barrio con la batería medida todavía cubre el día a día; sin ese diagnóstico, el enchufe no justifica ni el precio del anuncio.
Fiat Cinquecento →
Es el microcarro urbano que Fiat vendió en los 90, previo al Seicento, con precio y cotas mínimas. Las versiones de 0.7 y 0.9 litros gastan una miseria; el 1.1 Fire es la mecánica más sencilla y el Sporting, la que tiene más carácter. La seguridad pasiva es la de su época, es decir, inexistente para estándares actuales, y el parque se ha reducido a unidades de supervivencia, muchas con óxido.
Pros del Cinquecento
- El tamaño mínimo le permite aparcar en cualquier hueco del centro.
- La mecánica Fire es sencilla y barata de reparar en un taller de barrio.
- El consumo de las versiones de 0.7 y 0.9 litros es ridículo.
- El precio de ocasión es mínimo para quien busca un segundo coche de ciudad.
- El carácter italiano de los 90 sigue despertando simpatía entre aficionados.
Contras del Cinquecento
- La seguridad pasiva es inexistente para los estándares actuales.
- La insonorización es nula y el confort, el mínimo de un microcarro de los 90.
- El parque se ha reducido a unidades de supervivencia, con chapa castigada y óxido de serie.
- La reventa depende de compradores muy concretos y el anuncio puede tardar meses en salir.
Problemas a vigilar
- La distribución y las correas se rompen si no se han cambiado por tiempo y kilómetros, y ahí se lleva el motor por delante.
- El cableado envejecido deja luces, arranque y elevalunas a merced de un falso contacto.
- El tren delantero del Sporting llega machacado si la unidad ha vivido de curva en curva.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi tres puntos porque es un urbano de los 90 y el parque se agota entre óxido y desguace. Un 1.1 Fire de particular todavía mueve a quien busca lo mínimo; un Sporting de circuito o una unidad con el cableado hecho polvo no valen el precio del anuncio.
