Citroën C-Crosser vs Jeep Grand Cherokee WJ: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C-Crosser | Jeep Grand Cherokee WJ |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,0 / 10 | 5,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 6,8 / 10 | 7,2 / 10 |
| Envejecimiento | -1,8 puntos | -2,2 puntos |
| Años de producción | 2007–2012 | 1999–2004 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | B |
| Precio usado orientativo | 2.500–6.500 € | 2.000–7.000 € |
| Motores disponibles | 2.2 HDi, 2.4 gasolina | 4.0, 4.7 V8, 2.7 CRD |
| Qué versión comprar | Busca el 2.2 HDi con cambio manual y comprueba que el filtro de partículas no esté colmatado: si el testigo está encendido o el coche viene de trayectos cortos, ese gasto te lo comes tú. En la prueba escucha el embrague y el volante bimasa al soltar la primera; si traquetean o vibran, deja el anuncio. Enciende el contacto un rato y mira los testigos: los sensores y la centralita de origen PSA fallan con la edad. | Si hay que quedarse con uno, el 2.7 CRD, que es un diésel de origen Mercedes: es el que mejor aguanta los kilómetros. Antes de comprar uno que haya vivido en ciudad, comprueba la válvula de gases y el turbo, que son sus dos puntos débiles. El 4.7 V8 gasta mucho y su mantenimiento es otro presupuesto; el 4.0 de gasolina es el atmosférico de siempre. Y mira los bajos: una unidad oxidada de campo no vale el precio de una de asfalto. |
Citroën C-Crosser →
Es un Mitsubishi Outlander con parrilla Citroën: plataforma, tracción total y buena parte de la mecánica son japonesas, y eso se nota en el desguace. El 2.2 HDi mueve bien el conjunto y es el que abunda; el 2.4 de gasolina gasta claramente más. Algunas versiones equipadas montan siete plazas. Es un SUV de tracción real, no un todoterreno de reductora.
Pros del C-Crosser
- El 2.2 HDi es un motor conocido en cualquier taller y el recambio aparece sin problemas.
- La tracción total real sirve en nieve o pista, aunque sin pretensiones de todoterreno.
- El interior es amplio y algunas versiones ofrecen siete plazas aprovechables.
- Cuesta menos que un Outlander equivalente de la misma época por culpa del emblema.
- Comparte gran parte de la mecánica con Mitsubishi, así que el desguace japonés también sirve.
Contras del C-Crosser
- No tiene personalidad propia frente al Outlander y eso castiga la reventa.
- El filtro de partículas sufre mucho en unidades de trayectos cortos.
- El consumo es alto en gasolina y también en diésel cuando va cargado o con las siete plazas ocupadas.
- El valor residual es mínimo y venderlo después es difícil, porque el emblema Citroën no ayuda en un SUV.
Problemas a vigilar
- El 2.2 HDi atasca el filtro de partículas, ensucia la válvula de gases y cansa el turbo en uso urbano.
- El embrague y el volante bimasa sufren en unidades de muchos kilómetros y se delatan con ruidos y vibraciones al arrancar.
- La parte eléctrica de origen PSA da fallos de sensores y de la centralita con la edad, con testigos que se encienden a ratos.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque el mercado lo ha olvidado y el filtro de partículas urbano ya tiene mala fama. Un HDi manual con el filtro limpio y la centralita en orden todavía sirve para hacer kilómetros con tracción total; uno con el filtro colmatado o los testigos bailando no lo cubre ni el precio bajo del anuncio.
Jeep Grand Cherokee WJ →
SUV americano de tracción 4x4 real, con chasis y comportamiento pensados para salir del asfalto, no un crossover con disfraz. Su motor más interesante, el 2.7 CRD, es un diésel de origen Mercedes; el 4.7 V8 es el del consumo alto. Los acabados interiores son los de Chrysler de aquellos años y todas las unidades acumulan ya más de dos décadas.
Pros del Grand Cherokee WJ
- La tracción 4x4 es real y la capacidad fuera del asfalto está a la altura del nombre Grand Cherokee.
- El 2.7 CRD es un diésel de origen Mercedes, con par suficiente para remolcar.
- El confort de marcha y el espacio interior son los de un SUV americano de verdad.
- Su precio de ocasión es contenido para lo que ofrece un 4x4 de este tamaño.
- Sigue habiendo una comunidad de aficionados Jeep activa, lo que ayuda con recambio y consejo.
Contras del Grand Cherokee WJ
- El consumo es elevado tanto en los gasolina como en el diésel.
- Los acabados interiores son los de Chrysler de la época, por debajo de cualquier rival europeo.
- Todas las unidades tienen ya más de veinte años y eso se nota en cada compra.
- La reventa es limitada fuera del nicho de aficionados a Jeep.
Problemas a vigilar
- El 2.7 CRD castiga la válvula de gases y el turbo en unidades que han hecho mucha ciudad.
- El 4.7 V8 dispara el consumo y encarece el mantenimiento frente al resto de la gama.
- El óxido aparece en unidades que han trabajado en campo: conviene revisar los bajos antes de pagar.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de dos puntos porque la edad, el consumo y los acabados de Chrysler ya no se perdonan fuera del nicho. Un 2.7 CRD de particular con la válvula de gases y el turbo en orden sigue siendo un 4x4 de verdad; un V8 sediento o una unidad oxidada no justifican el precio del anuncio.

