Jeep Grand Cherokee WJ
1999–2004 · SUV
Motores: 4.0, 4.7 V8, 2.7 CRD
Precio usado orientativo: 2.000–7.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con uno, el 2.7 CRD, que es un diésel de origen Mercedes: es el que mejor aguanta los kilómetros. Antes de comprar uno que haya vivido en ciudad, comprueba la válvula de gases y el turbo, que son sus dos puntos débiles. El 4.7 V8 gasta mucho y su mantenimiento es otro presupuesto; el 4.0 de gasolina es el atmosférico de siempre. Y mira los bajos: una unidad oxidada de campo no vale el precio de una de asfalto.
SUV americano de tracción 4x4 real, con chasis y comportamiento pensados para salir del asfalto, no un crossover con disfraz. Su motor más interesante, el 2.7 CRD, es un diésel de origen Mercedes; el 4.7 V8 es el del consumo alto. Los acabados interiores son los de Chrysler de aquellos años y todas las unidades acumulan ya más de dos décadas.
Pros
- La tracción 4x4 es real y la capacidad fuera del asfalto está a la altura del nombre Grand Cherokee.
- El 2.7 CRD es un diésel de origen Mercedes, con par suficiente para remolcar.
- El confort de marcha y el espacio interior son los de un SUV americano de verdad.
- Su precio de ocasión es contenido para lo que ofrece un 4x4 de este tamaño.
- Sigue habiendo una comunidad de aficionados Jeep activa, lo que ayuda con recambio y consejo.
Contras
- El consumo es elevado tanto en los gasolina como en el diésel.
- Los acabados interiores son los de Chrysler de la época, por debajo de cualquier rival europeo.
- Todas las unidades tienen ya más de veinte años y eso se nota en cada compra.
- La reventa es limitada fuera del nicho de aficionados a Jeep.
Problemas habituales a vigilar
- El 2.7 CRD castiga la válvula de gases y el turbo en unidades que han hecho mucha ciudad.
- El 4.7 V8 dispara el consumo y encarece el mantenimiento frente al resto de la gama.
- El óxido aparece en unidades que han trabajado en campo: conviene revisar los bajos antes de pagar.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de dos puntos porque la edad, el consumo y los acabados de Chrysler ya no se perdonan fuera del nicho. Un 2.7 CRD de particular con la válvula de gases y el turbo en orden sigue siendo un 4x4 de verdad; un V8 sediento o una unidad oxidada no justifican el precio del anuncio.