Citroën BX vs Renault Vel Satis: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën BX | Renault Vel Satis |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 4,8 / 10 | 4,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,5 / 10 | 7,0 / 10 |
| Envejecimiento | -2,7 puntos | -2,2 puntos |
| Años de producción | 1982–1994 | 2002–2009 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | Sin etiqueta | C / B |
| Precio usado orientativo | 800–4.500 € | 2.000–6.000 € |
| Motores disponibles | 1.1/1.4/1.6/1.9 gasolina, 1.7/1.9 diesel, GTi | 2.0 16v, 2.0/2.2/3.0 dCi, 3.5 V6 |
| Qué versión comprar | Busca el 1.4 o el 1.6 de gasolina con cambio manual y comprueba la hidráulica delante del coche: esferas, nivel de líquido LHM y fugas a la vista. Si no sube ni nivela, déjalo. El GTi gasta más y necesita un taller que conozca esa hidráulica, así que no encaja como BX de diario. La carburación o la inyección antigua tiene que arrancar en frío a la primera. | Busca el 2.2 dCi con cambio manual y prueba antes la tarjeta manos libres y la centralita: vienen de la época del Laguna II y dan los mismos sustos. Si la unidad lleva suspensión neumática, cosa de algunas Initiale, mira que el coche mantenga la altura parado. El 3.0 dCi V6 y el 3.5 V6 de origen Nissan son más complejos de mantener. Como nadie la busca, negocia: el precio ya es el de una berlina que no quiere nadie. |
Citroën BX →
Berlina ligera de los ochenta con suspensión hidroneumática, un confort de marcha que ningún rival de peso similar ofrecía entonces. Su punto débil no es el motor sino el circuito hidráulico, y por eso cada unidad se juzga por cómo nivela. El GTi es la versión de carácter, pensada para aficionado y no para uso diario. El parque ya es de supervivencia.
Pros del BX
- La suspensión hidráulica entrega un confort de marcha que todavía sorprende en una berlina ligera.
- El peso contenido y el consumo bajo de las versiones pequeñas siguen siendo un argumento de compra.
- El GTi aporta carácter deportivo con la simpatía de época que buscan los aficionados.
- El precio de ocasión es bajo en unidades de proyecto si se acepta trabajo por delante.
- La comunidad Citroën aún mueve recambio de esferas, LHM y piezas de carrocería.
Contras del BX
- La hidráulica pide mantenimiento específico y el coste se dispara si fallan esferas o LHM.
- El parque está reducido a unidades de supervivencia: las buenas se pagan o ya están restauradas.
- La electricidad PSA de la época deja un cableado envejecido y fallos intermitentes difíciles de cazar.
Problemas a vigilar
- La hidráulica pierde por esferas y por fugas de LHM: si el coche no nivela, hay que dejarlo.
- La carburación y la inyección antigua fallan en frío y necesitan ajuste si el motor no coge ralentí.
- El óxido pesa tanto como la hidráulica en las unidades que quedan, y hay que mirar los bajos antes de hablar de precio.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi tres puntos porque quedan pocos y la hidráulica pesa tanto como el óxido. Un 1.4 o un 1.6 que nivela y arranca en frío sigue siendo una berlina distinta a todo lo demás; uno que no sube o un GTi con el LHM perdido acaba necesitando una factura que el precio del anuncio no cubre.
Renault Vel Satis →
Es la berlina alta con la que Renault intentó plantar cara a las alemanas y nadie compró: más espacio y confort que imagen. Comparte electricidad con el Laguna II de su época, con la tarjeta manos libres incluida. El 3.5 V6 de gasolina es de origen Nissan y el 3.0 dCi es un V6 diésel. El acabado Initiale suma cuero y, en algunas unidades, suspensión neumática.
Pros del Vel Satis
- El habitáculo alto y las plazas traseras son de berlina grande de verdad.
- El confort de marcha y la insonorización quedan por encima de lo habitual en su segmento de entonces.
- El 2.2 dCi sirve para viajar con un consumo razonable para el tamaño del coche.
- Por lo que cuesta hoy, el espacio que entrega no lo iguala casi nada del mismo precio.
- El acabado Initiale cubre cuero y el equipo de la gama alta Renault de aquellos años.
Contras del Vel Satis
- La imagen de fracaso comercial pesa y la reventa es prácticamente nula.
- La tarjeta manos libres, la centralita y los sensores heredados del Laguna II dan la misma guerra que en él.
- El 3.0 dCi V6 y el 3.5 V6 de origen Nissan exigen un presupuesto de mantenimiento alto.
- La suspensión neumática, cuando la lleva, encarece fuelles y compresor.
- Los acabados interiores quedan por debajo de una berlina alemana de la época.
Problemas a vigilar
- Los 2.2 y 3.0 dCi acaban necesitando turbo, válvula de gases y embrague cuando suben los kilómetros.
- El cuadro de instrumentos, el climatizador y las centralitas fallan con la edad.
- La suspensión neumática pierde aire por los fuelles y deja el coche hundido de un lado.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de dos puntos porque nadie la quiso de nueva y la electricidad heredada del Laguna II ha dejado unidades difíciles de mantener. Un 2.2 dCi con la tarjeta y la centralita en orden es una berlina alta y barata; con la electrónica loca, no vale ni el precio del anuncio.

