Citroën Ami vs Ford Ka I: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën Ami | Ford Ka I |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,3 / 10 | 5,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 5,5 / 10 | 7,6 / 10 |
| Envejecimiento | -0,2 puntos | -2,2 puntos |
| Años de producción | 2020– | 1996–2008 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | CERO | C / B |
| Precio usado orientativo | 5.000–8.000 € | 1.500–4.000 € |
| Motores disponibles | Eléctrico 6 kW | 1.3 Endura-E, 1.3 i-Diesel |
| Qué versión comprar | Antes de comprar uno, sé honesto con el uso: solo encaja en ciudad, con carga en casa o en garaje y trayectos cortos. Comprueba la autonomía con el vendedor: esos 60 o 70 km son el techo; con frío o calefacción se quedan en menos. Revisa golpes en la carrocería de plástico: cada pieza de recambio sale cara para lo que vale el coche. En algunos mercados se conduce sin carnet B, y eso sostiene la demanda. | Busca el 1.3 de gasolina con cambio manual: es la mecánica sencilla de la gama y la más barata de mantener. El 1.3 i-Diesel solo si la correa de distribución está cambiada y el turbo no tiene holgura; si echa humo o silba de más, déjalo. Las piezas cruzan con el Fiesta de la época, así que el recambio se encuentra sin drama, y a estos precios conviene mirar más el estado general que el cuentakilómetros. |
Citroën Ami →
Cuadriciclo ligero eléctrico pensado para el último kilómetro, no para sustituir a un utilitario. Con 6 kW y 45 km/h de tope queda fuera de cualquier vía rápida, y la autonomía real ronda los 60 a 70 km. A cambio, en algunos mercados lo puede llevar quien no tiene carnet B y aparca donde un C1 ya no entra.
Pros del Ami
- El precio de compra y de uso es mínimo para un eléctrico, y cargarlo en casa cuesta muy poco.
- Su tamaño le permite aparcar en huecos donde un urbano convencional ya no cabe.
- En algunos mercados se conduce sin carnet B, lo que lo abre a conductores muy jóvenes.
- El mantenimiento es mucho más reducido que el de un térmico con distribución y cambios de aceite.
- El seguro queda barato por velocidad limitada y por el perfil de uso urbano.
Contras del Ami
- La velocidad limitada a 45 km/h lo deja inútil en cuanto el trayecto sale de la ciudad.
- La autonomía real de 60 a 70 km no cubre ni una escapada corta de fin de semana.
- La seguridad y el confort están muy por debajo de cualquier coche convencional, incluso de un C1.
- El mercado de ocasión es muy estrecho y las unidades bien cuidadas se cuentan con los dedos.
Problemas a vigilar
- La batería pierde capacidad con los años y hay que medir los kilómetros reales que da con una carga completa.
- La carrocería de plástico acumula golpes de uso urbano y cada pieza de recambio sale cara para el valor del conjunto.
- Las puertas y sus mecanismos se desgastan con el uso intensivo y acaban cerrando mal o con holguras.
Cómo ha envejecido
Ha bajado dos décimas porque el nicho es estrecho y las primeras unidades ya piden medir la batería antes de pagar. Para el uso para el que nació, recorridos cortos de barrio con carga en casa, sigue teniendo sentido; fuera de ahí, con 45 km/h de tope, no reemplaza a un coche.
Ford Ka I →
El primer Ka fue la prueba de que Ford sabía hacer un urbano con chasis: sobre base del Fiesta de la época, ofrecía una dirección y un aplomo que el segmento no conocía. El 1.3 de gasolina es el motor corriente y el que mejor ha envejecido; el diésel añade correa y turbo a vigilar. Atrás no cabe un adulto a gusto y el maletero es de compra diaria.
Pros del Ka I
- El chasis y la dirección estaban entre los mejores del segmento cuando salió.
- El 1.3 de gasolina es un motor sencillo y barato de mantener.
- El precio de ocasión es mínimo para un coche que todavía se mueve.
- Comparte base con el Fiesta de entonces, y las piezas abundan en cualquier taller.
- Su tamaño y su maniobrabilidad encajan de lleno con el uso de ciudad.
Contras del Ka I
- El interior y los plásticos acumulan más de veinte años y se notan al abrir la puerta.
- Las plazas traseras y el maletero son de urbano puro: atrás no viaja un adulto a gusto.
- El 1.3 i-Diesel acusa la distribución y el turbo con la edad y estrecha mucho la elección.
Problemas a vigilar
- En el 1.3 i-Diesel hay que comprobar que la correa de distribución esté cambiada y que el turbo no tenga holgura.
- El embrague y la suspensión se gastan deprisa en unidades que han hecho vida urbana intensiva.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de dos puntos porque de urbano nuevo ha pasado a supervivencia de los noventa: plásticos, aislamiento y seguridad son de otra era. Un 1.3 de gasolina entero todavía resuelve la ciudad por cuatro duros; un diésel sin la correa al día o con el turbo holgado no vale ni el precio simbólico del anuncio.
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