Chrysler Voyager vs Peugeot Expert II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Chrysler Voyager | Peugeot Expert II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 7,2 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -1,7 puntos |
| Años de producción | 2008–2011 | 2007–2016 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.000 € | 4.000–12.000 € |
| Motores disponibles | 2.8 CRD, 3.6 V6 | 1.6/2.0 HDi, 2.0 gasolina |
| Qué versión comprar | Busca el 2.8 CRD con la automática 62TE y historial de aceite de la caja; si patina, da tirones o huele a quemado, déjalo. En el diésel mira humo en frío, turbo, inyectores y correa con facturas, y prueba elevalunas, luces y cierre. Descarta flotas y familias numerosas sin libro; el 3.6 Pentastar de 2011 solo encaja si aceptas su consumo. | El que buscas es el 2.0 HDi con cambio manual y facturas del volante bimasa y el embrague; si el vendedor no tiene papeles, asume que te tocan a ti. Prueba las puertas correderas abiertas y cerradas varias veces: los raíles sufren mucho en uso de reparto. Si necesitas plazas, el Tepee llega hasta nueve; el 1.6 HDi se queda corto en cuanto cargas. |
Chrysler Voyager →
Es el monovolumen americano de siete plazas de la generación RT: el Grand Voyager añade el Stow'n Go para hundir asientos en el suelo sin desmontarlos. El 2.8 CRD es un VM Motori de los usados en furgoneta y suele ir con la automática 62TE; el 3.6 Pentastar aparece en 2011 y gasta más. No es un Sharan con otro morro: no comparten plataforma, caja ni recambio.
Pros del Voyager
- El Stow'n Go y las siete plazas resuelven el día a día familiar sin pelear con los asientos.
- El 2.8 CRD es un VM Motori muy conocido en diésel de furgoneta y mantiene recambio de esa casa.
- El maletero es de monovolumen grande y traga sillas, maletas y la compra semanal.
- En autopista va estable y silencioso, más que muchos monovolúmenes europeos de su época.
- El 3.6 Pentastar es más limpio que el CRD para quien acepta pagar más en gasolina.
Contras del Voyager
- El consumo es alto, sobre todo en el V6 Pentastar, y se nota en cada depósito.
- La electricidad Chrysler falla a ratos y el recambio no se encuentra como el de un Volkswagen corriente.
- No comparte plataforma con el Sharan de esos años, así que ni piezas ni taller coinciden.
- Muchas unidades vienen de flota o de familia numerosa y arrastran un uso duro que no siempre se declara.
Problemas a vigilar
- La automática 62TE necesita aceite a su intervalo; si se ignora, los embragues patinan y la caja da tirones.
- El 2.8 CRD acaba necesitando turbo, inyectores y correa con los kilómetros, y el humo en la prueba es el primer aviso.
- Los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y golpean al pasar un badén.
- Los elevalunas y la centralita fallan con los años y dejan puertas o luces a medias.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque envejecer fuera de una red europea le pasa factura: recambio más difícil y una electricidad caprichosa. Un 2.8 CRD con la automática suave todavía mueve a una familia; una caja que patina o una centralita loca convierte su compra en un pozo.
Peugeot Expert II →
Furgoneta mediana nacida del acuerdo Sevel, hermana gemela del Citroën Jumpy II y del Fiat Scudo: misma plataforma, misma mecánica y mismo recambio. El 2.0 HDi es el motor que mejor mueve el conjunto, aunque también existieron un 1.6 HDi y un 2.0 de gasolina. En versión Tepee se convierte en monovolumen de hasta nueve plazas. La mayoría de las unidades llevan una vida comercial a la espalda, y se nota.
Pros del Expert II
- El espacio de carga sirve igual para trabajar que para una familia numerosa.
- El 2.0 HDi es una mecánica conocida en cualquier taller que haya tocado un PSA.
- Cuesta claramente menos que una Transporter T5 o T6 de la misma edad.
- En versión Tepee ofrece hasta nueve plazas, cosa rara a este precio.
- Al compartir todo con el Jumpy y el Scudo, el recambio aparece sin buscar demasiado.
Contras del Expert II
- La vida de furgoneta de trabajo castiga la suspensión y las puertas correderas.
- La insonorización deja claro en todo momento que esto nació como vehículo comercial.
- El 1.6 HDi se queda justo de fuerza en cuanto el coche va cargado.
- El confort de marcha está lejos del de un monovolumen derivado de turismo.
Problemas a vigilar
- El 2.0 HDi acaba necesitando volante bimasa, embrague y turbo: si trepida al arrancar o echa humo, la factura ya está encima de la mesa.
- Las puertas correderas destrozan raíles y cierres con el uso diario y acaban sin cerrar del todo.
- La centralita BSI y el cuadro de instrumentos encienden testigos sin motivo y dejan mudos los módulos de confort.
Cómo ha envejecido
Ha bajado de 7.2 a 5.5 porque es una furgoneta de trabajo que ya llega con el bimasa y la BSI gastados, y cada año cuesta más encontrar una unidad cuidada. Un 2.0 HDi de particular con el embrague en orden todavía sirve para muchos kilómetros; una unidad con las puertas rotas y la dirección dando tirones ya no compensa ni a este precio.

