Chrysler Voyager vs Nissan NV200 / Evalia: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Chrysler Voyager | Nissan NV200 / Evalia |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 6,5 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2008–2011 | 2010–2021 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.000 € | 3.500–9.000 € |
| Motores disponibles | 2.8 CRD, 3.6 V6 | 1.5 dCi, e-NV200 |
| Qué versión comprar | Busca el 2.8 CRD con la automática 62TE y historial de aceite de la caja; si patina, da tirones o huele a quemado, déjalo. En el diésel mira humo en frío, turbo, inyectores y correa con facturas, y prueba elevalunas, luces y cierre. Descarta flotas y familias numerosas sin libro; el 3.6 Pentastar de 2011 solo encaja si aceptas su consumo. | Busca el 1.5 dCi con cambio manual y pregunta por el uso que ha tenido: si ha hecho reparto urbano, el filtro de partículas estará cansado y conviene verlo regenerar en la prueba. Distingue bien el Evalia, con asientos y ventanas, del furgón de carga, y en este último mira la suspensión trasera, que delata la vida de flota. El e-NV200 solo con diagnosis de batería hecha. Al estar fuera de catálogo, presupuesta el recambio antes de decidir. |
Chrysler Voyager →
Es el monovolumen americano de siete plazas de la generación RT: el Grand Voyager añade el Stow'n Go para hundir asientos en el suelo sin desmontarlos. El 2.8 CRD es un VM Motori de los usados en furgoneta y suele ir con la automática 62TE; el 3.6 Pentastar aparece en 2011 y gasta más. No es un Sharan con otro morro: no comparten plataforma, caja ni recambio.
Pros del Voyager
- El Stow'n Go y las siete plazas resuelven el día a día familiar sin pelear con los asientos.
- El 2.8 CRD es un VM Motori muy conocido en diésel de furgoneta y mantiene recambio de esa casa.
- El maletero es de monovolumen grande y traga sillas, maletas y la compra semanal.
- En autopista va estable y silencioso, más que muchos monovolúmenes europeos de su época.
- El 3.6 Pentastar es más limpio que el CRD para quien acepta pagar más en gasolina.
Contras del Voyager
- El consumo es alto, sobre todo en el V6 Pentastar, y se nota en cada depósito.
- La electricidad Chrysler falla a ratos y el recambio no se encuentra como el de un Volkswagen corriente.
- No comparte plataforma con el Sharan de esos años, así que ni piezas ni taller coinciden.
- Muchas unidades vienen de flota o de familia numerosa y arrastran un uso duro que no siempre se declara.
Problemas a vigilar
- La automática 62TE necesita aceite a su intervalo; si se ignora, los embragues patinan y la caja da tirones.
- El 2.8 CRD acaba necesitando turbo, inyectores y correa con los kilómetros, y el humo en la prueba es el primer aviso.
- Los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y golpean al pasar un badén.
- Los elevalunas y la centralita fallan con los años y dejan puertas o luces a medias.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque envejecer fuera de una red europea le pasa factura: recambio más difícil y una electricidad caprichosa. Un 2.8 CRD con la automática suave todavía mueve a una familia; una caja que patina o una centralita loca convierte su compra en un pozo.
Nissan NV200 / Evalia →
Furgoneta compacta que monta el 1.5 dCi de origen Renault, austero y conocido en cualquier taller. La variante Evalia convierte el furgón en un monovolumen familiar con asientos y ventanas, y el e-NV200 eléctrico cubre el reparto urbano con etiqueta CERO. Nissan ya no lo fabrica, así que la oferta de ocasión está llena de unidades que vienen de flotas de reparto y hay que mirarlas con lupa.
Pros del NV200 / Evalia
- El precio de compra es muy contenido para un furgón de este tamaño.
- El 1.5 dCi es austero y barato de mantener cuando el filtro de partículas está limpio.
- El Evalia monta asientos y ventanas y sirve de verdad como coche familiar.
- El e-NV200 consigue la etiqueta CERO, útil para el reparto en el centro de las ciudades.
- El espacio interior aprovecha bien un formato que todavía cabe por las calles del centro.
Contras del NV200 / Evalia
- El filtro de partículas del dCi sufre con los trayectos cortos típicos de la última milla.
- Muchas unidades llegan de flotas de reparto y vienen muy castigadas de suspensión y de chapa.
- La conducción es blanda y no tiene nada que ver con el tacto de un turismo.
- El modelo ya no se fabrica y el recambio de carrocería empieza a complicarse.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas del dCi fuerza regeneraciones constantes y enciende el testigo en unidades de ciudad.
- La suspensión trasera acusa los kilómetros de uso profesional y el furgón acaba con el eje bajo.
- La batería del e-NV200 puede llegar degradada y sin diagnosis previa no hay forma de saberlo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque ya es una generación anterior, está fuera de catálogo y el mercado está inundado de unidades de flota. Un dCi de particular cuyo filtro de partículas todavía regenera bien sigue trabajando sin gastar; un furgón de reparto con el eje trasero hundido no compensa ni siquiera a estos precios.

