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Chrysler Voyager vs Mercedes-Benz Citan W415: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 5,5 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Chrysler Voyager busca Busca el 2.8 CRD con la automática 62TE y historial de aceite de la caja; si patina, da tirones o huele a quemado, déjalo. En el diésel mira humo en frío, turbo, inyectores y correa con facturas, y prueba elevalunas, luces y cierre. Descarta flotas y familias numerosas sin libro; el 3.6 Pentastar de 2011 solo encaja si aceptas su consumo. En el Mercedes-Benz Citan W415 prioriza Quédate con el 109 CDI y el cambio manual, la combinación más sencilla de la gama. Antes de comprar uno, comprueba que el filtro de partículas regenera sin testigo encendido, sobre todo si la unidad ha hecho vida de ciudad, y prueba las puertas correderas y la apertura a distancia con la tarjeta Renault. Si el anuncio cuesta más que un Kangoo II equivalente, estás pagando la estrella, no mecánica distinta.

Ficha frente a ficha

CriterioChrysler VoyagerMercedes-Benz Citan W415
Nota hoy (sobre 10)5,5 / 105,5 / 10
Nota cuando salió7,4 / 106,5 / 10
Envejecimiento-1,9 puntos-1,0 puntos
Años de producción2008–20112012–2021
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTCC / B
Precio usado orientativo3.500–8.000 €5.000–12.000 €
Motores disponibles2.8 CRD, 3.6 V61.5 CDI BlueEfficiency
Qué versión comprarBusca el 2.8 CRD con la automática 62TE y historial de aceite de la caja; si patina, da tirones o huele a quemado, déjalo. En el diésel mira humo en frío, turbo, inyectores y correa con facturas, y prueba elevalunas, luces y cierre. Descarta flotas y familias numerosas sin libro; el 3.6 Pentastar de 2011 solo encaja si aceptas su consumo.Quédate con el 109 CDI y el cambio manual, la combinación más sencilla de la gama. Antes de comprar uno, comprueba que el filtro de partículas regenera sin testigo encendido, sobre todo si la unidad ha hecho vida de ciudad, y prueba las puertas correderas y la apertura a distancia con la tarjeta Renault. Si el anuncio cuesta más que un Kangoo II equivalente, estás pagando la estrella, no mecánica distinta.

Chrysler Voyager →

Es el monovolumen americano de siete plazas de la generación RT: el Grand Voyager añade el Stow'n Go para hundir asientos en el suelo sin desmontarlos. El 2.8 CRD es un VM Motori de los usados en furgoneta y suele ir con la automática 62TE; el 3.6 Pentastar aparece en 2011 y gasta más. No es un Sharan con otro morro: no comparten plataforma, caja ni recambio.

Pros del Voyager

  • El Stow'n Go y las siete plazas resuelven el día a día familiar sin pelear con los asientos.
  • El 2.8 CRD es un VM Motori muy conocido en diésel de furgoneta y mantiene recambio de esa casa.
  • El maletero es de monovolumen grande y traga sillas, maletas y la compra semanal.
  • En autopista va estable y silencioso, más que muchos monovolúmenes europeos de su época.
  • El 3.6 Pentastar es más limpio que el CRD para quien acepta pagar más en gasolina.

Contras del Voyager

  • El consumo es alto, sobre todo en el V6 Pentastar, y se nota en cada depósito.
  • La electricidad Chrysler falla a ratos y el recambio no se encuentra como el de un Volkswagen corriente.
  • No comparte plataforma con el Sharan de esos años, así que ni piezas ni taller coinciden.
  • Muchas unidades vienen de flota o de familia numerosa y arrastran un uso duro que no siempre se declara.

Problemas a vigilar

  • La automática 62TE necesita aceite a su intervalo; si se ignora, los embragues patinan y la caja da tirones.
  • El 2.8 CRD acaba necesitando turbo, inyectores y correa con los kilómetros, y el humo en la prueba es el primer aviso.
  • Los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y golpean al pasar un badén.
  • Los elevalunas y la centralita fallan con los años y dejan puertas o luces a medias.

Cómo ha envejecido

Ha caído casi dos puntos porque envejecer fuera de una red europea le pasa factura: recambio más difícil y una electricidad caprichosa. Un 2.8 CRD con la automática suave todavía mueve a una familia; una caja que patina o una centralita loca convierte su compra en un pozo.

Mercedes-Benz Citan W415 →

Debajo del capó hay un Renault Kangoo II: la carrocería, la mecánica y hasta la llave de tarjeta son las del francés, con la parrilla y el volante de Mercedes. El 1.5 CDI es el 1.5 dCi de la alianza, un motor conocido en cualquier taller. El Tourer sirve de monovolumen familiar con asientos traseros de verdad y el furgón hace de vehículo de reparto urbano.

Pros del Citan W415

  • El 1.5 CDI se comparte con el Kangoo II, así que el recambio es de origen Renault y se encuentra en cualquier taller.
  • Al ser una generación anterior, el precio de ocasión ya es bajo para un monovolumen de este tamaño.
  • El Tourer monta asientos traseros pensados para uso familiar, no un furgón acristalado.
  • El formato compacto lo hace fácil de mover y aparcar en ciudad.
  • Las puertas correderas facilitan el acceso en huecos estrechos donde una puerta convencional no abre.

Contras del Citan W415

  • La mecánica es la del Kangoo II y el precio de la estrella no aporta ninguna ventaja técnica frente al francés.
  • Los anuncios suelen pedir más que por un Kangoo II equivalente solo por la marca.
  • El filtro de partículas se satura en trayectos cortos, lo que lo descarta para quien solo hace ciudad.
  • Ya no se fabrica y el recambio de red Mercedes no ofrece nada que no dé el canal Renault.

Problemas a vigilar

  • El filtro de partículas de los CDI Euro 5 y Euro 6 obliga a regeneraciones y enciende el testigo si se acumula hollín.
  • La tarjeta de acceso y la antena, heredadas de Renault, fallan en la apertura a distancia.
  • Las puertas correderas gastan raíles y cierres en las unidades que han hecho reparto.

Cómo ha envejecido

Ha bajado un punto porque ya es generación anterior y porque el sobreprecio de la estrella frente al Kangoo II se justifica cada vez menos. Un 109 CDI con el filtro de partículas en orden sigue cubriendo el formato familiar o de reparto, pero solo tiene sentido si cuesta lo que cuesta el Renault gemelo.

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