Chrysler Voyager vs Ford Transit Connect: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Chrysler Voyager | Ford Transit Connect |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 5,6 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 7,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -1,4 puntos |
| Años de producción | 2008–2011 | 2002–2013 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.000 € | 2.500–7.000 € |
| Motores disponibles | 2.8 CRD, 3.6 V6 | 1.8 TDCi, 2.0 Duratec |
| Qué versión comprar | Busca el 2.8 CRD con la automática 62TE y historial de aceite de la caja; si patina, da tirones o huele a quemado, déjalo. En el diésel mira humo en frío, turbo, inyectores y correa con facturas, y prueba elevalunas, luces y cierre. Descarta flotas y familias numerosas sin libro; el 3.6 Pentastar de 2011 solo encaja si aceptas su consumo. | Ve a por el 1.8 TDCi con cambio manual y dedica la prueba al turbo, los inyectores y el embrague: si hay humo, tirones o el pedal va esponjoso, descarta esa unidad. En las versiones comerciales, mira las bisagras y las cerraduras de las puertas traseras: si van holgadas o golpeadas, ese furgón ha trabajado de verdad y se notará en todo lo demás. |
Chrysler Voyager →
Es el monovolumen americano de siete plazas de la generación RT: el Grand Voyager añade el Stow'n Go para hundir asientos en el suelo sin desmontarlos. El 2.8 CRD es un VM Motori de los usados en furgoneta y suele ir con la automática 62TE; el 3.6 Pentastar aparece en 2011 y gasta más. No es un Sharan con otro morro: no comparten plataforma, caja ni recambio.
Pros del Voyager
- El Stow'n Go y las siete plazas resuelven el día a día familiar sin pelear con los asientos.
- El 2.8 CRD es un VM Motori muy conocido en diésel de furgoneta y mantiene recambio de esa casa.
- El maletero es de monovolumen grande y traga sillas, maletas y la compra semanal.
- En autopista va estable y silencioso, más que muchos monovolúmenes europeos de su época.
- El 3.6 Pentastar es más limpio que el CRD para quien acepta pagar más en gasolina.
Contras del Voyager
- El consumo es alto, sobre todo en el V6 Pentastar, y se nota en cada depósito.
- La electricidad Chrysler falla a ratos y el recambio no se encuentra como el de un Volkswagen corriente.
- No comparte plataforma con el Sharan de esos años, así que ni piezas ni taller coinciden.
- Muchas unidades vienen de flota o de familia numerosa y arrastran un uso duro que no siempre se declara.
Problemas a vigilar
- La automática 62TE necesita aceite a su intervalo; si se ignora, los embragues patinan y la caja da tirones.
- El 2.8 CRD acaba necesitando turbo, inyectores y correa con los kilómetros, y el humo en la prueba es el primer aviso.
- Los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y golpean al pasar un badén.
- Los elevalunas y la centralita fallan con los años y dejan puertas o luces a medias.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque envejecer fuera de una red europea le pasa factura: recambio más difícil y una electricidad caprichosa. Un 2.8 CRD con la automática suave todavía mueve a una familia; una caja que patina o una centralita loca convierte su compra en un pozo.
Ford Transit Connect →
Es la derivada de carga del compacto Ford de aquellos años, con más espacio que un C-Max y menos pretensión de turismo. Se vendió con diésel y gasolina, y existen versiones familiares con asientos traseros, no solo furgón. Casi todas las unidades superan ya la década y buena parte del parque viene de flota comercial.
Pros del Transit Connect
- El espacio de carga y el acceso superan a los de un C-Max de la misma época.
- El 1.8 TDCi es un motor Ford muy conocido y el recambio es asequible.
- La mecánica es sencilla y cualquier taller de barrio puede mantenerla.
- Existen versiones familiares con asientos traseros, no solo furgón de carga.
Contras del Transit Connect
- La edad pesa: casi todas las unidades a la venta pasan de diez años.
- El confort y la insonorización quedan lejos de un Touran moderno.
- Las versiones comerciales arrastran imagen de furgoneta de trabajo.
Problemas a vigilar
- El 1.8 TDCi acusa el turbo, los inyectores y el embrague con la edad y los kilómetros.
- La suspensión delantera acaba con los silentblocks gastados y holguras al volante.
- Las puertas traseras fallan de bisagras y cerraduras después de años de uso intensivo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido punto y medio porque es un vehículo de trabajo con la edad encima y el parque está lleno de unidades de flota. Un familiar de particular con el 1.8 TDCi sano todavía sirve para carga y niños; un comercial con las puertas golpeadas y el turbo silbando no vale ni el trámite.

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