Chrysler Voyager vs Fiat Multipla: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Chrysler Voyager | Fiat Multipla |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 7,2 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -1,7 puntos |
| Años de producción | 2008–2011 | 1998–2010 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.000 € | 1.000–4.000 € |
| Motores disponibles | 2.8 CRD, 3.6 V6 | 1.6 16v, 1.9 JTD, 1.9 Multijet |
| Qué versión comprar | Busca el 2.8 CRD con la automática 62TE y historial de aceite de la caja; si patina, da tirones o huele a quemado, déjalo. En el diésel mira humo en frío, turbo, inyectores y correa con facturas, y prueba elevalunas, luces y cierre. Descarta flotas y familias numerosas sin libro; el 3.6 Pentastar de 2011 solo encaja si aceptas su consumo. | Busca el 1.9 JTD con cambio manual, sobre todo de la primera generación. Antes de comprar uno, comprueba que el turbo sopla sin silbidos, que el embrague no patina y que los inyectores no hacen humo en frío; luego prueba todos los elevalunas y la climatización, porque la electricidad es su punto débil. Si lo que buscas es el de seis plazas que llama la atención, el original de 1998 a 2004 es el que hay que ver: el restyling es más convencional y menos icónico. |
Chrysler Voyager →
Es el monovolumen americano de siete plazas de la generación RT: el Grand Voyager añade el Stow'n Go para hundir asientos en el suelo sin desmontarlos. El 2.8 CRD es un VM Motori de los usados en furgoneta y suele ir con la automática 62TE; el 3.6 Pentastar aparece en 2011 y gasta más. No es un Sharan con otro morro: no comparten plataforma, caja ni recambio.
Pros del Voyager
- El Stow'n Go y las siete plazas resuelven el día a día familiar sin pelear con los asientos.
- El 2.8 CRD es un VM Motori muy conocido en diésel de furgoneta y mantiene recambio de esa casa.
- El maletero es de monovolumen grande y traga sillas, maletas y la compra semanal.
- En autopista va estable y silencioso, más que muchos monovolúmenes europeos de su época.
- El 3.6 Pentastar es más limpio que el CRD para quien acepta pagar más en gasolina.
Contras del Voyager
- El consumo es alto, sobre todo en el V6 Pentastar, y se nota en cada depósito.
- La electricidad Chrysler falla a ratos y el recambio no se encuentra como el de un Volkswagen corriente.
- No comparte plataforma con el Sharan de esos años, así que ni piezas ni taller coinciden.
- Muchas unidades vienen de flota o de familia numerosa y arrastran un uso duro que no siempre se declara.
Problemas a vigilar
- La automática 62TE necesita aceite a su intervalo; si se ignora, los embragues patinan y la caja da tirones.
- El 2.8 CRD acaba necesitando turbo, inyectores y correa con los kilómetros, y el humo en la prueba es el primer aviso.
- Los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y golpean al pasar un badén.
- Los elevalunas y la centralita fallan con los años y dejan puertas o luces a medias.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque envejecer fuera de una red europea le pasa factura: recambio más difícil y una electricidad caprichosa. Un 2.8 CRD con la automática suave todavía mueve a una familia; una caja que patina o una centralita loca convierte su compra en un pozo.
Fiat Multipla →
El monovolumen con el diseño más polémico de los 90: seis plazas en dos filas de tres y una visibilidad que pocos coches igualan. El 1.6 16v cubre la gasolina y los diésel van del 1.9 JTD de la primera etapa al Multijet posterior. El restyling de 2004 suaviza la cara y pierde carácter. La electricidad Fiat de la época es su asignatura pendiente.
Pros del Multipla
- Las seis plazas en dos filas permiten una configuración que pocos rivales igualan.
- El 1.9 JTD gasta poco y es una mecánica conocida en cualquier taller.
- La visibilidad y el acceso son excelentes gracias a la luna enorme y a las puertas anchas.
- El precio de ocasión es muy bajo para los metros de habitáculo que ofrece.
- La cotización crece entre aficionados al diseño original de 1998.
Contras del Multipla
- El diseño divide opiniones y eso penaliza la reventa convencional.
- Los acabados son de otra época y los plásticos no han aguantado bien el sol.
- La imagen de coche raro espanta a quien solo busca un familiar sin complicaciones.
- El restyling pierde el carácter del original sin ganar recambio ni demanda.
- La electricidad Fiat de la época convierte el día a día en un fastidio.
Problemas a vigilar
- El 1.9 JTD acaba necesitando turbo, embrague e inyectores cuando los kilómetros se acumulan.
- La centralita, los elevalunas y la climatización fallan de forma intermitente.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque una avería eléctrica puede superar el valor de mercado del coche, aunque conserva interés como vehículo singular y el original empieza a cotizar entre curiosos. Solo merece la pena una unidad con cuadro, climatización y elevalunas funcionando; un JTD con el turbo hecho o con la centralita loca no valen ni el viaje a verlo.

