Chevrolet Captiva vs Ford Maverick: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Chevrolet Captiva | Ford Maverick |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,4 / 10 | 5,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 6,8 / 10 |
| Envejecimiento | -1,6 puntos | -1,6 puntos |
| Años de producción | 2006–2018 | 2000–2007 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.000 € | 2.500–6.000 € |
| Motores disponibles | 2.4 gasolina, 2.0/2.2 VCDi, 3.2 V6 | 2.0, 3.0 V6, 2.0 TDCI |
| Qué versión comprar | Si haces pocos kilómetros, busca el 2.4 de gasolina con cambio manual: es la mecánica sencilla de la gama. En el 2.0 y el 2.2 diésel hay que ver inyectores, embrague bimasa y turbo en orden; si suenan o echan humo, deja el anuncio. El V6 gasta más y hoy no compensa. Confirma antes que tienes recambio a mano, porque Chevrolet cerró en Europa. Algunas versiones llevan tracción total. | Si hay que quedarse con una versión, el 2.0 TDCi con cambio manual: es el diésel con par y el consumo más razonable de la gama. Antes de comprar uno, pruébalo en frío y mira turbo, válvula de gases y filtro de partículas, sobre todo si ha vivido en ciudad. El 3.0 V6 gasta mucho y su distribución y refrigeración piden facturas. Comprueba también suspensión y silentblocks, que delatan el uso real de la unidad. |
Chevrolet Captiva →
Todocamino de origen Daewoo y General Motors que da siete plazas reales y mucho espacio por muy poco dinero, algo que casi ningún rival de su época ofrece a este precio. Se vendió con tracción total en parte de la gama y con un acabado LT bien equipado. El punto delicado son los diésel VCDi y un recambio que se complicó cuando la marca dejó Europa.
Pros del Captiva
- Ofrece siete plazas reales en la configuración larga, no simples asientos de emergencia.
- El precio de ocasión es muy bajo para el tamaño y las plazas que entrega.
- El 2.4 de gasolina es un motor sencillo, sin turbo ni AdBlue que vigilar.
- El acabado LT trae clima y sensores que siguen siendo útiles hoy.
- Existe con tracción total, para quien la necesita de verdad.
Contras del Captiva
- El 2.0 VCDi arrastra fama de inyectores, embrague bimasa y turbo, y eso encarece su compra.
- Chevrolet cerró la red en Europa y el recambio da más guerra que el de un Opel o un Ford.
- El consumo es alto y la dinámica pesada, sobre todo con las siete plazas ocupadas.
- La calidad interior envejece mal y los plásticos se marcan a las pocas temporadas.
Problemas a vigilar
- En el 2.0 VCDi fallan los inyectores, se oye la cadena de distribución y el embrague bimasa se gasta.
- El turbo y la válvula de gases aparecen tocados en unidades de flota con muchos kilómetros.
- La suspensión trasera y los silentblocks sufren en unidades muy cargadas y golpean al pasar un badén.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque Chevrolet cerró en Europa y porque el diésel VCDi ya pasa factura en inyectores y bimasa. Un 2.4 de particular con pocos kilómetros sigue dando siete plazas por muy poco dinero; un 2.0 con los inyectores justos se come en reparación lo que cuesta el anuncio.
Ford Maverick →
El todoterreno compacto que Ford vendió en los años 2000 es el mismo coche que el Escape americano y que el Mazda Tribute, con el que comparte desarrollo y mecánica. El habitáculo y el maletero aguantan bien el uso familiar y algunas versiones llevan tracción total. Lo que lastra al modelo es la edad y la electrónica Ford de la época, que deja bastantes unidades a medio funcionar en el mercado de ocasión.
Pros del Maverick
- El precio de ocasión es bajo para un SUV de este tamaño.
- El 2.0 TDCi es un diésel con par y un consumo razonable para la categoría.
- El espacio interior y el maletero sirven para un uso familiar sin apuros.
- Algunas versiones montan tracción total, útil fuera del asfalto.
- Comparte mecánica con otros Ford del grupo y con el Mazda Tribute, y eso facilita encontrar recambio.
Contras del Maverick
- El 3.0 V6 tiene un consumo elevado y un mantenimiento caro para lo que vale hoy el coche.
- El interior y los acabados son de gama media de los años 2000 y se notan envejecidos.
- La edad y los kilómetros pesan en casi todas las unidades que quedan a la venta.
- La electrónica Ford de la época da fallos intermitentes documentados.
Problemas a vigilar
- En el 2.0 TDCi, el turbo, la válvula de gases y el filtro de partículas sufren en unidades que han hecho vida urbana.
- El 3.0 V6 acusa con la edad la distribución y el sistema de refrigeración, y conviene verlos con papeles.
- La suspensión y los silentblocks se gastan con los años y los baches, y traquetean en la prueba de conducción.
- Los fallos electrónicos intermitentes aparecen sin aviso y no siempre son fáciles de diagnosticar.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque nunca fue referencia del segmento y la electrónica Ford de los 2000 ya da guerra en unidades con dos décadas encima. Un TDCi manual con el turbo en orden sigue siendo un SUV utilitario y barato; un V6 sediento o una unidad con la electrónica fallando no merecen el desplazamiento.

