BYD Dolphin vs Renault Clio RS IV: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | BYD Dolphin | Renault Clio RS IV |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,2 / 10 | 7,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -0,2 puntos | -0,8 puntos |
| Años de producción | 2023– | 2013–2018 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | CERO | C |
| Precio usado orientativo | 18.000–26.000 € | 14.000–22.000 € |
| Motores disponibles | Comfort 44,9 kWh, Design/Active 60,4 kWh | 1.6 TCe (220 CV) |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el Design o el Active con la batería grande de 60,4 kWh; el Comfort de 44,9 kWh es autonomía de ciudad y poco más. Antes de comprar uno, mide la capacidad real del pack con diagnosis y localiza un taller BYD cerca de casa, porque la red es corta. En la prueba, enciende pantalla y climatizador: el software de las primeras unidades se cuelga. | Si hay que quedarse con uno, el Trophy 220: lleva chasis más firme y frenos Brembo, y hay que comprobar que muerden con fuerza en la prueba. Escucha la válvula de recirculación del turbo: si silba, el coche pierde empuje. La caja de doble embrague no puede dar tirones en maniobras lentas, y pregunta por tandas de circuito, que castigan turbo e intercooler. El RS 200 es el mismo motor con menos potencia y sale más barato. |
BYD Dolphin →
Eléctrico chino con batería Blade de fosfato de hierro, más bajo y con menos maletero que el Atto 3, su hermano de gama. Comparte arquitectura con el resto de los BYD recientes, lo que simplifica la diagnosis donde hay red. Ese es el matiz: fuera de las grandes ciudades la red de talleres es corta y eso condiciona su compra de ocasión.
Pros del Dolphin
- La batería Blade de fosfato de hierro aguanta ciclos y calor mejor que muchos packs de níquel de los rivales.
- El pack de 60,4 kWh cubre uso mixto si se planifica la carga, no solo el trayecto al trabajo.
- El tamaño es de compacto y cabe donde un Atto 3 ya necesita más hueco.
- El precio de ocasión es el argumento de peso frente a un ID.3 o un e-208 equivalentes.
- Comparte arquitectura con el resto de la gama BYD, y eso simplifica la diagnosis en la red oficial.
Contras del Dolphin
- El pack de 44,9 kWh se queda corto de autonomía en cuanto se sale a autovía.
- La red BYD es corta fuera de las grandes ciudades y el recambio se alarga.
- El maletero es de urbano y no llega al del Atto 3 aunque comparta mecánica con él.
- El software de las primeras series da fallos y la pantalla se queda colgada.
Problemas a vigilar
- La batería pierde capacidad con los años y conviene medirla con diagnosis antes de comprar.
- El software y la pantalla se cuelgan en las primeras unidades y dejan el clima o la navegación a medias.
- La suspensión se gasta en uso urbano y golpea en badén antes de lo que el kilometraje sugiere.
Cómo ha envejecido
Ha bajado dos décimas porque los fallos de software de las primeras series y la red corta de talleres ya se notan en el día a día. Además, el pack pequeño se queda corto en autovía, y eso recorta la nota más que los pocos años que lleva el modelo en el mercado.
Renault Clio RS IV →
Es el Clio de cuarta generación preparado por Renault Sport, el primero de la saga con turbo y sin palanca de cambios: toda la gama lleva el 1.6 TCe con la caja de doble embrague. El Trophy 220 añade chasis más firme y frenos Brembo sobre el RS 200. Ojo con los anuncios: un GT Line con kit de carrocería no es este coche, por mucho que se parezca en las fotos.
Pros del Clio RS IV
- El 1.6 TCe entrega 200 o 220 CV en un formato urbano que cabe en cualquier sitio.
- La caja de doble embrague es rápida en conducción deportiva cuando la mecatrónica está en orden.
- El Trophy monta frenos Brembo y un chasis más firme que el RS 200.
- La depreciación ya está hecha y el precio de ocasión ha bajado respecto a nuevo.
- Conserva el carácter Renault Sport de esta generación, muy distinto al de un GT Line.
Contras del Clio RS IV
- No hay cambio manual en la gama: todo va con la caja de doble embrague.
- Las tandas de circuito castigan el turbo y el intercooler más de lo que dice el cuentakilómetros.
- El seguro resulta elevado para un urbano de este tamaño.
- Algunos GT Line con kit de carrocería se anuncian como RS sin serlo.
- La caja automática exige un uso más cuidadoso que el manual de las generaciones anteriores.
Problemas a vigilar
- La válvula de recirculación del turbo silba y provoca pérdida de empuje.
- La caja de doble embrague desgasta los embragues internos en unidades exigidas o de circuito.
- El turbo y el intercooler sufren en las unidades que han pasado por preparaciones.
Cómo ha envejecido
Ha perdido nota porque el primer RS sin palanca ya no seduce a quien buscaba el Clio de manual, y la caja de doble embrague tiene fama de delicada. Una unidad con la mecatrónica en orden y sin historial de circuito sigue siendo un urbano muy rápido; una que dé tirones, o un 200 vendido como Trophy, no merecen el recargo.
