BMW Serie 5 (F10) vs Volvo S60 III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | BMW Serie 5 (F10) | Volvo S60 III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,7 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,7 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2010–2017 | 2018–2024 |
| Segmento | Berlina premium | Berlina premium |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 12.000–22.000 € | 18.000–42.000 € |
| Motores disponibles | 520i/528i, 520d/530d/535d | T4/T5/T6/T8 gasolina, D3/D4 diésel |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con dos: el 520i/528i de cuatro cilindros (N20) y el 530d de seis (N57) son los que mejor encajan. El 520d de cuatro cilindros (N47) solo entra si la cadena de distribución está cambiada y con papeles: si traquetea en frío, déjalo. En un 530d de muchos kilómetros, comprueba inyectores y turbo antes de comprar uno, y presupuesta los neumáticos runflat y la tarifa de taller BMW. | Si hay que quedarse con una unidad, el T5 Drive-E 2.0 de correa con el automático Aisin de ocho marchas es la compra más tranquila. El T6 suma compresor y turbo y eso es otro presupuesto de mantenimiento. En un Recharge, exige un diagnóstico de la batería de tracción antes de comprarlo. Y prueba la pantalla sin prisa: las primeras series con Sensus se quedan colgadas. |
BMW Serie 5 (F10) →
La berlina que marcaba la referencia dinámica de su clase en los años diez, con una gama que iba del 520i al 535d biturbo y carrocería familiar Touring. El gasolina de cuatro cilindros se libra de la cadena problemática del diésel pequeño, y el seis cilindros diésel es el que da el par de verdad. De serie calza runflat, y eso se nota en el tacto y en la factura del neumático.
Pros del Serie 5
- Fue de lo mejor de su época al volante, y ese equilibrio no se ha perdido con los años.
- El interior y los acabados siguen imponiendo frente a rivales más nuevos.
- El 530d de seis cilindros da par de sobra para adelantar y viajar cargado.
- La oferta de versiones y equipamiento en el mercado de ocasión es muy amplia.
- El gasolina de cuatro cilindros (N20) envejece mejor que los diésel de los primeros años.
Contras del Serie 5
- El 520d arrastra una fama merecida por la cadena de distribución, y eso condiciona su compra.
- El seis cilindros diésel puede acabar necesitando turbo, inyectores y AdBlue, todo a precio premium.
- Los neumáticos runflat endurecen el tacto y su recambio es caro.
- Cualquier avería en un BMW de este tamaño sale cara: la tarifa de taller es la de la marca.
Problemas a vigilar
- La cadena del 520d traquetea en frío cuando está estirada: si suena al arrancar, hay que dejar el coche.
- En el 530d con muchos kilómetros, los inyectores y los turbos empiezan a fallar y no son baratos.
- La tapa de válvulas puede perder aceite y la electrónica da fallos con la edad.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi dos puntos no por cómo va, que sigue yendo muy bien, sino por el diésel de esta generación y la tarifa de taller. Un gasolina o un 530d con cadena, inyectores y turbo en orden sigue siendo una berlina excelente; un 520d a precio de ganga que traquetee en frío es un problema con matrícula.
Volvo S60 III →
Va sobre la plataforma grande de Volvo (SPA), la misma base que el V60 II, y no tiene nada que ver con el S60 de 2010. La pantalla cambia de sistema Sensus a Google según el año de fabricación. El T8 Recharge es el híbrido enchufable de la familia y más adelante llegaron los B4 y B5 con hibridación ligera. El diésel quedó como opción residual.
Pros del S60 III
- Los asientos y el chasis marcan un salto claro de confort respecto al S60 de 2010.
- El T5 Drive-E 2.0 de correa es el gasolina más sencillo de mantener de esta generación.
- El Recharge aporta etiqueta medioambiental y empuje de enchufable si se carga a diario.
- El automático Aisin de ocho marchas encaja bien en una berlina de este tamaño.
- Los B4 y B5 posteriores bajan el consumo en uso mixto sin depender de un enchufe.
Contras del S60 III
- El Recharge solo tiene sentido con enchufe diario; sin carga, es peso y complejidad de más.
- La pantalla Sensus de las primeras series no está asentada y da guerra en el día a día.
- El diésel quedó residual en esta generación y cuesta encontrar una unidad cuidada.
- Con precio de berlina premium, una avería del sistema multimedia o del sistema eléctrico recorta mucho el margen.
Problemas a vigilar
- En el Recharge la batería de tracción pierde capacidad y conviene diagnosticarla en taller antes de pagar.
- La correa del Drive-E hay que cambiarla por tiempo; si se rompe, se lleva por delante el 2.0.
- El Sensus falla en la pantalla y en los módulos de las primeras series, con cuelgues y reinicios.
- El automático Aisin da tirones si no ha recibido su cambio de aceite a intervalos.
Cómo ha envejecido
Pierde un punto porque las primeras series se quedan colgadas en la pantalla Sensus y los Recharge de flota llegan al mercado sin historial de batería. El coste de reparar el sistema multimedia o el conjunto eléctrico ya pesa en una berlina que se compró cara. Un T5 bien mantenido aguanta mejor el paso de los años que el enchufable sin papeles.
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