BMW Serie 2 Active Tourer vs Ford S-Max I: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | BMW Serie 2 Active Tourer | Ford S-Max I |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,5 / 10 | 6,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 8,2 / 10 |
| Envejecimiento | -0,5 puntos | -1,7 puntos |
| Años de producción | 2014–2021 | 2006–2014 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 10.000–20.000 € | 3.500–8.500 € |
| Motores disponibles | 1.5/2.0 TwinPower, 1.6/2.0 diésel, 225xe híbrido | 1.6/2.0 EcoBoost, 2.0/2.2 TDCi |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con uno, el 218d manual o el 220i con la cadena revisada y documentada. La automática de doble embrague solo vale si no da tirones en un atasco: cuando la mecatrónica falla, la factura asusta. En el 225xe hay que medir el estado de la batería antes de pagar. Y ojo: este Serie 2 tira de las ruedas delanteras, quien busque propulsión trasera que mire el coupé. | Si hay que quedarse con una versión, el 2.0 TDCi con cambio manual. Deja de lado la PowerShift: si da tirones al salir o huele a embrague quemado, esa unidad está sentenciada. El 1.6 EcoBoost lleva correa bañada en aceite, así que el historial de cambios de lubricante tiene que estar claro y con papeles. Si el TDCi ha hecho vida urbana, comprueba el filtro de partículas con una prueba larga por carretera. |
BMW Serie 2 Active Tourer →
Es el monovolumen de BMW, construido sobre la plataforma de tracción delantera que comparte con el Mini, y no tiene nada que ver con el Serie 2 coupé de propulsión trasera. El 218d es el que menos gasta y el habitáculo da para uso familiar de verdad. También existió el 225xe híbrido enchufable, que depende del estado de su batería.
Pros del Serie 2 Active Tourer
- El espacio interior y la versatilidad son los de un monovolumen de verdad, con buen maletero.
- En curva se mueve mejor que los rivales del segmento, aun siendo de tracción delantera.
- Los acabados y el equipamiento están al nivel que se espera de BMW.
- El 218d diésel tiene un consumo razonable para su tamaño.
- Existe la versión híbrida enchufable 225xe para quien hace recorridos cortos.
Contras del Serie 2 Active Tourer
- El diseño ha envejecido peor que el de otros BMW de la misma época.
- El mantenimiento mantiene precio de marca premium aunque el coche ya valga poco.
- Tira de las ruedas delanteras, así que no es el Serie 2 que espera quien busca propulsión trasera.
- La automática de doble embrague no se lleva bien con el uso urbano intenso.
Problemas a vigilar
- La cadena de distribución del 2.0 de gasolina y del 2.0 diésel puede hacer ruido y venir acompañada de consumo de aceite.
- La automática de doble embrague puede dar tirones y encender testigos de la mecatrónica, una reparación cara.
- La batería del 225xe hay que diagnosticarla antes de comprar uno, porque su degradación cambia el valor del coche.
Cómo ha envejecido
Ha bajado medio punto porque la cadena de los motores y la automática de doble embrague ya tienen fama confirmada, aunque el precio de un monovolumen premium hoy es contenido. Un 218d manual o un 220i con la cadena en orden siguen mereciendo la visita; una unidad con tirones o un 225xe sin medir la batería, no.
Ford S-Max I →
En un segmento de cajas altas y perezosas, este monovolumen se conducía como un Focus grande, y esa fue siempre su seña de identidad. No es el Galaxy: aquel estira la batalla y ofrece siete plazas de verdad, mientras que el S-Max apuesta por la agilidad y una segunda fila con asientos individuales. Lo hay de gasolina EcoBoost y diésel TDCi, y su diseño todavía no parece un fósil de los años 2000.
Pros del S-Max I
- La dirección y el comportamiento están entre lo mejor que ha dado el segmento de los monovolúmenes.
- El 2.0 TDCi manual es eficiente y cualquier taller Ford lo conoce bien.
- El diseño ha envejecido con dignidad y no parece un coche de hace quince años.
- El habitáculo es amplio y la segunda fila monta asientos individuales en lugar de una banqueta.
- Los precios de ocasión quedan contenidos frente a los rivales del grupo VAG.
Contras del S-Max I
- La PowerShift mancha el parque: hay muchas unidades baratas que esconden una caja cara de arreglar.
- El EcoBoost lleva correa bañada en aceite y exige cambios de lubricante estrictos, algo que no siempre se ha cumplido.
- Cuando hacen falta siete asientos de verdad, el Galaxy de batalla larga gana en plazas y maletero.
- La electrónica Ford de aquella generación ha dejado un parque irregular, con unidades mejores que otras.
Problemas a vigilar
- La PowerShift da tirones al arrancar, hace los cambios con lentitud y acaba oliendo a embrague quemado.
- El 1.6 EcoBoost estira la correa bañada en aceite y cansa el turbo si se han alargado los intervalos de lubricante.
- El filtro de partículas y la válvula de gases se colmatan en los TDCi que han hecho vida de ciudad.
- Los sensores de aparcamiento y la cámara trasera fallan en las versiones que los equipan.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de punto y medio porque la PowerShift y el EcoBoost de correa bañada han pasado más factura de la que el chasis merecía. Un 2.0 TDCi manual de particular sigue siendo de los monovolúmenes más agradables de conducir de su época; una unidad con automático que huele a embrague no vale el precio del anuncio.